viernes, 28 de septiembre de 2007

Apella, la asamblea ciudadana de Esparta

Su nombre oficial no es conocido. Herodoto emplea el término d'ἁλία / alía, que en sentido estricto designa la asamblea del pueblo en las ciudades estado dorias. Tucídides (v, 77, 1) y Jenofonte (Helénicas, ii, 4, 38) utilizan el genérico ἐκκλησία / ekklêsía (asamblea).

Plutarco, por su parte, deriva ἀπελλά / apellá (o más bien ἀπελλαί / apellaí del verbo ἀπελλάζω / apellázô, figurando en el pasaje de la Gran Retra que cita (Vida de Licurgo, vi).

Aunque sus orígenes son desconocidos -así como la etimología de la palabra- lo que sí sabemos, como se mencionó en las entradas anteriores referidas a temas de
Esparta, es que estaba compuesta por guerreros mayores de treinta años pertenecientes al grupo de los homoioi (iguales, espartiatas).

Las reuniones de la
Apella se celebraban mensualmente, y la convocatoria era siempre para época de luna llena. El recinto donde se llevaban a cabo las reuniones -Esciada- es todavía objeto de controversia acerca de su emplazamiento.

La Apella estaba presidida por el Éforo epónimo, y de éste dependía el derrotero que siguieran los debates, ya que tenía la libertad de establecer el orden del día según lo estimase oportuno. Así, en el año 432 a.C. el Éforo Estenelaidas presidió la asamblea que dejó la puerta abierta a la guerra contra Atenas, y fue él quien determinó el cariz de las intervenciones, el orden de las mismas y, lo que es más importante, el método de votación. La Apella tenía función consultiva y, en menor medida, decisoria.

Allí se escuchaban, discutían y debatían las propuestas de la Gerusía que a continuación se votaban, aceptándolas o rechanzándolas por asentimiento y aclamación de los presentes.


La única ocasión en que la
Apella quedaba abierta a la asistencia del resto de los lacedemonios (mujeres, periecos y otros grupos e la población dependiente) era con ocasión del fallecimiento y funerales de uno de los monarcas. El pueblo, reunido en la asamblea, le tributaba su último homenaje y votaba la concesión de los máximos honores que se podían dispensar a una persona.

Músico Moche

Muy recientemente compartí con ustedes la imagen de un guerrero moche, aquí está la de un músico y, aunque se pueda prescindir del comentario, las subo porque me parecen realmente preciosas.

Obtenida de
Naya

jueves, 27 de septiembre de 2007

Tlacaxipehualiztli


Tlacaxipehualiztli, conocido como "desolladura de hombres" en la mitología azteca, era una celebración de los aztecas para honrar al dios Xipe Totec, nombre del segundo mes del Xiuhpohualli o calendario solar.

Durante este mes se realizaba la ceremonia. El primer día del mes los aztecas lo celebraban sacrificando y desollando a los cautivos y esclavos de las guerras. Les quitaban la piel y luego los desmembraban. Algunos vestían con las pieles y organizaban combates a muerte con prisioneros hasta vencerlos. En los últimos días, los que padecían algún tipo de dolencia realizaban una procesión para implorar a Xipe Totec su curación. La fiesta también era lugar de ritos antiguos de fertilidad dependiendo del ciclo agrícola.

Por otra parte, la Foundation for Advancement Mesoamerican Studies, Inc. señala que en esos combates al mejor estilo de los gladiadores, no cualquier prisionero era llevado a la pelea, sino aquellos bien considerados por sus habilidades, y enfrentaban a guerreros aztecas caracterizados como jaguares o águilas.

En estos eventos, destinados a fortalecer la imagen y presencia del estado, participaban miles de ciudadanos (si corresponde la categoría) aztecas, que veían retribuido en la festividad su esfuerzo en la provisión de armas, alimentos y hombres utilizados en la conquista.

Fuentes: Wikipedia y Famsi (en inglés)
Imagen: Famsi

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Los Éforos espartanos


El Eforado es una magistratura colegiada compuesta por cinco miembros elegidos anualmente por la Asamblea. Los espartanos atribuían su creación al célebre legislador Licurgo. En La República de los lacedemonios, Jenofonte deja entrever esta posibilidad. Aristóteles, en cambio, considera en Política que la institucionalización del Eforado fue debida al rey Teopompo, que vivió en el último cuarto del siglo VIII a.C.

En principio, el Eforado parece no haber tenido relación con el sistema tribal, diferenciándose así de la monarquía y de la Gerusía. Los cinco éforos no guardabana vínculo con la división del pueblo dorio en tres tribus; sí, en cambio, correspondían a la segmentación de Esparta en cinco aldeas: Mesoa, Pitana, Limnas y Cinosura, además de Amiclas, conquistada hacia 470 a.C.

Si bien bien hay pocas informaciones acerca de las funciones que cumplían los éforos, su nombre, "el que mira las estrellas", puede estar en relación con la obligación que inicialmente tenían de mirar el cielo en busca de estrellas fugaces que indicaran yerros por parte de
los reyes, lo que permite suponer que al menos en principio, ejercían funciones sacerdotales. Hacia mediados del siglo VI a.C. se produjo en Esparta una profunda reforma social, política y económica.

El autor de esta reforma fue el éforo Quilón, uno de los siete sabios de Grecia y considerado por los espartanos como un segunod Licurgo.
Pareciera ser que las dificultades que se produjeron durante la segunda guerra mesenia, librada hacia mediados del siglo VII a.C. continuaron una vez que la contienda finalizó. Básicamente, el problema consistía en un enfrentamiento entre la aristocracia -reyes y Gerusía- por un lado, y el pueblo -el Eforado- por el otro, conflicto que llevó al asesinato del rey Polidoro en 665 a.C.

La autoridad del estado espartano debía ser reforzada y ampliado el poder combativo del ejército ciudadano ahora que se había consolidado el control sobre Mesenia. En orden a asegurar la obediencias de las masas de hilotas, los espartanos debían organizar el Estado en vista a prevenir y evitar cualquier factor de debilitamiento del cuerpo ciudadano.

Quilón, sobre quien algunos afirman que ejerció el cargo de éforo en 556/5 a.C. desempeñó un papel importante en la reforma que permitió incrementar los vínculos de solidaridad entre los espartiatas. Este reforzamiento de la unidad fue posible gracias a la renovación de antiguas costumbres, y al impacto psicológico que tuvo en la sociedad lacedemonia el hecho de poder pasar a formar parte de la elite de los homoioi (o pares -o espartiatas- eran los ciudadanos de pleno derecho en Esparta, miembros de la clase dominante descendientes de los antiguos inmigrantes dorios).

De este modo, el Eforado fue el encargado de custodiar, preservar y reforzar estas tradiciones. Entre las características de la dignidad de Éforo, podemos contar que ejercían su cargo por un año, elegidos en un poceso de selección desconocido, y el de más edad era nombrado el epónimo, dando su nombre al año. Tenían la obligación de convocar y presidir la Apella, disfrutaban de poderes legislativo y judicial plenos, con autoridad disciplinaria sobre el conjunto de los ciudadanos, incluidos los diarcas. Además tenían la potestad -importantísima- de interpretar las leyes y normas de cartácter consuetudinario.

Los reyes eran vigilados por los éforos, e incluso en campaña eran acompañados por dos de ellos.
Tal vez por ese mismo control y cercanía, las relaciones entre reyes y éforos fueron tirantes, faltas de confianza.

El Eforado mantuvo sus funciones y estructura hasta la época helenística, cuando el rey reformista Cleomenes III la suprimió en el año 235 a.C. e impuso el Patronomoi (consejo de magistrados) cuya composición oscilaba entre los seis y doce miembros.

Imagen: Wikipedia

Guerrero Moche

La foto, excusa central de esta entrada, es una figura en cerámica de un guerrero moche.

En un comienzo Moche era una sociedad agromarítima, pero después de su expansión hacia las tierras del interior, desarrollaron sectores agropastoriles. En los valles canalizaron las aguas de los ríos para regar extensos campos de cultivo, donde florecía el algodón, el maíz, el maní y el poroto. Criaban animales domésticos como la llama, el cuy y el perro.

