lunes, 24 de diciembre de 2007

Navidad


Además de desearles a todos una muy feliz Navidad, les presento a continuación un texto con la etimología de la palabra Navidad del sitio web elcastellano.org, que se puede ver aquí.


Cuando compramos los regalos de Navidad, decoramos el árbol o nos reunimos con la familia alrededor de la cena navideña, raramente nos detenemos a pensar cómo se fueron formando esas tradiciones milenarias, algunas de ellas mucho más antiguas que el propio cristianismo.


La conmemoración del nacimiento de Jesús, la fiesta más universal de Occidente, se celebró por primera vez el 25 de diciembre de 336 en Roma, pero hasta el siglo v, la Iglesia de Oriente siguió conmemorando el nacimiento y el bautismo del ‘niño Dios’ de los cristianos el 6 de enero. El nombre de la fiesta Navidad, proviene del latín nativitas, nativitatis (nacimiento, generación).


En siglos posteriores, las diócesis orientales fueron adoptando el 25 de diciembre, y dejando el 6 de enero para recordar el bautismo de Cristo, con excepción de la Iglesia armenia, que hasta hoy conmemora la Navidad en esa fecha de enero.


No se conoce con certeza la razón por la cual se eligió el 25 de diciembre para celebrar la fiesta navideña, pero los estudiosos consideran probable que los cristianos de aquella época se hubieran propuesto reemplazar con la Navidad la fiesta pagana conocida como natalis solis invicti (festival del nacimiento del sol invicto), que correspondía al solsticio de invierno en el hemisferio norte, a partir del cual empieza a aumentar la duración de los días y el sol sube cada día más alto por encima del horizonte.


Una vez que la Iglesia oriental instituyó el 25 de diciembre para la Navidad, el bautismo de Jesús empezó a festejarse en Oriente el 6 de enero, pero en Roma esa fecha fue escogida para celebrar la llegada a Belén de los Reyes Magos, con sus regalos de oro, incienso y mirra.
A lo largo de los siglos, las costumbres tradicionales vinculadas a la Navidad se desarrollaron a partir de múltiples fuentes. En esas tradiciones, tuvo considerable influencia el hecho de que la celebración coincidiera con las fechas de antiquísimos ritos paganos de origen agrícola, que tenían lugar al comienzo del invierno.


Así, la Navidad acogió elementos de la tradición latina de la Saturnalia, una fiesta de regocijo e intercambio de regalos, que los romanos celebraban el 17 de diciembre en homenaje a Saturno.
Y no hay que olvidar que el 25 de diciembre era también la fiesta del dios persa de la luz, Mitra, respetado por Diocleciano, y que había inspirado a griegos y romanos a adorar a Febo y a Apolo.
En el Año Nuevo, los romanos decoraban sus casas con luces y hojas de vegetales y daban regalos a los niños y a los pobres, en un clima que hoy llamaríamos ‘navideño’ y, a pesar de que el año romano comenzaba en marzo, estas costumbres también fueron incorporadas a la festividad cristiana.


Por otra parte, con la llegada de los invasores teutónicos a la Galia, a Inglaterra y a Europa Central, ritos germánicos se mezclaron con las costumbres celtas y fueron adoptados en parte por los cristianos, con lo que la Navidad se tornó desde muy temprano una fiesta de comida y bebida abundante, con fuegos, luces y árboles decorados.


La Navidad que celebramos hoy es, pues, el producto de un milenario crisol en el que antiguas tradiciones griegas y romanas se conjugaron con rituales célticos, germánicos y con liturgias ignotas de misteriosas religiones orientales.


viernes, 21 de diciembre de 2007

Relaciones comerciales entre Buenos Aires y España en el siglo XVIII


En el transcurso del siglo XVIII se produjeron en el Río de la Plata transformaciones políticas y económicas que condicionaron el desarrollo de lo que posteriormente sería el territorio argentino. Entre estas transformaciones una de las de mayor relevancia está relacionada con el aspecto económico que, según C. Assadourian y otros constituye el factor que determinó “el predominio definitivo de la zona del Litoral por sobre el resto del país”.

El crecimiento del mercado externo para los productos coloniales, enmarcado en un alza generalizada de precios en Europa y las fuertes actividades capitalistas, movió a ingleses y franceses a buscar, ejerciendo cada vez mayor presión, los productos coloniales necesarios para sus manufacturas, amén de nuevos mercados para sus producciones.

El crecimiento de la población europea, junto con el gran desarrollo del comercio colonial y la reactivación del flujo de metales preciosos hacia Europa fueron los causantes del aumento general de precios antes mencionado.

La gran acumulación de capitales, impulsada principalmente por el comercio colonial, el perfeccionamiento de las instituciones comerciales y financieras, y el avance de los métodos y técnicas de producción que culminarían en las innovaciones técnicas de la Revolución Industrial, caracterizaron los años de mediados del siglo en Europa y condicionaron el tipo de evolución económica de América. Bajo estas nuevas condiciones económicas, las colonias verán romperse el equilibrio interregional alcanzado y sostenido tanto tiempo con sus sistemas económicos arcáicos. El desarrollo de zonas de monocultivos produjo asimismo la debilitación de los lazos interregionales, en tanto se acentúa la relación con los mercados europeos, a los que sirven de fuente de materias primas o alimentos, y de mercado para sus producciones.

La caña de azúcar, el caco, el añil, el tabaco, los cueros, el café -además por supuesto de los metales preciosos- siguen creciendo, desalojando viejas producciones, ganando nuevas tierras de cultivo y, en definitiva, absorbiendo la vida económica de las colonias.

En el desarrollo de esta nueva relación con Europa, el Río de la Plata atravesará la llamada “época del cuero”, por la casi absoluta preeminencia de esa producción en su economía, especialmente en la zona del litoral, que comienza a imponerse sobre el interior gracias a este proceso.

Los intereses de las casas comerciales europeas y el afán de lucro de los colonos, que veían en su producción la única posibilidad de subsistencia, y que estaba dada justamente por su riqueza natural, el ganado; eran polos en permanente atracción mutua, pero imposibilitados de encontrarse por el monopolio comercial español.

En 1767 Buenos Aires pasó a verse beneficiada con el sistema del correos marítimos implantado en 1764, con navíos que llegaban directamente al Río de la Plata cuatro veces al año trayendo determinadas mercancías desde España, y que podían retornar cargados de cueros. En 1776 se extienden a esta ciudad los beneficios de la Real Cédula de 1774 de libre comercio entre las colonias; mientras que en 1778 aparece el Reglamento de comercio libre, complementado en 1795 con la reglamentación del comercio con colonias extranjeras y en 1797 con la reglamentación del comercio con potencias neutrales.

Al promediar el siglo, para los autores antes mencionados ya estaban dadas las condiciones que conducirían al cambio de papeles entre el interior y el Litoral, región beneficiada tanto por la reanimación económica coyuntural como por el cambio de la política económica aplicada desde la metrópoli. El ganado, y el cuero que de éste se obtenía, tenía en Europa un mercado en expansión con precios sostenidos.