Un gran número de motivos de la cerámica Moche inicial se deriva de la cultura Recuay. Los contactos entre ambas culturas son indudables, ya que todas las aguas de riego utilizadas por los Moche en sus valles tenían orígenes en territorios Recuay. También, en los inicios de la sociedad Moche, es posible encontrar vinculaciones con las poblaciones Salinar y Gallinazo. Es muy probable que el fin de Moche fuera producto de la intromisión de la cultura Wari, aunque también se supone que largos periodos de inundaciones producto del fenómeno de "El Niño", habrían destruido la infraestructura agrícola, precipitando el colapso de esta cultura. En estas épocas finales de Moche, ya se observan ciertos rasgos que anticipan a la cultura Chimú.

Foto: Naya

Fuente: Museo Chileno de Arte Precolombino

martes, 25 de septiembre de 2007

La Diarquía espartana


La Diarquía es la forma de gobierno en la que dos reyes rigen sobre un pueblo. En Esparta es muy difícil conocer el origen de este uso y, aunque impregnado de un espíritu de leyendas, la única versión completa sobre la aparición de este tipo de gobierno corresponde a Herodoto (o Heródoto, como gusten). En el caso de los espartanos, los reyes pertenecían uno a la dinastía de los Agíadas y el otro a la de los Euripóntidas.

El relato que recoge Herodoto indica que Argía, la esposa del Heráclida Aristodemo dio a luz a dos gemelos. Al poco tiempo el padre de los niños murió como consecuencia de una enfermedad. Los lacedemonios decicieron que el mayor debía suceder a su padre, pero el problema estaba en que no sabían cuál de los hermanos era el mayor y cuál el menor, ya que eran idénticos; y la madre tampoc pudo (o quiso) despejar la duda.

Por lo tanto, la consulta acerca de a cuál de los hermanos correspondía el honor del trono se hizo al oráculo de Delfos, donde la Pitia les indicó que ambos niños debían ser considerados reyes, honrando con preferencia al primero de los gemelos. Y si bien el consejo fue considerado sabio y prudente, tampoco pudieron seguirlo adecuadamente pues seguían sin reconocer al primer nacido.

En esta instancia, los lacedemonios recibieron un sabio consejo del mesenio Panitas: debían observar a la madre, y ver por cuál de los niños ella sentía predilección, lo cual daría la pauta acerca de la primogenitura.

Luego de algún tiempo de observar a Argía se dieron cuenta de que mostraba predilección siempre por uno de los dos, al que nombraron Eurístenes, y a su hermano -entonces pasó a ser considerado el menor- dieron el nombre de Procles.

La leyenda, seguramente elaborada a lo largo de la era Arcáica, mostraba la ligazón entre las familias Agíada y Europóntida con los Heráclidas a través de los hijos de Aristodamo, con la finalidad de legitimar a la realeza monopolizada por estas estirpes, frente al resto de los espartanos no parientes del Heraclida, como también frente a aquellos que teniendo como origen a otros Heraclidas no eran descendientes del primer rey de los espartanos.

Entre los historiadores contemporáneos hay algunas hipótesis tendientes a explicar la institución de la diarquía, de entre las cuales me voy a quedar con la que propone P. A. Cartledge, quien se centra en un proceso sineicístico como origen de la ciudad de Esparta y sus instituciones. El territorio que rodeaba a la llanura del río Eurotas estaba ocupado y distribuido entre cuatro poblados pequeños y autónomos: Cinosura, Mesoa, Pitana y Limna.

En el transcurso del S. VIII antes de Cristo, por intereses políticos y económicos las aldeas se fusionaron en una única polis. Como consecuencia de este suceso, las dos poblaciones más fuertes -o bien las promotoras del proceso de unión- impusieron como
basilei a sus jefes respectivos.

Los reyes espartanos estaban sometidos a un control bastante duro por parte de otras instituciones, como el Eforado (En principio una institución de carácter religioso, aunque decir esto es bastante poco, veremos de ampliar), la Gerusía (los ancianos) y la Apella (Asamblea de soldados veteranos, mayores de 30 años, presidida por el éforo epónimo).

Entre las pocas prorrogativas que tenían los reyes espartanos estaba la de presidir todos los sacrificios públicos y, en vida, gozaban de un carácter sacral como descendientes de los
Dióscuros, Castor y Polux, hemanos de Helena esposa de Menelao. Los diarcas tenían, de por vida, el mando del ejército, al que guiaban en la guerra. En principio, lo hacían en forma conjunta, pero desde 506 a.C., tras una disputa entre Cleómenes I y Demerato, uno sólo de ellos era designado por la Apella. Durante la guerra, el rey asumía el derecho de vida y muerte hasta la finalización de la misma.

En cuanto al uso de la tierra y de los víveres, por su carácter real los diarcas gozaban de la explotación de una parcela, que era trabajada por periecos, mientras que diariamente recibían raciones dobles de alimentos, con el fin de que siempre pudieran tener un invitado sentado a su mesa.

Otro privilegio que gozaban los diarcas frente al resto de los espartiatas (ciudadanos) era el de unos funerales realmente fastuosos, en contraste con la sencillez de los rituales funerarios ordinarios.

Finalmente, destacamos que estos cargos eran vitalicios y hereditarios. En lo que refiere al proceso de sucesión, siempre heredaba el hijo por sobre el hermano, y entre los hijos no siempre heredaba el primogénito, sino que lo hacía el primero nacido durante el reinado del diarca difunto.

Imagen: Estatua de Leonidas

lunes, 24 de septiembre de 2007

Mitología guaraní: el Ao Ao

Siguiendo con esta pequeña "serie" dedicada a los indígenas americanos, hoy le dedicamos un pequeño capítulo a la mitología que, ciertamente es muy rica en las culturas originarias americanas.

Comentan los campesinos paraguayos que el Ao Ao es una especie de animal cuadrúpedo, de gran parecido con las ovejas, con la diferencia de que es más grande y además muy feroz. Ataca a su enemigo con toda furia y anda en grupos, llamándose uno al otro con el "ao ao", por eso lleva ese nombre onomatopéyico.

Este animal mitológico posee la facultad de reproducirse solo y vive en una gran manada en las zonas más inhóspitas de cerros y montañas. Por esta facultad es también considerado como una deidad de la fecundidad.

El Ao Ao se alimenta de carne humana y vive persiguiendo a las personas que se aventuran por los cerros.

Para salvarse de esos monstruos hay que subirse a un pindó (palma), árbol sagrado. De ese modo Ao Ao queda desorientado, pierde el rastro y abandona la persecución. Si, en la desesperación por escapar, la víctima se sube a cualquier otro árbol, este será arrancado por el Ao Ao para atrapar a su presa.

Fuentes: Wikipedia y Universidad de Mainz

Imagen: Universidad de Mainz

viernes, 21 de septiembre de 2007

El jefe apache Cochise

Cochise, de nombre Shi-Kha-She (c. 1812 - 9 de junio, 1874), fue un jefe de los apaches chiricahua en Norteamérica, que lideró una revuelta en 1861.

Cochise nació en la región que se encuentra entre México, Nuevo México y Arizona. En ese territorio se habían producido enfrentamientos importantes entre los colonos blancos y los apaches desde 1831, hasta que la mayor parte de esas tierras fueron anexionadas por los Estados Unidos en 1850. A partir de ese año comenzó un periodo de relativa tranquilidad. Cochise trabajaba como leñador en una parada de diligencias.

La paz finalizó cuando en 1861 un grupo de apaches se llevó el ganado de un colono y secuestró su hijo de 12 años. Cochise y cinco de sus compañeros fueron falsamente acusados del incidente por el teniente Bascom, un oficial inexperto, quien les citó en Fort Bowie (Apache Pass) para declarar. Cochise y los demás se presentaron y manifestaron su inocencia. No obstante, fueron arrestados y encarcelados.

Los seis intentaron huir al poco tiempo. Uno de ellos murió y Cochise recibió tres balas. Aun así consiguió escapar. Tomó rehenes para poder negociar la entrega de sus compañeros que se encontraban todavía en prisión. Se creó tal tensión, que ambas partes acabaron matando sus rehenes. Cochise se unió entonces a su suegro Mangas Coloradas o Colorado, un jefe de los apaches mimbreños, y juntos llevaron a cabo numerosas incursiones en los terrenos de los colonos. Aquello ocasionó numerosas muertes en ambos lados. Cuando los apaches empezaron a dominar la situación, el mando militar estadounidense envió una expedición en busca de Cochise y su suegro.

En 1862, en el puerto de montaña denominado Apache Pass, Cochise y Colorado, con 500 hombres, defendieron su posición frente a 3.000 voluntarios estadounidenses. Finalmente, el general en jefe hizo traer cañones, con los que consiguió tomar la posición de los apaches, que huyeron. Colorado fue apresado y asesinado en 1863. Cochise quedó solo como jefe de la insurrección apache. Él y sus hombres se retiraron hacia las montañas, donde pudieron esconderse. En la primavera de 1871 el comisionado de asuntos indios de Washington no logró reunirse con Cochise, que temió una traición.

En abril de ese mismo año, unos apaches robaron ganado cerca de Tucson, en el estado de Arizona, causando la muerte a cuatro blancos. Los habitantes de la ciudad, al mando de William S. Dury, marcharon sobre el campamento de los apaches aravaipas en Camp Grant, matando a sus 144 habitantes, incluyendo mujeres y niños. La matanza provocó la enérgica protesta del presidente Ulysses S. Grant, que envió al comisionado Vicent Colyer a tratar de negociar con Cochise. Además, se transfirió al general George Crook a Arizona para tomar el mando militar del sudoeste. Crook no logró capturar a Cochise, que se refugió en Nuevo México rompiendo el cerco que le rodeaba junto con sus hombres.

Al año siguiente, el general Granger hizo saber a los chiricahua que se dispondría de una reserva para los apaches en los montes Mogollones, pero ellos se negaron a abandonar las tierras de sus antepasados, cuya propiedad les había sido garantizada mediante un tratado. Cochise consiguió escapar de nuevo a Arizona y reanudó las incursiones contra los colonos blancos. En septiembre de 1872, el general Oliver Otis Howard contactó con Cochise y le transmitió los deseos del presidente Grant de llegar a un acuerdo definitivo. Le acompañó un viejo amigo de Cochise: Tom Jeffords. El acuerdo alcanzado permitió que los apaches conservasen una reserva que comprendía los montes Chiricahua y el valle de Sulphur Spring, muy cerca de las Dragon Mountains.

Cochise murió en 1874.

Fuente: Wikipedia

Imagen: Tiscali.it (en italiano)


jueves, 20 de septiembre de 2007

El Guillatún o Ngillatun


El Guillatún (del mapudungun o "habla de la tierra" ngillatun, acto de petición o compra), es un rito mapuche de conexión con el mundo espiritual para pedir por el bienestar, fortalecer la unión de la comunidad o agradecer los beneficios recibidos. En algunas zonas tiene características particulares y recibe el nombre de lepún o camaricún. Una traducción aproximada que se usa frecuentemente para esta ceremonia es rogativa.

El rito es encabezado por el Ngenpin ("El que sabe decir", orador), ngillatufe o ngendungu; sin embargo en ciertas comunidades estas funciones las asume la Machi (persona que tiene autoridad religiosa) si por algun motivo las autoridades tradicionales no lo realizan.

El Guillatún es realizado para pedir por el clima, las siembras, las cosechas, para que no haya enfermedades, para la abundancia de alimentos, por la fortaleza y vitalidad espiritual. Cada comunidad realiza el guillatún con periodicidad, que suele ser al menos una vez al año, puede ser que entes sobrenaturales, a través de peumá (sueños) y perimontún (visiones), indiquen la necesidad de realizar el rito.

Los guillatunes tienen lugar en un lepún o ngillatuwe, lugar especialmente dispuesto para este fin, y en cuya periferia se distribuyen los asistentes. En su centro, y a veces en el sector oriental, se ubica el altar principal (rehue) y, generalmente, otro secundario (llangi-llangi). Estos están compuestos de vegetales, como araucarias, lleuques, perales y manzanos, laurel, maqui y canelo, dependiendo de la zona. Se adornan con banderas que pueden ser amarillas, azules, blancas o negras.

Un Guillatún dura como mínimo dos días y un máximo de cuatro. Los rituales pueden ser repetidos y los sacrificios de animales y ofrendas son muy importantes, ya que pueden establecer un vínculo con los espíritus.

La cantante chilena Violeta Parra cuenta en la canción llamada justamente en Guillatún acerca del sufrimiento de los mapuche con versos preciosos:

Millelche. está triste con el temporal
Los trigos se acuestan en ese barrial,
Los indios resuelven después de llorar
Hablar con Isidro, con Dios y San Juan.

Camina la machi para el guillatún,
Chamal y revoso, trailonco y kultrún,
Y hasta los enfermos de su machitún
Aumentan las filas de ese guillatún.

La lluvia que cae y vuelve a caer
Los indios la miran sin hallar qué hacer,
Se arrancan el pelo, se rompen los pies,
Porque las cosechas se van a perder.

Se juntan los indios en un corralón,
Con los instrumentos rompió una canción,
La machi repite la palabra sol
Y el eco del campo le sube la voz.

Y sigue aquí

Imagen: construcción del kultrun, instrumento musical mapuche, utilizado en esta y otras ceremonias. Obtenido de Revista Ser Indígena

Fuente: Wikipedia

martes, 18 de septiembre de 2007

La Universidad de Yale devolverá más de 4.000 reliquias incas extraídas de Machu Picchu

Noticia aparecida hoy en la versión digital del diario Clarín

La Universidad estadounidense de Yale devolver a Perú 4000 reliquias incas, excavadas en Machu Picchu, incluyendo momias, cerámicas y restos humanos. Los tesoros arqueológicos habían sido retirados del país andino entre 1911 y 1915, durante las tres expediciones al sitio que dirigió el profesor de historia norteamericano Hiram Bingham.

En 2006, el gobierno peruano realizó un reclamo de las piezas que había retirado el experto Bingham, diciendo que quien haya autorizado su traslado hace un siglo lo hizo en calidad de "préstamo".

Según los términos del acuerdo, la Universidad de Yale trabajará con el Instituto Nacional de Cultura de Perú para patrocinar la primera exposición mundial de la colección, informó hoy la cadena británica BBC.

La casa de altos estudios también supervisará, como organismo asesor, la dirección de un nuevo museo en la ciudad de Cuzco cuya apertura coincidirá con el centenario de la primera expedición de Bingham. En los viajes a Machu Pichu, el explorador desenterró miles de piezas, entre ellos estatuas de plata, joyas, instrumentos musicales y restos humanos.

Las conversaciones iniciales se interrumpieron el año pasado bajo el gobierno del ex presidente Alejandro Toledo, y el país amenazó con llevar a Yale ante la justicia. En un principio, Yale ofreció dividir la colección, pero ahora reconoce que el propietario de estos tesoros incas es el Estado peruano.

Ver la noticia original en Clarín

lunes, 17 de septiembre de 2007

La historicidad de los Evangelios

El carácter histórico o mitológico que se asigna a los Evangelios que relatan vida y obra de Jesús ha suscitado siempre polémicas e interpretaciones desde diferentes puntos de vista. Aquí, y gracias a un artículo firmado por Luis H. Rivas en el nro. 187 de la revista Criterio (mayo de 1991), damos un pequeño repaso por esos puntos de vista. Si bien han pasado unos años de la publicación de este artículo, en las búsquedas que pude realizar no encontré diferencias sustanciales. Por lo tanto, además de la lectura, quedan invitados los que quieran a aportar elementos nuevos.

Rivas indica que el filósofo francés Claude Tresmontant dirigió un importante trabajo de traducción al francés de los Evangelios, que fueron publicados entre 1984 y 1988. En esos trabajos, ampliamente complementados con notas y comentarios, se introducía al lector en la hipótesis de que los Evangelios contienen las mismas palabras que Jesús pronunció y que fueron oportunamente recogidas por testigos. Siguiendo esta hipótesis, el trabajo de "composición" del Evangelio requiere de la intervención de tres personas: el testigo que oyó a Jesús y lo narró a un traductor (al griego) quien, a su vez, lo contó a un escriba que lo puso por escrito en griego asimismo.

El autor acusa que Tresmontant se niega a admitir lo que los investigadores bíblicos comúnmente aceptan: que la comunidad primitiva ha tenido participación en la redacción de las palabras de Jesús que figuran en el Nuevo Testamento. Y no se puede dejar de ver que durante muchos -muchísimos- años la gente leyó los Evangelios como la reproducción exacta y fiel de lo que Jesús había dicho y hecho. Ni más, ni menos. Sin embargo, si tenemos en cuenta el debate que ha tenido lugar en los dos últimos siglos acerca de la historicidad de los Evangelios, ya no podremos seguir pensando y leyendo del mismo modo.