En el interior del Río de la Plata, en cambio, la situación era completamente diferente. España estimulaba a aquellos sectores de la economía de Indias capaces de contribuir al fortalecimiento del comercio y las manufacturas metropolitanas, pero impedía el desarrollo de todo aquello que pudiera competir con sus producciones. Debido a estas prohibiciones y al agobiante sistema de impuestos, el desarrollo de la agrcultura del interior y la del Litoral estaba “contenido”.

En este marco, la aparición del Reglamento para el comercio libre de España a Indias significó la apertura al crecimiento del comercio y la ganadería de Buenos Aires a la que, junto a Montevideo, se le habilitó puerto para el comercio con España.

Las medidas adoptadas por el Reglamento de 1778 aliviaban de obstáculos el comercio con las colonias,pero seguía subsistiendo la prohibición para extranjeros, de manera que las mercancías no españolas debían pasar primero por España, pagar derechos de entradas y salidas, navegar en buques españoles hasta puertos americanos, donde nuevamente debían abonar derechos, situación que persistió hasta 1795, cuando se autorizó a Buenos Aires al intercambio con las colonias extranjeras, aunque solo para algunas mercancías.

Para 1797, con la primera guerra napoleónica, y debido a la imposibilidad de España de atender el comercio con las colonias, se permitió la apertura del comercio con las potencias neutrales, disposición que se mantuvo hasta 1802.

Por último, cabe mencionar la creación de la Aduana de Buenos Aires, en 1788 y por medio de una Real Cédula, lo que correspondió a la importancia que ahora se confería a este puerto.

Fuente: Assadourian C., Beato C., Chiaramonte, J.C. Argentina: de la conquista a la Independencia.

Imagen: Acuarela de Buenos Aires en la época colonial

Mapas antiguos: una mirada a Sudamérica con los ojos de ayer


Referida a una muestra en el pabellón de Bellas Artes de la Universidad Católica Argentina, esta noticia apareció en el diario Clarín.

A raíz de los hurtos perpetrados recientemente en la Biblioteca Nacional española, en los que desaparecieron varios documentos cartográficos antiguos, empezó a dibujarse la idea de esta muestra, en un intento de mostrar al público la importancia histórica de este tipo de documentos", cuenta Cecilia Cavanagh, directora del Pabellón de Bellas Artes de la UCA. Claro; Cavanagh acaba de inaugurar la muestra Documenta Cartographica de las Indias Occidentales y la Región de La Plata. En ella se exponen mapas y planos de los siglos XVI al XIX, de origen inglés, español, francés y holandés

"Lo más interesante es entender cómo veían el territorio quienes lo descubrían, cómo lo reflejaban los cartógrafos y cómo esa imagen fue cambiando", dice Cavanagh. "A medida que avanzamos en el tiempo, los mapas se vuelven precisos, proporcionados y realistas. Nunca hubo problemas para medir la latitud, ya que la guía era la estrella del norte, pero la longitud no se pudo tomar de forma precisa hasta que avanzaron las matemáticas, de ahí las deformaciones".

Así, se ven mapas en los que América del Sur aparece deformada y Tierra de Fuego es un todo que se une al continente y a la Antártida. También se observan los intereses políticos, reflejados de forma en el trazado de los límites; así vemos el tamaño variable de Chile en diferentes mapas, o la línea divisoria del territorio indio (acordada en 1740).

Estos mapas servían para ilustrar las cosas encontradas en los lugares descubiertos. En algunos se lucen dibujos de los animales o las tribus indígenas del lugar. En el mar aparecen animales, sirenas y otros seres mitológicos.

Renombrados artistas recibían el encargo de la ilustración y, mientras el cartógrafo dejaba constancia de los descubrimientos, los artistas incluían sus ilustraciones, confiriendo a los mapas un valor artístico añadido.

La muestra ofrece planos urbanísticos y catastrales, como el primer plano de La Plata o una copia manuscrita de un plano de Buenos Aires de 1709. Hay planos militares donde se ven los itinerarios de distintas Divisiones, la distribución de las Fuerzas Nacionales, y las fortalezas.

Según Antonio Cornejo, presidente de la Academia Nacional de Geografía y uno de los colaboradores de la muestra, "la necesidad humana de conocer las tierras y mares situados más allá su morada original, dio lugar a la aparición de los primeros mapas, en los que se podían ubicar los parajes desconocidos para poder volver a ellos".

Imagen: La forma de América en el siglo XVI en un mapa del holandés Guiljelmo Blaeuw, de 1587. De Clarín

jueves, 20 de diciembre de 2007

La Luna nació 62 millones de años después del Sol


París - El nacimiento de la luna se remonta probablemente a 62 millones de años después del inicio de la formación del Sistema Solar, con una edad de 4.567 millardos de años, según un estudio publicado por la revista británica Nature.

Un equipo de la Universidad Técnica de Zurich, en Suiza, y del Instituto de Mineralogía de Colonia, en Alemania, midieron los isótopos de tungsteno que han permitido determinar que la separación de la Tierra y su satélite se produjo entre 52 millones y 152 millones de años después de la formación del Sistema Solar, con una probabilidad máxima de 62 millones de años.

Los científicos han constatado igualmente que la proporción de dos isótopos de tungsteno era la misma en el manto terrestre y lunar.

La similitud entre la materia en la superficie de la Tierra y la de la luna ya había sido puesta en evidencia por las misiones tripuladas Apollo. Según una teoría comúnmente admitida, la luna se habría formado como resultado de una colisión entre la Tierra y un cuerpo celeste de la talla de Marte.

Noticia aparecida en el diario Perfil

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Los aborígenes de los canales fueguinos

La denominación yámana-alakaluf hace referencia, en realidad, a dos culturas diferentes consideradas como una sola entidad dada sus grandes similitudes, hábitat común e historia similar.

Ocupaban la parte sur de Tierra del Fuego e islas magallánicas. Los yámanas habitaban al este, en el actual territorio argentino, en tanto que los alakaluf se asentaron al oeste, en actual territorio de Chile.

Si bien se considera que esta región constituye una extensión de la Patagonia, presenta -al contrario- una ubicación y características por favorables al desarrollo de la vida humana.


Fueron llamados "pueblos canoeros" por diversos autores, ya que al depender su subsistencia del océano y sus recursos, utilizaban con gran habilidad sus canoas. Forgione señala incluso que cada miembro de la familia, que prácticamente no descendía de la canoa en todo el día, tenía una función asignada: la mujer adulta remaba, las hijas mujeres solían estar a cargo del mantenimiento de un pequeño fuego a bordo para combatir las extremas temepraturas, mientras el padre pescaba y los hijos varones lo ayudaban.