Hasta fines del siglo XVIII los Evangelios se leían en la convicción antes señalada de veracidad total. Pero llegaron los pensadores racionalistas a examinar estos escritos prescindiendo e incluso negando toda domensión sobrenatural.

En 1778 el profesor alemán de lenguas orientales H. S. Reimarus dio comienzo a la crítica negando toda historicidad a lo que los Evangelios dicen sobre dichos y hechos de Jesús. En realidad, todo era un fraude de los discípulos para disimular el fracaso y la muerte de aquel. A partir de ese momento, la crítica estableció una separación entre lo que dicen los Evangelios y lo que Jesús hizo y dijo. Es en ese momento en que se acuña una nueva terminología que todavía hoy siguen vigentes: El Jesús de la Historia y el Cristo de la fe.

En la misma época apareció la hipótesis de G. Paulus -teólogo alemán-, para quien todo lo narrado en los Evangelios se explica por los poderes soprendentes de Jesús y por la simplicidad e ignorancia de los discípulos, que exageraron los hechos.

A comienzos del siglo XIX los investigadores David Strauss y F. Ch. Baur mantienen la misma línea, siendo Bruno Bauer el más radicalizado, negando la existencia de Jesús. En Francia, por otra parte, el espíritu de la Enciclopedia no se alejaba mucho de las afirmaciones de los alemanes.

En oposición nació la escuela liberal de investigación de la vida de Jesús, denominada Leben-Jesu Forschung. Esta escuela pretendía presentar a un Jesús liberado de todos los añadidos con que el dogma eclesiástico lo había oscurecido. Sin embargo hubo en aquel momento quienes consideraron "impracticable" un rescate de la figura del Jesús histórico.

Por otra parte, la inquietud no se reducía a la figura de Jesús, sino que había otros pensadores que estaban en realidad preocupados por el origen de los textos.

En 1832 el racionalista alemán F. Schleiermacher presentó la hipótesis "de las dos fuentes", que abona la idea de que detrás de los Evangelios existe, además de otra u otras formas, a la que denomina con una sigla ("Q"), y que sería un documento con frases de Jesús, enteramente en arameo, y que habría sido posteriormente traducida al griego.

Ya en el siglo XX apareció la Escuela de la Historia de las Formas (Formgeschichte) que, entre sus principales afirmaciones dice que: 1) los evangelios no son una obra monolítica, sino una composición de breves fragmentos, que antes de formar parte del Evangelio han tenido un origen y una historia independiente. Estas perícopas (tal el nombre de esos fragmentos) han circulado en las comunidades hasta que un redactor las compiló, siendo los evangelistas meros recopiladores y reproductores de textos que ya circulaban en las comunidades del cristianismo primitivo. Y 2), que las perícopas han sido creadas por la comunidad porque su contenido es mitológico.

Hay un supuesto racionalista en la Formgeschichte que le impide aceptar los elementos sobrenaturales, y al contener este tipo de cuestiones, el relato no puede tener valor objetivo, con lo cual se termina negando la historicidad de los hechos narrados y se establece una actitud de escepticismo respecto del conocimiento que se puede tener de los verdaderos hechos y dichos de Jesús.

La diferencia, entonces, entre los pensadores que la antecedieron y la Formgeschichte radica en que los primeros buscaban abandonar los elementos sobrenaturales para ir en busca del Jesús de la Historia, en cambio los últimos dejan de lado al hombre para quedarse con el Cristo, y con los elementos que ellos mismos denominan "mitológicos".

Si bien puede parecer paradójico, es en este punto donde los autores de esta corriente empiezan a manifestarse como "creyentes": esos mitos deben ser desmitologizados y reformulados. Para ellos, lo que importa es lo que el Cristo del evangelio dice para que el hombre pueda pasar de su existencia inauténtica a su auténtica condición de discípulo, independientemente de lo que se pueda decir -o no- sobre la historia de Jesús.

La Formgeschichte también recibió críticas. La Escuela de la Redacción indica que los evangelistas no fueron meros recopiladores de textos primitivos, sino que como verdaderos autores seleccionaron y reelaboraron el material de acuerdo al fin que cada uno de ellos se proponía. Los hechos y dichos de Jesús quedaron presentados de tal manera que el lector pudiera escuchar la voz de un predicador que le anunciaba al Señor. De acuerdo con esta Escuela es perfectamente justo, entonces, hablar de cuatro teologías: la de Juan, la de Mateo, la de Lucas y la de Marcos.

La afirmación de que los textos primitivos también fue rechazada por la Escuela de la Historia de la Tradición, que afirma que antes que los textos existían las tradiciones orales, e intenta descubrir las tradiciones que subyacen en los textos evangélicos. El P. León Dufour, uno de los exponentes de esta Escuela (el otro es el protestante J. Jeremías), se centra en descubrir los elementos que no pertenecen al contorno de la iglesia primitiva sino al judaísmo de los tiempos de Jesús. Dufour no busca con esto restaurar las palabras de Jesús tal como él las dijo, sino establecer que la fe de la Iglesia se apoya en el mismo Jesús, y no en los mitos de la iglesia primitiva.

En 1964 la Pontificia Comisión Bíblica reconoce en una Instrucción que en el método de investigación de la Escuela de la Historia de las Formas (Formgeschichte) es posible encontrar eventuales elementos positivos, aunque se destacan los prejuicios racionalistas de algunos de los autores de esta Escuela, como la falsa noción de fe, la negación a priori de la validez histórica de los Evangelios, y la exageración del papel creador de la comunidad al no reconocer el valor de testigos que tuvieron los apóstoles.

En su segunda parte el documento da una descripción del origen de los Evangelios -que fue luego retomada por el Concilio Vaticano II- en la que se describen las tres etapas en que esos escritos nos llegan. 1) la predicación del propio Jesús, 2) la predicación de los apóstoles y 3) los escritores, que trabajaron sobre la base de las necesidades de las comunidades cristianas, recurriendo a la amplia documentación originada en el trabajo de predicación de los apóstoles.

Por otra parte, es destacable que las mismas palabras que aparecen en boca de Jesús, en la mayoría de los casos, se encuentran redactadas de manera diferente. Lo que los evangelistas han hecho, dice Rivas, siguiendo la huella de los apóstoles es actuar como verdaderos intérpretes de las palabras de Jesús, y no como simples repetidores. De este modo, vemos que Mateo presenta un texto con muchas alusiones al Antiguo Testamento, mientras Lucas se destaca por un número sensiblemente menor de las Bienaventuranzas.

Para concluir, no es que haya diferentes traducciones del mismo texto, sino una misma idea original elaborada de diferentes maneras, reflejando distintas teologías.

Imagen: Juan Evangelista. Tomada de EWTN

viernes, 14 de septiembre de 2007

El diario del "Tábano"


Natalio Félix Botana Millares era un teniente de infantería uruguayo que llegó exiliado a la Argentina en 1911.

Con capitales prestados, según unas versiones por un tal doctor Berro, otros afirman que por Marcelino Ugarte, y que tenían como destino original la revista PBT, Botana publicó el 15 de septiembre de 1913 el primer número del diario Crítica.

Originalmente pensado como diario del mediodía, fue el único en llegar a tener cinco ediciones: la denominada “tercera” (aunque en realidad era la primera), que salía a las 12.00, la cuarta (14.30), la quinta (17.00), la sexta (21.00) y la séptima (23.30).

El eslogan que Botana eligió para su diario era “Dios me puso sobre vuestra ciudad como un tábano sobre un noble caballo para picarlo y tenerlo despierto”. Ciertamente que, con el paso del tiempo, Botana mostró suficiencia para llamar la atención –como un tábano- de los distintos actores sociales y, por supuesto, sufrir o gozar las consecuencias de tales atenciones.

La publicación, que incluía siempre una página para los obreros y organizaba campañas de distribución gratuita de máquinas de coser, tenía toda la intención de ser popular desde el lenguaje, evitando la solemnidad y convirtiéndose en un diario para todos.

La figura de Botana, por otra parte, está siempre envuelta en la polémica. Para algunos, como el periodista Andrés Bufali, “revolucionó el periodismo en Argentina (…) con su estilo ágil y conciso, una mezcla de denuncia seria con sensacionalismo”. Para Pedro Orgambide el diario (y Botana, por supuesto) fue importante porque “tenía un público nuevo, más popular, que se mezclaba con la clase media”, cumpliendo de este modo con aquella aspiración del diario para todos. Además, el diario contaba con un contenido editorial de excelencia, con artículos de gran factura escritos por Roberto Arlt y un joven Jorge Luis Borges, deportes, policiales, política y cables del exterior, además de posicionarse como uno de los pioneros en la publicación de suplementos semanales a color.

Otros, en cambio, encontraban aborrecible tanto el diario como la figura de Botana, y ya llegaremos a eso.


En “100.000 ejemplares por hora” Roberto Tálice (100.000 ejemplares por hora. Memorias de un redactor de Crítica, el diario de Botana. Corregidor, Buenos Aires, 1989) cuenta que desde una semana antes del 6 de septiembre de 1930 eran muchos los sectores que reclamaban la renuncia del entonces presidente argentino Hipólito Yrigoyen.

Tálice, que llegó a Crítica luego de que Botana leyera la página teatral de La Razón –donde trabajaba-, tenía entre sus rutinas una entrevista con el general Agustín P. Justo, que le proveía información exclusiva. Según Carlos Ulanovsky, ningún diario estuvo tan al día en los acontecimiento de septiembre de 1930, y ninguno tan cerca políticamente de los golpistas. A tal grado había llegado la intervención política de Crítica entonces. Esta publicación ayudó, sin dudas, en la creación del ambiente de extrema hostilidad contra el presidente constitucional, y el radicalismo jamás olvidaría la afrenta de ver a Yrigoyen caricaturizado y con el apodo de “el peludo”.


Cuando, comandado por José Félix Uriburu, el golpe de Estado finalmente se produjo, el diario La Nación adhirió también, remarcando que se trataba de una “verdadera apoteosis cívica”. Sin embargo, el apoyo que Botana había brindado para el golpe que dio inicio a la denominada "Década Infame" se desvaneció rápidamente.

Ese día Crítica rozó el millón de ejemplares vendidos (fue el primer diario en superar esa cifra tiempo después) y en ese momento nada hacía pensar que tiempo después su director sería encarcelado. Una vez que el gobierno de facto comenzó a mostrar su verdadera faz, Crítica comenzó a atacarlo denunciando sus atropellos, convirtiéndose en tenaz opositor nuevamente. Cuando fue liberado, debió exiliarse en Uruguay.

Sin embargo, no fue Crítica el único diario proscrito en aquel momento, ya que Uriburu mandó suspender más de cien periódicos.

Poco tiempo después, el general Justo –aquel de los informes a Tálice- se hizo cargo de la empresa con la ayuda de la esposa de Botana, Salvadora Medina Onrubia, y publicó Jornada, con buena repercusión.

En 1931 el gobierno de facto convocó a elecciones que, con el radicalismo proscrito, ganó el general Justo, con lo cual Crítica pudo volver a circular.

Cuando murió Uriburu, en 1932 y alejado de la política, Crítica apareció con un gigantesco titular, dictado por el propio Botana a su jefe de cierre: “Hoy en París murió el ex dictador de Argentina José Félix Uriburu. Crítica, sin odios y sin perdón, hace el silencio que merece la muerte”.

Botana, hombre de revólver al cinturón e infaltable habano, murió en un accidente automovilístico en 1941.

Crítica, por otra parte, continuó apareciendo hasta septiembre de 1963. El espacio vespertino que su desaparición dejaba vacante sería ocupado por Crónica, que continúa apareciendo y apelaba a los mismos tópicos y tonos que el diario de Botana.

Fuentes:

100.000 ejemplares por hora. Memorias de un redactor de Crítica, el diario de Botana. Tálice, R. Corregidor, Buenos Aires, 1989

Paren las rotativas. Diarios, revistas y periodistas (1920-1969) Ulanovsky, C. Emecé, Buenos Aires, 2005

Imagen: Find a grave (en inglés)

jueves, 13 de septiembre de 2007

Martin Kamen

La entrada anterior estuvo dedicada a las técnicas de datación pero, como indicaba, todo nació como una curiosidad por la figura de Kamen, así que me tomé la libertad de hacer una traducción libre de una biografía de este científico canadiense que aparece en Wikipedia y que se puede ver clickeando en el enlace inserto al final de esta entrada.
Kamen nació el 27 de agosto de 1913 en toronto, Canadá. Era hijo de inmigrantes rusos, y creció en Chicago. Fue licenciado en química, estudios que realizó en la universidad de Chicago, y obtuvo un PhD en química física de la misma universidad en 1936.
Más tarde intentó trabajar en investigaciones de química y física nuclear bajo la dirección de Ernest Lorenzo en el laboratorio de radiación de Berkeley, donde trabajó ad honorem por seis meses.
El descubrimiento del carbono-14 ocurrió en Berkeley cuando Kamen y Sam Ruben bombardearon grafito en el ciclotrón (un acelerador de partículas circular que, mediante la aplicación combinada de un campo eléctrico oscilante y otro magnético consigue acelerar los iones haciéndolos girar en órbitas de radio y energía crecientes) con la esperanza de producir un isótopo radiactivo del carbón que se podría utilizar como trazalíneas para investigar las reacciones químicas de la fotosíntesis. Su experimento dio lugar a la producción del carbono-14.
El carbono-14 (14C, masa atómica=14.003241) es un radioisótopo del carbono cuyo núcleo contiene 6 protones y 8 neutrones. Willard Libby determinó un valor para el periodo de semidesintegracion o semivida de éste isótopo: 5568 años. Determinaciones posteriores en Cambridge produjeron un valor de 5730 años.
Debido a su presencia en todos los materiales orgánicos, el carbono-14 se emplea en la datación de especímenes orgánicos.
El método de datación por radiocarbono es la técnica más fiable para conocer la edad de muestras orgánicas de menos de 60.000 años. Está basado en la ley de decaimiento exponencial de los isótopos radiactivos.
El isótopo carbono-14 (14C) es producido de forma continua en la atmósfera como consecuencia del bombardeo de átomos de nitrógeno por neutrones cósmicos. Este isótopo creado es inestable, por lo que, espontáneamente, se transmuta en nitrógeno-14 (14N). Estos procesos de generación-degradación de 14C se encuentran prácticamente equilibrados, de manera que el isótopo se encuentra homogéneamente mezclado con los átomos no radiactivos en el dióxido de carbono de la atmósfera.
El proceso de fotosíntesis incorpora el átomo radiactivo en las plantas de manera que la proporción 14C/12C en éstas es similar a la atmosférica. Los animales incorporan, por ingestión, el carbono de las plantas. Ahora bien, tras la muerte de un organismo vivo no se incorporan nuevos átomos de 14C a los tejidos y la concentración del isótopo va decreciendo conforme va transformándose en 14N por decaimiento radiactivo.

Martin Kamen murió el 31 de agosto de 2002 a los 89 años.

Biografía de Kamen (en inglés) en Wikipedia
Más sobre el carbono 14 en Wikipedia
Más sobre el ciclotrón en el CNA
Foto: Universidad de California San Diego

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Técnicas de datación

Mi curiosidad por las técnicas de datación apareció, en primera medida por la figura de Martin Kamen, descubridor de la técnica de Carbono 14 junto a Sam Ruben. Buscando entonces información relacionada con las técnicas de datación, encontré este artículo escrito por Ernesto A. Martínez que reproduzco casi íntegramente por dos motivos: uno, me resultó de gran utilidad; dos, es particularmente didáctico y claro. Martínez explica que la geocronología, agrupa tres técnicas que, en algunos casos, se complementan para poder reconstruir el documento de identidad del terreno a estudiar.
Dichos métodos son:
1. Dendrocronología o estudio de los anillos de los árboles.
2. Métodos sedimentológicos
3. Métodos radimétricos

Dendrocronología
En 1904 el astrónomo estadounidense Andrew Douglass, entonces asistente de primera en el Observatorio Lowell de Arizona, analizó 19 cortes transversales de troncos de pino tratando de encontrar una relación entre el ciclo de manchas solares, el clima y las características de los anillos de crecimiento anual.
Cuando el investigador midió el ancho de los anillos pudo identificar ciertas secuencias, o ciclos, de anillos anchos y delgados. Con alegría notó que las mismas secuencias aparecían también en otros tipos de árboles.
Douglass comparó esta sucesión de anillos con los registros anuales de lluvia caída en la región en la que crecían estos árboles y encontró que su espesor reflejaba las variaciones de las precipitaciones. Si bien más tarde Douglass encontraría la relación que buscaba entre el crecimiento de los árboles con los ciclos de once años de las manchas solares, este astrónomo había creado una nueva disciplina, a la que se denominó dendrocronología, que permitiría reconstruir las condiciones climáticas y ambientales del pasado.
En el este de California, Estados Unidos, se pudo hacer una reconstrucción climática de los últimos 8200 años a partir de la información obtenida de un pino conocido como de conos erizados. El pino más antiguo de esta especie posee una edad de 4600 años. Sin embargo, la cronología pudo ser extendida 3600 años más al contar con árboles muertos cuyos anillos exteriores, que son los más recientes, poseían la misma antigüedad que los anillos interiores de árboles vivientes.