En el campo de la caza, sus principales objetivos eran las focas y ballenas. A estas últimas se les daba caza cuando se acercaban a la costa, agotadas o enfermas. Sus herramientas, tanto para la caza como para la pesca, estaba compuesto por arpones de hueso y lanzas para la pesca.
En una medida algo menor, también recolectaban en tierra productos tales como mejillones, cangrejos, raíces y hongos.

Su comunidad tenía como base la familia, y por encima de esta el grupo, generalmente no muy grande y unido por lazos de consanguinidad.La pblación yámana - alakaluf fue escasa, con núcleos dispersos en desplazamiento constante. No tenían jefaturas, aunque los ancianos y chamanes tenían algún ascendente en sus grupos. Estos grupos dispersos parecen haber estado bastante incomunicados entre sí, siendo la caza de la ballena uno de los pocos momentos en que diferentes grupos actuaban salidariamente en pos de un objetivo común.

Para los yámana - alakaluf existe un ser supremo, llamado Watauinewa, el ancianísimo, que es dueño de todo lo que existe, dador de alimentos, de justicia, vida y muerte; y participa activamente de la vida de la comunidad. En otro nivel se encuentra el mundo de los espíritus de los grandes chamanes muertos.

Estas culturas representan una de las corrientes de poblamiento del continente americano más antiguas, y hay corrientes que indican que su llegada al extremo sur puede deberse al arrinconamiento provocado por la presión ejercida sobre ellos por otras corrientes. Por otra parte, estudios más recientes sostienen que su "adaptación definida a las condiciones regionales" les dio acceso a gran cantidad de recursos, y por ello "mal pudo haber arrinconamiento" (Estudios de Orquera, L. y Piana, E. citados por Martínez Sarasola)


Imagen: Foto tomada por el P. Martín Gusinde. El espíritu del Kina. De Scielo

sábado, 15 de diciembre de 2007

Los diaguitas


Los diaguitas son una serie de comunidades (pulares, luracataos, chicoanas, tolombones, yocaviles, quilmes, tafís, entre otras) que ocuparon la zona de los valles y quebradas del noroeste argentino, aglutinadas por una lengua común, el cacá o cacán, además de factores como la organización social y económica, la cosmovisión e incluso los aspectos raciales, que contribuyeron a su identificación como una cultura única.

En el panorama indígena del actual territorio argentino esa cultura fue la que alcanzó mayor complejidad en todos los aspectos, al punto que tuvo inclusive una gran densidad poblacional.

Esta cultura de agricultores sedentarios poseía sistemas de irrigación artificial por medio de canales y andenes para la siembra de sus productos principales, el zapallo, el maíz y el poroto. Asimismo, criaban llamas a fin de extraer lana y utilizarlos como animales de carga. Prácticamente no cazaban, pero la recolección era una actividad económica importante, sobre todo recolectaban algarroba y chañar.

Los diaguitas tenían fuertes jefaturas, probablemente hereditarias, y cuya autoridad alcanzaba a varias comunidades, algo parecido a los grandes cacicazgos. La familia extensa parece haber sido el núcleo alrededor del cual se formaban las comunidades, en las que más de uno de estos grupos actuaban en forma cooperativa a fin de asegurar la subsistencia mediante el trabajo y la defensa en los periodos de guerra.

Esta cultura participó, como muchas del área, del culto al Sol, el trueno y el relámpago. Contaban con unas costumbres funerarias elaboradas. Se consideraba que el alma del muerto se convertía en estrella, y para ese viaje el difunto era sepultado con alimentos y bebidas. Por otra parte, según Martinez Sarasola, los famosos cementerios de “párvulos en urnas”, alejados de las habitaciones donde se enterraba a los adultos, hablan posiblemente de sacrificios de niños buscando propiciar la lluvia, fundamental para su supervivencia. Este tipo de sacrificios se realizaban en lugares llamados zupca, y estaban a cargo de los chamanes.

También participaron del culto a la Pachamama, dueña de la tierra, y a quien se pedía por la fertilidad de los campos, el buen viaje del peregrino, el buen parto de las embarazadas y la felicidad en toda empresa.
Muchas veces la Pachamama aparece acompañada de Pachacamac (también llamado Viracocha) y del Sol y la Luna, héroes civilizadores.

El arte de los diaguitas es el más acabado en el panorama etnográfico argentino. Trabajaron muy bien la metalurgia y la cerámica, en la que aparecen representados motivos de animales sagrados como el ñandú, batracios y serpientes.

La guerra y el comercio marcaron el modo en que los diaguitas se relacionaron con otras comunidades. El autor antes citado indica que la resistencia que opuso esta cultura a los españoles a su llegada fue feroz, quizás la más fuerte que les tocó a los conquistadores enfrentar. La guerra contra los españoles parece haber asumido “las características de un fenómeno integral en el que participó la comunidad entera”, asegura Sarasola.

Otro hecho fundamental en el área tocó al desarrollo de la cultura diaguita: la llegada del imperio inca hacia 1480, bajo el reinado de Tupac Yupanqui. Antes de la conquista militar propiamente dicha, los incas asentaron poblaciones que hablaban el quechua como forma de penetración cultural. Esta tarea se vio bruscamente interrumpida con la llegada de los españoles al Cuzco, razón por la cual la lengua inca no llegó a reemplazar al cacán.

Fuente: Nuestros paisanos los indios. Carlos Martínez Sarasola.

Imagen: jarro cerámico diaguita. Obtenido de Biblioredes

viernes, 14 de diciembre de 2007

Dificultades en el comercio marítimo entre España y las Indias


En los siglos XVI y XVII los corsarios constituyeron un peligro constante para la nevagación en las Indias, del mismo modo que continuaron siéndolo hasta el siglo XIX en el mar Mediterráneo y en el Lejano Oriente.

Durante los primeros cincuenta años tras la llegada de Colón, la ruta española entre América y las Canarias y las Azores fue una zona en la que los buques españoles fueron acosados constantemente por corsarios franceses.

Estos y otros piratas -poco tiempo después holandeses e ingleses, sobre todo, también se sumarían- recorrieron toda la región del Caribe en busca de los cargamentos españoles y asolando asimismo a las colonias.


Faltos de mecanismos eficaces de defensa, los barcos caían presa de los piratas, en tanto que las colonias, mal provistas de fortalezas, cañones e incluso carentes de soldados regulares en muchos casos, terminaban pagando gruesos rescates para deshacerse de los asaltantes.


Ante esta perspectiva, las autoridades de Sevilla se quejaron del estado de indefensión de las ciudades americanas como Santa Marta, Nombre de Dios, Cartagena y La Habana, y junto a la audiencia de Santo Domingo incentivaron en diversos momentos la construcción de flotillas para la defensa de la zona caribeña.
Tales iniciativas tuvieron poco eco, por lo cual los franceses continuaron azotando la zona a voluntad, al punto que en octubre de 1554 una partida de trescientos hombres desembarcó en Santiago de Cuba, la ocupó durante treinta días y se alzó con un carísimo rescate. La guerra, permanente entre España e Inglaterra en aquellos tiempos, llegó a su fin en los primeros años del siglo XVII, con la llegada de la casa Estuardo al poder y la propuesta de paz de Jacobo en 1604.