Métodos sedimentológicos
Procedente de los países nórdicos, donde en 1878 el científico sueco Gerhard Jakob De Geer la desarrolló, esta técnica consiste en contar las capas o estratos de los glaciares cercanos a algún lago, teniendo en cuenta que durante la época del deshielo el agua del glaciar contiene una fina suspensión de arena y materiales finos, tales como limo y arcillas. Dado que los granos mas pesados caen al fondo más rápido, éstos forman la primera capa del depósito. La porción más fina se asienta, entonces, al comienzo del verano. Dichos sedimentos reciben el nombre de varves, y se suceden anualmente como una capa de sedimentos gruesos seguida por otra de sedimentos finos, semejante a los ya descriptos anillos de árboles.
Este método se aplica especialmente a l estudio del retiro de los hielos durante la ultima glaciación y se puede extender hacia atrás en el tiempo hasta aproximadamente 16.500 años del presente. Son de particular importancia los estudios que el sueco Carl Caldenius realizo en nuestro país en la zona de los lagos patagónicos.

Métodos radimétricos
Los métodos radimétricos se basan en el fenómeno de la desintegración radiactiva, descubierta en 1896 por el francés Henri Becquerel y explicada y aplicada posteriormente por Pierre Curie y su esposa Maria Sklodowska Curie.
La desintegración radiactiva es el proceso por el cual un núcleo atómico inestable, llamado también radiactivo, tiende a estabilizarse emitiendo radiaciones, que consisten en partículas subatómicas, como los electrones, que se mueven a una enorme velocidad.
Al isótopo cuyos átomos son inestables se lo llama padre, el que luego de un cierto tiempo se transforma en otro isótopo estable, denominado hijo. Un ejemplo típico de esto es el uranio, que luego de sufrir diversas transformaciones deviene en plomo.
Estos cambios tienen un tiempo característico al que se denomina tiempo de semidesintegracion, que indica el lapso en el cual la mitad del isótopo padre se desintegró. Así, 100 gramos del isótopo uranio 238 al cabo de 4510 millones de años darán lugar a cincuenta gramos de uranio 238, y a cincuenta gramos de plomo 206 . En general, conocido el período de semidesintegración del isótopo padre, puede determinarse el tiempo transcurrido mediante una ecuación matemática conocida como la ley del decaimiento radiactivo.
Las denominaciones de los métodos se componen del nombre del padre y del hijo separados por un guión, como, por ejemplo, el método del potasio-argón.
En algunos casos es conveniente, o más fácil, medir la cantidad acumulada del elemento hijo. Estos métodos radimétricos se denominan de acumulación y se aplican particularmente en la datación de minerales. De todos los isótopos inestables, los que se utilizan para mediciones radimetricas son el uranio (método uranio-plomo), el rubidio (método rubidio-estroncio), el torio (método torio-plomo), el potasio (método potasio-argón), y el renio (método renio-osmio).
Existen otras técnicas radimétricas, llamadas de decaimiento, que se aplican a sistemas en los cuales bajo determinadas condiciones tienen un suministro constante de un cierto radioisótopo, el carbono 14 y tritio . Si llegara a interrumpirse, por algún motivo el aporte del isótopo, su abundancia comenzará a decrecer con el tiempo hasta desaparecer.
Un ejemplo claro de esto es el carbono 14, que es tomado por las plantas durante la fotosíntesis y transferido por la cadena alimentaria a los otros seres vivos. Al producirse la muerte del animal o la planta se interrumpe el suministro del isótopo, el que desaparece según la ley de desintegración radiactiva. Si se tiene una idea de cuanto carbono 14 debía tener el ser cuando estaba vivo, la cantidad que posea al presente nos informará de la antigüedad del fósil. El carbono 14 al decaer emite un electrón y se transforma en nitrógeno 14, que es estable,
Asimismo, este método puede aplicarse a datación de objetos arqueológicos y antropológicas y a la determinación de la edad de aguas, esta última en combinación con el método del tritio.
Cabe señalar que esos métodos requieren una adecuada preparación de la muestra, la cual suele ser sometida a un proceso destructivo que involucra elevadas temperaturas y vacío ultra alto, para luego ser purificada y analizada con un espectrómetro de masas. Dicho equipo separa los isótopos por su masa y determina la proporción de cada uno de ellos presente en la muestra. Los avances en la tecnología han permitido reducir en gran medida los tamaños de las muestras, pero el problema de destruirlas para poder analizarlas, lamentablemente aún sigue presente. En la Argentina, estos estudios son realizados desde 1969 por el Instituto Nacional de Geocronología y Geología Isotópica (INGEIS), que depende del CONICET y funciona en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Dicho instituto posee el equipamiento para realizar las dataciones mencionadas y aplicar algunos otros métodos -referidos a isótopos estables- que, sobre la base de las características geológicas ya conocidas de las rocas, permiten completar su documento de identidad. Asimismo, en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo, de la Universidad Nacional de La Plata, funciona el Laboratorio de Tritio y Radiocarbono (LATYR), en el que se realizan dataciones por el método del carbono 14. Todos estos estudios se basan en el principio de uniformidad de las leyes de la naturaleza, establecido en 1785 por el geólogo escocés James Hutton, y que se resume en la frase "El presente es la llave del pasado".

Ver el artículo original

Imagen: sección de pino d'Aleppo obtenida de infn.it (en italiano)

lunes, 10 de septiembre de 2007

El poder informal de los terratenientes en América colonial



En la entrada anterior hicimos un repaso a la formación de elite terrateniente en América Latina en la época colonial, a través de la encomienda primero y luego, en un proceso más lento, a través de la forma de la hacienda o fazenda, en el caso de las colonias poruguesas. Lo cierto es que, con el paso del tiempo, estos propietarios se volvieron una clase poderosa. Una muy buena razón es el tipo y cantidad de producción que llevaban adelante, como la de la caña de azúcar -cuestión que abordaremos con mayor amplitud más adelante-, pero también está profundamente relacionado con el modo en que los hacendados construyeron sus relaciones sociales para afianzar su poder.
La familia extensa, un término más bien propio de la Antropología, fue el medio por el cual se construyeron relaciones políticas y comerciales duraderas. Si bien es posible pensar que quedara lugar para la filantropía, el conseguir cargos públicos a hermanos, sobrinos y primos sin medios económicos significaba para el hacendado la seguridad de que las órdenes que dieran (no importaba cuáles fueran) se cumplirían sin dilaciones. "Debido a que los miembros de la familia constituían una importante reserva de influencias y recursos, y el parentesco político era tan fuerte y vinculante como el consanguíneo, los grandes terratenientes planificaban escrupulosamente los matrimonios, considerándolos movimientos estratégicos que ampliarían su gama de contactos. (...) el matrimonio convertía a todos los parientes de un cónyuge en parientes del otro" (Hoberman, L. y Socolow, S. (Comp). Ciudades y sociedad en Latinoamérica colonial. FCE, 1993).
Muchos funcionarios recibían favores por parte de los hacendados, con los parientesen primer lugar. En otro orden, también los recibían muchos funcionarios que no contaban con la posibilidad de recaudar impuestos, y cuyos sueldos pagados por la corona tenían meses de atraso, e incluso años.
Eran estos funcionarios los que tenían acceso irrestricto e inmediato a créditos cedidos por los terratenientes. Para el funcionario este gesto implicaba un compromiso futuro ineludible; para el terrateniente, en cambio, era solo una pequeña cortesía con mínimo riesgo y bajísimo costo. Del mismo modo, actuaban como fiadores de profesionales (cirujanos, farmacéuticos y notarios, por ejemplo) y garantes de funcionarios sin tierra, a quienes en ocasiones confiaban la administración de sus bienes.