Los piratas franceses fueron sucedidos por una generación de comerciantes y agricultores, con lo cual hubo calma en las actividades comerciales entre las colonias y España.
Durante el siglo XVII, y a pesar de ataques constantes por parte de corsarios ingleses y holandeses, rara vez ocurrió la captura o destrucción de las flotas del tesoro español que, obviamente, constituían un anhelo central de estos asaltantes.

Se requería para tal empresa una escuadra muy poderosa, cosa que ocurrió el sólo tres oportunidades: 1628, 1656 y 1657, siendo los holandeses los primeros en lograrlo.
La seguridad de estas flotas del tesoro, tanto como de otras flotas mercantes que transportaban todo tipo de productos provenientes de las colonias, era indispensable para la solvencia de la Corona, que veía el lento pero inexorable declive del país, y que no se detuvo sino hasta el siglo siguiente, cuando los reyes de la casa de Borbón comenzaron a implementar políticas económicas y administrativas más agresivas.

Por ello, mientras los holandeses llegaban a las costas de Chile y Perú, además de continuar con sus ataques en la zona del Caribe y el Atlántico, las autoridades españolas necesitaban fijarse bien a quiénes escogian para el mando de sus naves.
Por otro lado, la necesidad de protección, tanto para las colonias como para las flotas, seguía en veremos, ya que con diversos pretextos, la creación de una armada seguía sin concretarse.

Fuera por los costos de tal empresa, fuera por el riesgo de que cayera en manos de una potencia hostil, la desprotección de las mercaderías que se despachaban desde las colonias hacia una España cada vez más pobre seguía sin concretarse, al extremo que los holandeses ya habían establecido su base de operaciones en Pernambuco, Brasil.


La progresiva decadencia marítima de España quedó clara cuando en 1655 el general inglés Venables salió de Port Royal con instrucción de "ganar alguna ventaja". Esa ventaja suponía la toma de algún territorio bajo dominio español sin que este comandante saliera con una instrucción más precisa. Fue así que al mando de 2.500 hombres y una gran flota capturó Jamaica. Está claro que los objetivos de primera instancia eran Cuba o Puerto Rico, con el fin de cortar la ruta de los buques españoles, pero la toma de Jamaica dio confianza a los ingleses, que se lanzaron en busca de más territorios, aunque fueron milagrosamente rechazados en diversas oportunidades.

Las hostilidades entre España e Inglaterra -aunque nunca, ni siquiera antes del ataque a Jamaica habían sido declaradas formalmente- cesaron en 1660, cuando Carlos II accedió al trono británico en forma efectiva (desde 1649 era titular nominal del trono). Sin embargo, dos años más tarde fuerzas inglesas incursionaron contra Santiago de Cuba saqueándola, lo que suscitó las protestas de España y, aunque el gobierno británico ordenó a la colonia jamaiquina abstenerse de tales acciones en el futuro, las órdenes subsiguienes fueron bastante ambiguas, y no se retiraron las patentes a los corsarios que operaban en aquella zona.

Por último, además de la escasez de medios para defenderse, España sufría la desventaja de que sus naves no eran lo suficientemente rápidas como para perseguir a las de los corsarios y, aún cuando pudieran darles alcance, estaban generalmente en desventaja respecto de la capacidad de armamento y fuego.

Fuente: Haring, Clarence. Comercio y navegación entre España y las Indias, Cap. X. Corsarios Luteranos. FCE, 1999

jueves, 29 de noviembre de 2007

Más datos sobre el discutido origen de Colón


Siempre se lo ha considerado al descubridor de América como genovés. Pero con los años ha habido muchas dudas sobre su origen y el lugar donde fue enterrado. Un libro revela otra historia del navegante.

Cristóbal Colón tenía ascendencia española por parte de madre y nació en la ciudad italiana de Génova en el seno de una familia noble y humanista, según afirma la historiadora española Marisa Azuara en un estudio dedicado al almirante. "Christoval Colón, más grande que la leyenda", es el libro que recoge los resultados de dos años de investigación en distintos archivos llevados a cabo por Azuara.

El libro fue presentado hoy en Zaragoza (Aragón, norte de España) y sus tesis serán recogidas en una serie documental que se realizará en el 2008 en tierras de Aragón y de Italia.


Los dos grandes misterios que rodean la figura de Colón son su origen y el lugar donde fue enterrado.
Azuara, que inicia con este libro la trilogía "Christoval Colón, el primer rey de América", cree que el descubridor de América era de familia italiana afinacada en Cerdeña, lo que justificaría -dijo- que el navegante hablara castellano.

Aunque esta teoría se ha barajado en varias ocasiones, lo que la autora sí considera un gran "descubrimiento es el hecho de su madre fuera aragonesa,
aunque esta cuestión "no tiene mucha importancia", indicó, dado que "el linaje se transmitía de padre a hijo varón en aquella época".

La autora asegura que el nombre original de Cristóbal Colón es Christoval Picolomini de Sena, una denominación que cambión dado que su familia estaba acusada de traición a la Corona, y el navegante quería crear un nuevo linaje para poder ostentar así los cargos y obtener las tierras que le habían prometido los Reyes Católicos, indicó la autora.

Entre varias pruebas que avalan estas tesis la escritora menciona diversos documentos que muestran la coincidencia entre los nombres de los descendientes de Colón y los ascendientes de la familia de Salvador Picolomini de Sena y de Isabella Alagón (sus padres), afincados en Cerdeña y con una genealogía en la que abundaban los navegantes.


La escritora también apunta como principal prueba un mapa Ptolomeo guardado en la Real Academia de Historia de Madrid, firmado por Colón y que heredó esta institución de la familia del Almirante Álvaro de Bazán, cuya familia también está afincada en Cerdeña.

Marisa Azuara descarta todas las teorías que apuntan a que Colón fue un navegante autodidacta y deorigen humilde,
y opina que la familia Picolomini de Sena era de origen noble y humanista.

Esta noticia apareció hoy en el diario argentino
Infobae

jueves, 22 de noviembre de 2007

No te rías de un colla

Últimamente no he tenido mucho tiempo de ir actualizando al ritmo de antes porque estoy en medio de la preparación para el periodo de exámenes finales, que comienza la semana que viene.

En consecuencia, estuve leyendo un montón de material en el que, por supuesto, aparecen muchas cosas interesantes.

Hoy quiero acercarles el poema que lleva por nombre el mismo título de esta entrada, escrito por Fortunato Ramos, escritor y músico humahuaqueño, en el que el autor reclama respeto para el colla y, por extensión me atrevo a suponer, para todos los integrantes de las comunidades de los pueblos originarios.

Espero que lo disfruten.