Por otra parte, también establecían relaciones con indígenas. Los terratenientes se convertían en padrinos de niños aborígenes, y esta obligación que asumían, obligaba asimismo a los padres de los niños.
La amplia gama de relaciones (con la milicia, con el poder político local, con otros terratenientes, e incluso como vemos con indígenas), le daba a los terratenientes una gran variedad de posibilidades y recursos, como también acceso a mano de obra adicional para realizar sus trabajos.
Los hacendados tienen acceso privilegiado, entre muchas otras cosas, al recurso del agua, obviamente vital para el éxito de sus empresas.
Cuando el agua era iunsuficiente, los hacendados tomaban lo que necesitaran para sus cultivos. Con esta acción solían salir perjudicados los aborígenes, quienes veían perderse sus producciones. Las protestas de los indígenas eran acalladas, en general, por los mismos hacendados por medio de la nada sutil amenaza de destripar al que interrumpiera el flujo de agua hacia sus propiedades.
Incluso en Saña, cuentan las autoras antes citadas, los hacendados eligieron a través del cabildo local al comisionado de aguas "hasta 1638, y aún después contribuían al pago de su salario. Era comprensible, pues, que este dudase en tomar medidas contra quienes privaban indebidamente del agua a los demás (...)"

Imagen: Hacienda del Vale Do Paraiba (Brasil), del ciclo del café. Tomada de Colonial Estates

viernes, 7 de septiembre de 2007

Grandes terratenientes en la América colonial

En muchos centros urbanos latinoamericanos se destacaban los dueños de extensas propiedades rurales, llamados hacendados o fazendeiros en Brasil. Todos ellos desempeñaron un importante papel en la vida política y económica de las colonias. Por definición, estos terratenientes obtenían sus ganancias del ganado, la producción agrícola y las actividades comerciales y la manufactura de productos. Sin embargo, los centros urbanos (grandes o pequeños) son también polo de acción y atracción. Era allí donde compraban lo que no producían, contrataban a capitanes de barco para que llevaran sus productos a otros mercados (en América y ultramar). Era allí también donde los grandes propietarios podían decidir en qué momentos vender, haciendo fluctuar el comprotamiento del mercado según sus necesidades. Las ciudades eran también el foco desde el cual los grandes propietarios ejercían el poder político. Como miembros de los concejos municipales, eran ellos quienes fijaban los precios de los artículos de primera necesidad, distribuían el agua, hacían cumplir las sentencias judiciales, concedían licencias a artesanos, cobraban los impuestos y concedían tierras para la explotación agrícola o el pastoreo.

El surgimiento de la elite terrateniente. Como en todos los procesos económicos, no podemos aquí señalar un solo factor determinante en la aparición de una clase poderosa. En el caso de la América española y portuguesa, algunos eran descendientes de la primera elite de la colonia. En Suña (Perú) y Querétaro (México) fueron colonizadores que habían recibido concesiones de tierras por parte de la corona española. Hubo quienes llegaron "tarde" a las colonias, y gracias a sus vinculaciones en el poder o cercanía con el virreinato, se convirtieron rápidamente en parte de esta incipiente elite. Finalmente, algunos miembros de la elite terrateniente se iniciaron en otras carreras, como funcionarios, profesionales o comerciantes aunque, como veremos más adelante, estas no son en modo alguno categorías excluyentes.

La encomienda Luego de la conquista, una encomienda (concesión de tierras a un encomendero) era el ansiado botín de quienes ayudaron a Francisco Pizarro, Hernán Cortés y otros capitanes en esas guerras imperiales. La concesión de la encomienda convertía al que la recibía en un poderoso recaudador de impuestos y juez, con una autoridad incomparable, aunque informal. Una encomienda no representa una simple entrega de tierras para su explotación agrícolo/ganadera. El encomendero es considerado el amo de la gente, no dueño de la tierra. ¿Por qué? Porque en este contexto, la tierra cultivable y de pastoreo no es un bien precisamente escaso, y por lo tanto tampoco es particularmente valiosa. De hecho, lo que el encomendero necesitaba lo producían los indios, y ellos venían haciéndolo desde mucho tiempo.
Además de manufacturar los productos que el encomendero vendía luego en los mercados locales, los indios eran utilizados para la construcción de las ciudades. Levantaban la residencia del encomendero y le servían en calidad de criados, cultivaban sus jardines y huertos.
Por su parte, el encomendero se valía de esta concesión para iniciar emprendimientos comerciales complementarios. Tenían prácticamente el monopolio de la mano de obra nativa, y regularmente alquilaban los indios a otros colonos para tareas menores. Si bien el periodo de dominación de los encomenderos tuvo poca vida, el estilo y las relaciones de ese periodo se repitieron en otros contextos.
Durante el primer siglo después de la conquista se produjeron epidemias que diezmaron a la población indígena. Los tributos pagados con mano de obra, en consecuencia, también se vieron reducidos drásticamente y, por lo tanto, el valor de las encomiendas decreció. Por otra parte, la corona veía con inquietud el crecimiento descontrolado del poder de los encomenderos, y la intranquilidad de acentuaba con los informes incesantes que hablaban de malos tratos para con la población indígena.
Los reyes intentaron poner fin a este dominio y a la explotación de los indios, pero subestimaron la reacción de los encomenderos, y las políticas tendientes a poner fin a la explotación no tuvieron éxito, culminando la cuestión en un "redefinición" de las relaciones entre el encomendero y la comunidad, especificando y restringiendo las obligaciones de los indios. Al respecto, cabe recordar la aparición de la bula Subliminis Dei en el año 1537, acerca de la que recomiendo leer un muy buen artículo publicado por Paradiso en Historia de la educación.
Por este y otros factores, los encomenderos se volcaron a sus actividades subsidiarias, y la producción pasó de los cereales y legumbres al trigo, el aceite de oliva y el vino, buscando satisfacer el paladar de los inmigrantes europeos. Por supuesto, no todos tuvieron éxito en este proceso de cambio.

Las haciendas. Además de las medidas de freno a la conducta de los encomenderos, la corona propició la instalación de hacendados, demarcando zonas de frontera donde en principio se instalaban los recién llegados, que obtenían las tierras por concesión, compra o, directamente, usurpación. A diferencia de que lo ocurrió en el nordeste de Brasil y en los primeros asentamientos españoles, cuyo carácter aristocrático quedó establecido en un primero momento, en estos territorios la formación de la elite fue gradual: estos colonos llevaron vidas duras en los primeros años. Muchas veces sólo tenían recursos para trabajar una parte de sus terrenos que, mayormente, no superaban los trescientos acres (cada acre equivale a 4046,9 metros cuadrados). Por ello, algunos comenzaron como empleados, mayordomos o administradores al servicio de otros. Hubo también quienes habían llegado a América como comerciantes y eligieron quedarse, aportando capitales relativamente pequeños para integrar los fondos necesarios que les permitieran adquirir una propiedad rural.
Entre cuarenta y sesenta años debieron pasar para que, en Saña por ejemplo, los colonos acumularan suficiente capital -generalmente en parcería- para comprar plantaciones de azúcar a los empobrecidos encomenderos. A algunos les tomó aún más tiempo la compra de esclavos, equipos y la construcción de molinos para, finalmente, entrar al negocio de la producción de azúcar, mucho más rentable y prestigioso.
La transición, una vez más, fue dificultosa. Si el trigo estaba expuesto a la acción de las plagas, y los animales podían morir de repente por una peste dejando a su propietario con las manos vacías, el precio del azúcar fluctuaba al ritmo de los cambios en oferta y demanda.
Por otra parte, eran pocos los que tenían capitales de reserva o acceso a créditos, y ello derivó en una gran movilidad en las "primares filas" de los hacendados en los comienzos, así que hasta mitad del siglo XVII la elite terrateniente se mantuvo en dinámico proceso formativo sin constituir una clase establecida.
Sin embargo, ser granjero o hacendado en el siglo XVI implicaba más de lo que podría parecer. En Lima y Saña, como también en Puebla y Oaxaca, gran cantidad de hacendados tenían actividades paralelas: comerciaban a nivel local, exportaban, importaban, algunos eran sacerdotes, notarios, funcionarios de alto nivel e incluso mayordomos. Más adelante, la elite terrateniente también ocupará cargos de rango en las incipientes milicias locales. En la persecución del estatus, la pertenencia a las fuerzas armadas resultó una presa codiciada por los hacendados: todos ansiaban desfilar uniformados para deleite y respeto de sus vecinos.
El rango militar era un rasgo más, y bien distintivo, de la pertenencia a la elite. Además, la imagen de grandeza del terrateniente se engrandecía, aún más, por sus convicciones y apoyo a la Iglesia. Así como había viudos que ingresaban en monasterios llevando consigo a sus hijos, un hacendado próspero recibía el muy honorable cargo de síndico (administrador) de la Iglesia para la colonia local. Las donaciones que, en carácter de herencia o como donativo directo hacían los terratenientes eran, muchas veces, harto cuantiosas.