No te rías de un colla que bajó del cerro,
que dejó sus cabras, sus ovejas tiernas, sus hablaes yertos;
no te rías de un colla, si lo ves callado,
si lo ves zopenco, si lo ves dormido.

No te rías de un colla, si al cruzar la calle
lo ves correteando igual que una llama, igual que un guanaco,
asustao el runa como asno bien chúcaro,
poncho con sombrero, debajo del brazo.
No sobres al colla, si un día de sol
lo ves abrigado con ropa de lana, transpirando entero;
ten presente, amigo, que él vino del cerro, donde hay mucho frío,
donde el viento helado rajeteó sus manos y partió su callo.

No te rías del colla, si lo ves comiendo
su mote cocido, su carne de avío,
allá, en una plaza, sobre una vereda, o cerca del río;
¡menos! si lo ves coquiando por su Pachamama.
Él bajó del cerro a vender sus cueros,
a vender su lana, a comprar azúcar, a llevar su harina
y es tan precavido, que trajo su plata,
y hasta su comida, no te pide nada.

No te rías de un colla que está en la frontera
pa'lao de La Quiaca o allá en las alturas del abra del Zenta;
ten presente, amigo, que él será el primero en parar las patas
cuando alguien se atreva a violar la patria.
No te burles del colla, que si vas pa'l cerro,
te abrirá las puertas de su triste casa,
tomarás su chicha, te dará su poncho,
y junto a sus guaguas, comerás un tulpo y a cambio de nada.

No te rías de un colla que busca el silencio,
que en medio de lajas cultiva sus habas
y allá, en las alturas, en donde no hay nada,
¡así sobrevive con su Pachamama!

martes, 20 de noviembre de 2007

El clima, un condicionante de la evolución humana

La evolución de nuestros ancestros humanos más antiguos se vio condicionada por alocadas oscilaciones en el clima del este de Africa.

El clima rápidamente cambiante
modificó al paisaje, hizo escasear recursos de agua y alimentos que fueron abundantes en determinado momento y ejerció una enorme presión sobre los primeros humanos para adaptarse a los cambios.

Los científicos creen que toda esta convulsión llevó a algunas especies al borde de la extinción, mientras que otras mejor conformadas salieron a flote y lograron florecer. Los investigadores identificaron varios cambios extremos en el clima, que datan de millones de años, cuando los humanos comenzaban a emerger en el continente.

Tres de los períodos de cambio climático más grandes tuvieron lugar hace cerca de 2,5, 1,5 y 1 millones de años.
Y coinciden aproximadamente con la aparición del Homo Habilis, la primera especie humana; el Australopithecus afarensis, un robusto mono primitivo; y la especie humana siguiente, el Homo Erectus.

Científicos bajo el mando de Mark Maslin, director del Instituto del Medio Ambiente en la University College London, llevaron a cabo inspecciones geológicas en lagos antiguos del este de Africa. Descubrieron pruebas allí de que en los últimos 3 millones de años se formaron lagos gigantescos de hasta 300 metros de profundidad, que desaparecieron luego con los cambios de clima.

Noticia aparecida hoy en el diario Clarín

lunes, 19 de noviembre de 2007

Los olmecas


Los olmecas ocuparon la región sur del Golfo de México, se les atribuye ser la civilización más antigua en Mesoamérica, y cuyo esplendor se puede ubicar entre 1500 y 900 antes de Cristo.

Los estudios antropológicos le vienen otorgando a esta cultura una gran influencia sobre todos los otros pueblos mesoamericanos de su época, e incluso posteriores.


Ocuparon unos 18.000 kilómetros cuadrados en las selvas pantanosas de las cuencas ribereñas de los actuales estados mexicanos de de Veracruz y Tabasco.

Su influencia se extendió gradualmente hasta las tierras altas de México (Valle de México) y los actuales estados de Oaxaca y Guerrero, por lo que influyeron sobre culturas posteriores, inclusive la mixteca y zapoteca.


En los inicios, entre 1500 y 1200 a.C. (Olmeca I), esta cultura se organizó en pequeñas aldeas costeras que practicaban una agricultura incipiente, además de continuar sus prácticas de caza y recolección.

En el denominado periodo Olmeca II (1200 a 400 a.C.) encontramos San Lorenzo, el centro más antiguo que se le conozca a esta civilización, y que fue destruido hacia 900 a.C. y sustituido por La Venta, una ciudad creada según un patrón axial que influyó en el desarrollo urbanístico de América Central durante siglos.

Entre 400 y 100 a.C. (denominado Olmeca III) se da una marcada decadencia de esta cultura que empieza a sentir la influencia de las culturas Teotihuacán y Maya.


Los olmecas, cuyo nombre significa "país de hule" (del azteca ulli, hule o caucho), fueron los primeros en emplear la piedra en la arquitectura y la escultura, a pesar de tener que extraerla de los montes de Tuxtla, a 97 kilómetros al este de Tula. Su escutlura incluye las colosales cabezas masculinas de basalto de 2.7 metros de altura y 25 toneladas de peso, pero también pequeñas estatuillas de jade.

Su sistema de escritura fue precursor de los jeroglíficos mayas, y es probable que el famoso calendario maya haya estado originado en la cultura olmeca, al igual que
el juego de pelota, típico de los pueblos mesoamericanos. La civilización olmeca dejó establecidos patrones de cultura que influyeron en los pueblos que poblaron la zona en los siglos siguientes, por eso es considerada como la cultura "madre" más importante de México.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Los Pehuenches

Pehuenche fue el gentilicio que este pueblo recibió de los araucanos, cuyo significado es "gente de los pinares" (Pehuén = pino; che = gente) porque estaban asentados en medio de los pinares neuquinos: las araucarias. Esta cultura, asentada en la zona cordillerana de las provincias de Neuquén y Mendoza, estaba constituida por un gran número de parcialidades que parecían conformar una población distinta a la tehuelche y a la araucana, más semajente a los huarpes.

Según Martínez Sarasola, es probable que la denominación que recibieron de sus vecinos no respondieran sólo a la zona que habitaban, ya que el piñón de la araucaria era su alimento básico, y no sólo lo recolectaban en grandes cantidades sino que además lo almacenaban en silos subterráneos, llegando algunas crónicas a señalar que los guardaban durante tres o cuatro años.

Algunas comunidades de la zona sur de la actual provincia de Mendoza también recolectaban la algarroba, configurando estas actividades un marcado perfil recolector, con la caza como actividad secundaria. Eran seminómades, ya que cambiaban su asentamiento pocas veces al año.

Los pehuenches estaban organizados en bandas que reunían a un grupo de familias; no existían jefaturas, al menos con autoridad; tenían territorios de recolección y caza delimitados, y adoraban a un ser supremo que moraba más allá del mar (Océano Pacífico).

Por otra parte, esta cultura vio su hábitat rodeado por culturas diferentes, factor que dio a la región un importante dinamismo.

En los siglos XV y XVI desde la Patagonia, comienzan a sentir la presencia de los tehuelches, que en continuo desplazamiento llegan al territorio pehuenche. Por el norte, parecen haberse relacionado en modo amistoso con los huarpes. Desde el sur de Neuquén, a su vez, comienzan a sentir las primeras influencias de la cultura araucana.

Esta "presión" culminó con la preeminencia de la cultura tehuelche primero, y la asimiliación final de los araucanos más tarde. Sin embargo, al momento de la conquista española, los pehuenches son una cultura original, diferente.

Forgione, por su parte, indica que no es clara hasta el momento la diferenciación cultural de los pehuenches antiguos respecto del resto de los grupos asentados en las inmediaciones de su hábitat, ya que para algunos autores están emparentados con los tehuelche septentrionales y para otros corresponden a los primeros asentamiento araucanos.

Lo que para esta autora es iundudable es la cantidad de rasgos físicos y culturales de ascendencia mapuche que este pueblo tenía incoroprados, especialmente el gran conocimiento de la lengua araucana, aún cuando sostuvieron con estos una gran rivalidad.

Fuentes:
Claudia A. Forgione. Etnología general y argentina
Carlos Martinez Sarasola. Nuestros paisanos los indios



lunes, 29 de octubre de 2007

Vasija Nazca


Hace mucho que no me detenía a buscar una imagen de arte aborigen americano, así que acá va una preciosa vasija de la cultura Nazca, de la que pueden saber más tocando este (Wikipedia) enlace, o este (Amautacuna de Historia).


Imagen obtenida (otra vez) de Naya.

Publican la edición definitiva del Cantar del Mío Cid


La celebración de VIII centenario de la copia del Cantar del Mío Cid realizad por Per Abbat ha servido a Alberto Montaner como marco para realizar la edición definitiva de esta obra, con un estudio prelimina de Francisco Rico.

Esta edición parte de
un nuevo y riguroso estudio del único manuscrito conocido, del que este año se celebra el VIII centenario, y que por primera vez ha sido examinado con las más recientes técnicas vídeo microscópicas.

En él se hace un exhaustivo repaso de todos y cada uno de los problemas de la obra, así como de las soluciones propuestas por la crítica, lo que la convierte, según Montaner, en la edición definitiva del Cantar del Mío Cid.


La edición ahora publicada se apoya en
la revisión sistemática de toda la bibliografía sobre el texto y las notas a pie de página aclaran los detalles que pudieran dificultar su lectura. La obra está editada por la Biblioteca Clásica del Centro para la Edición de los Clásicos Españoles y Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores.

En la misma intervienen, además de Alberto Montaner -autor de la edición, el prólogo y las notas-, Francisco Rico, Luis Alberto de Cuenca, Luis García Montero, José García-Velasco, Joan Tarrida y Carmen Caffarel.


Noticia e imagen obtenidas del diario Clarín.

jueves, 25 de octubre de 2007

Revelan antiguos misterios de la Orden de los Templarios

El Vaticano presentó una obra, de sólo 799 ejemplares, basada en actas extraídas de su archivo secreto. La legendaria orden de caballeros, creada en 1118 en Jerusalén, fue exterminada por el rey Felipe V bajo la imputación de herejía. Sin embargo, ahora la Iglesia dice que los templarios habían sido absueltos de ese cargo por el Papa Clemente V.

El libro, titulado "Processus contra Templarios ", que se publicó en la serie "Esemplaria Praetiosa" del archivo secreto del Vaticano, contiene tanto reproducciones de las actas de los juicios contra los Templarios como el explosivo documento "Pergamino de Chinon", redescubierto hace seis años.

En este escrito queda claro que el Papa Clemente V interrogó personalmente a los altos miembros de la orden encarcelados por el rey Felipe IV y los absolvió de la acusación de herejía. La obra, encuadernada en cuero, se publica en una edición de sólo 799 ejemplares y tiene un valor de 5.900 euros (unos 8.400 dólares).

En su publicación y preparación participaron unos 50 expertos. Ya en vísperas de la publicación, el documento despertó interés en todo el mundo. "Coleccionistas, estudiosos y bibliotecarios de todo el mundo preguntaron por esta obra", aseguró el Vaticano.

La Orden del Temple fue fundada en 1118 en Jerusalén por Hugo de Payens, Gottfried de St. Omer y otros siete caballeros franceses que pretendían defender los "Santos Lugares" y garantizar la seguridad a los peregrinos cristianos que acudían a ellos. Su nombre procede de su instalación en el antiguo templo de Salomón, la conquistada mezquita de Al Aqsa en el Monte del Templo.

Con el tiempo, los caballeros Templarios, cuya seña de identidad era una capa blanca con una cruz roja, se convirtieron en la orden más rica y poderosa del mundo cristiano. Pero primero con Felipe el Hermoso y después con la Inquisición se acercó su final.

Un viernes 13 del año 1307 en toda Francia, los soldados del rey ingresaron en sus viviendas y comenzaron a arrestarlos. De allí se deriva la creeencia de que el viernes 13 trae mala suerte.

Noticia y foto aparecidas hoy en el diario Clarín. Ver artículo original

La educación espartana según Jenofonte


Continúa mi "obsesión" con esta sociedad que produjo los más grandes (pero también crueles y brutales) guerreros del mundo antiguo.

Hoy, en lugar de contarles con mis palabras lo que muchos de los autores que he ido conociendo en este tiempo han considerado sobre la educación de los varones en esta comunidad, traigo una pequeña selección de citas de Jenofonte en
La República de los Lacedemonios y luego cada uno sacará sus propias conclusiones que, si les parece, los invito a compartir aquí.

El entrenamiento para la guerra y la reproducción de guerreros

"...Licurgo, en vez de dejar a cada cual en particular la libertad de dar esclavos, como pedagogos, a sus hijos a encargado la educación de éstos a uno de los ciudadanos, al que se reviste de la más alta magistratura: se le llama el pedónomo. Le ha dado amplias facultades para reunir a los niños, vigilarlos y castigar severamente sus negligencias si el caso lo requiere. Le hace acompañar por jóvenes provistos de látigos, para inflingir los castigos necesarios. Y así es como en Esparta se consigue mucho respeto unido a mucha obediencia" (II)


"En lugar de reblandecer los pies de los niños con el uso de calzado, Licurgo ha prescrito reforzarlos haciéndoles ir descalzos. Estima que gracias a tal práctica treparán más cómodamente por las pendientes pronunciadas y tendrán mayor seguridad en los descensos, cree también que para lanzarse, saltar y correr más rápidos" (II)

"Respecto a la alimentación ha prescrito que el irene (jefe de un grupo de niños) se contente para las comidas en común de su tropa de una cantidad tal que cada cual no se vea nunca harto y pesado, sino que se acostumbre a soportar el hambre (...) Sin embargo, para que los niños no sientan demasiado la sensación del hambre, les ha permitido robar lo que pudieran para substraerse a ella (...) Si, pues, Licurgo ha formado así a los niños, su intención es evidentemente la de volverlos más hábiles para procurarse lo necesario y más apropiado para la guerra" (II)