En la próxima entrada acerca de la clase terrateniente en América colonial abordaremos el tema de las estrategias para consolidar relaciones y, a través de estas, poder.

Fuente principal: Hoberman, L. y Socolow, S. (Comp). Ciudades y sociedad en Latinoamérica colonial. FCE, 1993

Imagen: Trabajadores de una fazenda brasileña en la actualidad. Tomada de OIT.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Ernesto Hoppe, el espía argentino que intentó traer el botín de los nazis

Noticia aparecida hoy en el diario Clarín.

"Espionaje, robos, botes espías, aterrizajes clandestinos, transmisiones sin cable, contraseñas, automóviles veloces, esposas embarazadas, burdeles españoles, denuncias, trampas, prisiones de servicios secretos, escapes en hospitales". ¿Una novela policial? No. Un plan secreto de los jerarcas nazis para traer a la Argentina un valioso botín de guerra en un submarino, según se desprende de la confesión de un espía argentino que trabajaba para Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, difundida ayer por los Archivos Nacionales británicos.

El documento acaba de ser desclasificado por el servicio secreto británico MI5, entre otros 180 archivos. Los detalles del plan se conocieron en 1943, luego de 30 días de interrogatorio a un "rufián sin principios" según la descripción llamado Ernesto Hoppe.

Según el documento KV2/2636, que se puede leer en los Archivos Nacionales en Kew (oeste de Londres), este alemán que emigró a la Argentina a los 16 años fue reclutado en 1940 por el servicio de espionaje alemán y participó en una misión secreta para traer dinero y documentos de altos dignatarios del III Reich a este país.

Pero Hoppe, cuyo nombre en código era "Herold", fue arrestado en Gibraltar en 1943, en viaje hacia Buenos Aires tras haber embarcado en Bilbao, España. Un informante del servicio secreto británico MI6 había ordenado su detención.

El espía fue llevado al centro de interrogación del MI5, el famoso Camp 020 en Ham, al sur de Londres. Según el diario londinense The Times, que tuvo acceso al documento desclasificado, en un principio Hoppe, que tenía 52 años, se negó a cooperar con los interrogadores, que lo consideraron "uno de los casos más obstinados".

Más aún: escapó de un hospital donde fue internado por depresión, antes de ser recapturado. De nuevo en el Camp 020, decidió contar la verdad sobre sus vínculos con la Alemania de Hitler. Y admitió haber sido contactado por un coronel de la Luftwaffe (Fuerza Aérea) llamado Rosentreter, que le habló de la misión secreta.

Según confesó los jerarcas nazis ya veían la posibilidad de la derrota alemana y planeaban escapar a la Argentina. Usarían un submarino para trasladar el oro y demás riquezas robados a judíos y familias asesinadas en campos de concentración. "Primero, los nazis querían que (Hoppe) viajara en un submarino U-2, pero luego se decidió que viajara en un barco comercial, junto con su esposa, porque ella estaba embarazada", señala el informe británico.

En Buenos Aires, él sería el contacto para recibir unas 40 cajas con objetos robados por los nazis y distribuirlo en un camión con tres contenedores. Debía encontrarse con un hombre que usaría la contraseña: "Vengo para tomar la lección, deme la hora" (la frase figura en castellano en el informe).

"Las cajas marcadas con la letra A serían entregadas (a Hoppe) en un banco (en Buenos Aires), (las cajas) B marcadas con la palabra 'Vorsicht' (con cuidado) irían a Villa Ballester, fuera de Buenos Aires y donde estaban dos hermanos nazis, y (las cajas) C iban a ser entregadas a dos direcciones en Buenos Aires", detalla el informe.

"Los contenidos de las cajas con la letra C eran las más peligrosas políticamente, según explicó Rosentreter, y serían de gran valor para los británicos", agrega, sin más detalles.

En cierto punto, el MI5 no estaba seguro de la verosimilitud del plan de Hoppe y hasta sugirió dar a la prensa la historia para que se publicara bajo un título como "Líderes nazis se fugan", algo que, suponían, tendría profundo efecto en "la opinión pública mundial".

Hoppe fue deportado a la Argentina tras la II Guerra, en octubre de 1945. Aquí, "fue enjuiciado por espionaje, pero fue sobreseído con otros 62 espías nazis entre 1947 y 1948", recordó ayer el periodista Uki Goñi, quien investigó la presencia de espías y jerarcas nazis en este país para sus libros "Perón y los Alemanes" (1998) y "La auténtica Odessa" (2002).

Goñi ya mencionaba la historia de Hoppe en su libro de 1998. "Yo la conocía un poco porque la Embajada británica en la Argentina le envió a la Cancillería, en 1945, una carta en la que advertía que este espía estaba llegando al país, como hacían cada vez que venía un nazi", contó a Clarín.

"La historia del submarino me sorprendió bastante. Los propios interrogadores dudaron. Pero es cierto que Hoppe era espía y en su contacto con los nazis probablemente se mencionó el plan del submarino, que no prosperó", interpretó Goñi. Y recordó que "en la Argentina había una base muy importante de espionaje de las SS, tenían un fuerte contacto con el gobierno de (el presidente argentino Juan Domingo) Perón".

La conclusión del MI5 es que para Hoppe "el patriotismo no significa nada", pues "está dispuesto a trabajar para Argentina, Alemania e Inglaterra. El dinero es todo para él. Sin embargo (...) sería falso decir que no tiene coraje y recursos".

Ver la noticia original en clarin.com

martes, 4 de septiembre de 2007

Descubren colmenas de la época del rey Salomón



Esta curiosa noticia apareció hoy en el diario Perfil

Fueron halladas en el norte de Israel. El arqueólogo Amichai Mazar señaló que “datan de los siglos IX y X antes de Cristo”. Las excavaciones establecieron que en esa zona se practicaba la apicultura a gran escala. Una serie de colmenas de la época del rey Salomón, las primeras de este período descubiertas hasta ahora en Oriente Medio, fueron halladas recientemente en el norte del valle del Jordán. "Se trata de las colmenas de miel más antiguas conocidas hasta ahora", declaró el profesor Amichai Mazar, del instituto de arqueología de la universidad hebrea de Jerusalén, en un comunicado publicado hoy. "Datan de los siglos IX y X antes de Cristo", precisó el profesor, que dirigió las excavaciones en meses pasados en Tel Rehov, en el sector de la ciudad de Beit Shean. Esa época corresponde a la del rey Salomón y los primeros reyes de Israel. Las excavaciones establecieron que la apicultura se practicaba en esa zona a gran escala, subrayó el profesor. El equipo de Mazar descubrió unas 30 colmenas repartidas en tres hileras; en cada una de estas últimas, las colmenas se superponían en tres niveles. Expertos en apicultura que visitaron el lugar consideraron que la producción de las colmenas de Tel Rehov era de una media tonelada de miel por año. Las colmenas tienen forma cilíndrica, están construidas en arcilla y paja seca y miden 80 centímetros del altura por un diámetro de 40 centímetros. Tienen en su parte superior una minúscula apertura para permitir entrar y salir a las abejas. La miel se recuperaba por una apertura en su parte inferior. En el mismo lugar también se hallaron objetos de culto como estatuillas de diosas de la fertilidad.

Ir a la nota original en perfil.com

Imagen: Infoagro