"... ha impuesto a los adolescentes numerosos trabajos y les procura importantes ocupaciones. A los que no cumplieran con estas tareas, les inflinge como castigo el no poder obtener jamás honor alguno; de tal forma que no sólo los representantes del Estado a este objeto, sino también aquellos a cuyo cuidado están los adolescentes, procuran que no lleguen a ser enteramente despreciados en la ciudad por su cobardía ante el deber. Además, con el propósito de inspirarles una gran modestia, les ha prescrito que en la calle escondan sus manos debajo del manto y avancen en silencio, sin lanzar nunca una mirada a su alrededor, con los ojos clavados en el suelo ante sus pasos" (II)


Se puede agregar, por ejemplo, que los niños entraban a la órbita del estado para su formación con compañeros de su misma edad, y como Jenofonte bien relata, estaban subordinados al pedónomo pero también a otros jóvenes en formación que eran mayores que ellos, y a los que debían obediencia. La dureza del entrenamiento y las condiciones de vida, la visión de un objetivo común, y la conciencia de pertenencia que les generaba la entrada a la formación militar, por la que se diferenciaban sustancialmente de los ilotas, por caso, propiciaban la aparición en estos niños de un espíritu de cuerpo inquebrantable que, estimo, debe haber sido factor decisivo para la conformación de una fuerza militar existosa.

Imagen: soldado espartano, obtenida de RHA, Revista de Historia Antigua -y Medieval-

martes, 23 de octubre de 2007

La leyenda mapuche de Licarayén


Esta leyenda cuenta la historia de la joven doncella Licarayén, y la formación de los lagos de Llanquihue, Todos los Santos y Chapó.


Licarayén era la hija menor del cacique de una de las tribus que vivían alrededor de los volcanes Osorno y Calbuco, en el sur de Chile. Ella estaba enamorada de un joven y valiente toqui (líder guerrero) llamado Quitralpique, quien se enamoró de ella a primera vista y, dada la intensidad con que se amaban y la felicidad que se prodigaban, estaba previsto que se casaran a la siguiente primavera.

Un Pillán es un espíritu en general benigno, aunque puede castigar o permitir el castigo por parte de los wekufe.

El Pillán que interviene en este relato en particular reside en el interior de los volcanes y demuestra su poder vomitando humo y azufre. Como no soportaba la felicidad de estos jóvenes, se dispuso a castigar a los mapuche arrojando verdaderas lenguas de fuego infernal y humo desde el volcán Osorno. Tanto, que durante las noches el espectáculo era pavoroso.

Preocupados, los mapuche se reunieron en asamblea para tratar el asunto y resolver de qué modo podrían aplacar la furia del Pillán. Estando en eso, apareció misteriosamente entre ellos un viejo. Nadie supo quién era ni de dónde venía, pero él pidió permiso para hablar y les dijo: "Para llegar al cráter es necesario que sacrifiquéis a la virgen más hermosa de la tribu. Debéis arrancar el corazón y colocarlo en la punta del Pichi Juan, tapado con una rama de canelo. Veréis entonces que vendrá un pájaro desde el cielo, se comerá el corazón y después llevará la rama de canelo y elevando el vuelo la dejará caer en el cráter del Osorno”. Luego, tan sigiliosa y misteriosamente como había venido, se esfumó.

El cacique comenzó a averiguar cuál de las doncellas era considerada la más virtuosa, hallando dolorosamente que se trataba de Licarayén, su hija menor. Entonces, con lágrimas en los ojos le dijo a su hija que había sido elegida para salvar a su pueblo de la furia del Pillán.

Ella aceptó el sacrificio con la única condición de que Quitralpique fuera quien tomara su corazón, ya que él era su único dueño.

Entonces le tocó a Quitralpique preparar el lecho de flores donde ella se recostaría para ser sacrificada y, cuando ella finalmente murió, abrir el pecho de su amada para extraer el corazón, y lo entregó al padre de ella, para proceder como el viejo les había indicado.

El más fornido de los mancebos fue encargado de llevar el corazón y la rama de canelo a la cima del cerro. Toda la tribu quedó en el valle esperando la realización del milagro. Y he aquí, que apenas el mancebo había colocado el corazón y la rama de canelo en la roca más alta del Pichi Juan, apareció en el cielo un enorme cóndor que, bajando en raudo vuelo, de un bocado se engulló el corazón y agarrando la rama de canelo emprendió el vuelo hacia el cráter del Osorno, que en esos momentos arrojaba enormes lenguas de fuego. Dio el cóndor, en vuelo espiral, tres vueltas por la cumbre del volcán y, después de una súbita bajada, dejó caer dentro del cráter la rama sagrada.

En ese mismo instante comenzó a caer sobre la tierra, blanquísima nieve que fue cubriendo el cráter, parecía que el alma pura de la virgen volvía hacia la tierra en busca de su amado y en ese mismo momento el toqui se arrojó sobre la punta de su lanza, atravesando su pecho, se partió el corazón para unirse a Licarayén.

Y llovió nieve; días, semanas, años enteros. Fue una verdadera lucha entre el fuego que subía del infierno y la nieve que caía del cielo. Al derretirse, la nieve corría formando impetuosos torrentes por las faldas del Osorno y del Calbuco y corriendo se despeñaba en los inmensos barrancos que servían de defensa a la morada del Pillán, hasta que llenando las hondonadas profundas, las aguas quedaron al nivel de las tierras cultivadas,formándose los lagos de Llanquihue, Todos los Santos y Chapó.

Cuando los mapuches volvieron al lugar en que se había consumado el sublime sacrificio de la púdica virgen y del toqui, vieron con asombro que las flores que habían servido de lecho mortal a Licarayén, habían echado raíces y que sus ramas, entrelazándose, formaban el más hermoso palacio que jamás mente humana pudo imaginar.

Fuentes: Wikipedia, Vida B

Imagen: El volcán Osorno, donde acontece este relato legendario, obtenida de Panoramio

domingo, 21 de octubre de 2007

Educación griega en Roma


Con la conquista por parte de Roma de la Magna Grecia los romanos entraron en contacto directo con la cultura griega. La grandeza de esta cultura acabó imponiéndose en la educación romana que paulatinamente adoptó los métodos griegos. Desde entonces maestros y rhetores griegos llegaron a Roma para impartir sus conocimientos, bien como esclavos o peregrinos. El éxito del sistema educativo griego en Roma propicio el crecimiento de escuelas helenas acompañado de la venida de un gran número de pedagogos, gramáticos, retóricos y filósofos. Una parte de la educación era privada, normalmente acudía el profesor a casa, pero la gran mayoría se impartía en escuelas públicas de gestión privada abiertas por libertos o peregrinos griegos.

La enseñanza primaria se impartía desde los siete años hasta los doce, el profesor se llamaba litterator y enseñaba a leer, escribir, contar y dibujar. El calendario escolar era durante todo el año salvo las vacaciones estivales (desde el 15 Julio hasta el 15 de Octubre) con jornadas de seis horas y un día festivo cada nueve días.

La enseñanza secundaria se extendía hasta los diecisiete años y la impartía el grammaticus acompañado de especialistas educativos. Al principio de este periodo se estudiaba teoría gramatical y textos de autores griegos y romanos con su análisis y comentarios. Una vez superadas estas evaluaciones se continuaba con el estudio de geografía, mitología, métrica, física, matemáticas, y gramática avanzada.

La enseñanza superior la cursaban los jóvenes que querían dedicarse a la oratoria o a la actividad pública y política, aunque estas actividades normalmente iban conjuntas. El profesor que impartía las clases superiores era el rhetor que primeramente enseñaba temas judiciales y filosofía para después ejercitar a los alumnos en la declamación. Había dos tipos de declamaciones:

1. Suasoriae, discursos sobre temas históricos. Eran monólogos donde los alumnos tenían que interpretar a personajes famosos de la historia valorando el pro y la contra antes de tomar una decisión importante.

2. Controversiae, discusiones entre alumnos que defendían puntos de vista contrarios sobre temas judiciales variados.

El ciclo educativo solía acabar sobre los diecinueve años aunque los noveles oradores y políticos acostumbraban mantener en su servicio a rhetores que actuaban como consejeros del futuro hombre influyente romano.

Imagen: Litterator, obtenida de Archeompoli.it (en italiano)

Artículo escrito por Uge, administrador y editor de Historia según Uge.

viernes, 19 de octubre de 2007

La ciudad Chimú de Chan Chan


La cultura preincaica Chimú construyó la gran ciudad de Chan Chan, que cubría una superficie de unos seis kilómetros cuadrados, albergando diez inmensos recintos con muros de adobe, pequeñas estructuras y sencillos barrios de viviendas y talleres. Los recintos son todos rectangulares, con una orientación aproximada Norte-Sur y con muy similar distribución interior. El recinto más espacioso o ciudadela cubría al menos 221.000 metros cuadrados.

Se estima que los muros del recinto exterior pueden haber alcanzado los nueve metros de altura, y uno de los muros del recinto tenía unos 650 metros de largo. Los gruesos muros de adobe se alzaban sobre cimientos conformados mayormente por guijarros.

Estas ciudadelas, que eran los palacios reales de los gobernantés chimúes, tenían una sola entrada, ubicada al Norte. Esta entrada se abría a un corredor, que conducía a un amplio patio de ingreso.

En el muro meridional del patio, una rampa conducía a una tribuna elevada, de estructura alargada. Las excavaciones en esas rampas han revelado enterramientos, probablemente efectuados en el periodo de construcción de estas estructuras.

Estos complejos contaban también con patios menores, almacenes y audiencias, que eran pequeñas estructuras con forma de U, que se especula pueden estar relacionadas con construcciones costeras anteriores que también tenían esta forma.

Las audiencias , que tenían una superficia de 5-6 metros cuadrados, han sido descritas como posibles centros para distribución y control de alimentos. toda esta región septentrional del conjunto era casi cuadrada. Pegada a ella, y mediante otra puerta en el muro Norte, se llegaba a otro recinto cuadrado de dimensiones similares, con más almacenes, algunas audiencias y cuartos para viviendas.

El rasgo más importante de este sector era una plataforma de enterramiento para la familia real, que era, por lo general, la última parte del complejo que se construía. Nueve de los diez conjuntos del sitio tienen en su extremo sureste una pirámide truncada, dentro de la cual había múltiples celdas, a las que se accedía desde arriba tras la aproximación a través de un patio especial. Una celda central y más amplia podría haber sido utilizada para albergar el cuerpo del gobernante difunto.

La lista de reyes chimúes enumera a diez soberanos, y diez son las estructuras palaciegas en Chan Chan. Es posible que cada una de las ciudadelas haya sido la residencia particular de um rey y centro adminsitrativo del reino. Al fallecer el soberano su residencia se convertía en un mausoleo sellado.

Chan Chan se encuentra en las cercanías de Trujillo, en la costa peruana del Pacífico

Imagen: Réplica de una botella de cerámica al estilo chimú. De Hola Canadá

miércoles, 17 de octubre de 2007

La ejecución de Severino di Giovanni según Arlt


Severino de Giovanni fue un militante anarquista italiano que se radicó en Buenos Aires, llevando adelante allí la mayor y más fuerte parte de su actividad política. Su ejecución por parte del gobierno argentino presidido por José F. Uriburu en 1931 fue retratada magistralmente por Roberto Arlt, periodista y escritor argentino, y una de las plumas más célebres del también célebre diario Crítica.

A continuación, movido por el relato de Arlt, un extracto de la biografía de Di Giovanni que aparece en la Wikipedia, seguido del Aguafuerte Porteña "He visto morir", de Arlt.

Di Giovanni nació el 17 de marzo de 1901 en la región de los Abruzzos, Italia, a 180 kilómetros del este de Roma. Durante su infancia se vio fuertemente impactado por las imágenes de la primera posguerra: hambre, pobreza y soldados mendigando en las calles. Severino empezó a rebelarse desde pequeño a cualquier tipo de autoridad.

Llegó a Buenos Aires en la ultima gran oleada de inmigrantes italianos, en su mayoría gente muy pobre y analfabeta. A ellos dirigiría Severino la mayor parte de su propaganda política y escritos, principalmente a través su diario más célebre 'Culmine', que escribía durante las noches ya que trabajaba como tipógrafo u obrero durante el día. Fue un momento propicio a que muchos otros anarquistas italianos se organizaban en Argentina, siendo el país sudamericano donde las ideas libertarias más se propagaron. Los eventos retratados en La Patagonia Rebelde, película basada en el libro homónimo de Osvaldo Bayer, muestran la respuesta del gobierno a los insurgentes: la masacre. Di Giovanni también participa y protesta en actos en solidaridad por el arresto y homicidio de Sacco y Vanzetti, dos inmigrantes italianos que acusados injustamente de un robo fueron ejecutados en 1927 en Estados Unidos.

He visto Morir...

Roberto Arlt.
Aguafuertes porteñas.

Las 5 menos 3 minutos. Rostros afanasos tras de las rejas. Cinco menos 2. Rechina el cerrojo y la puerta de hierro se abre. Hombres que se precipitan como si corrieran a tomar el tranvía. Sombras que dan grandes saltos por los corredores iluminados. Ruidos de Culatas. Más sombras que galopan.
Todos vamos en busca de Severino Di Giovanni para verlo morir.

La letanía.

Espacio de cielo azul. Adoquinado rústico. Prado verde. Una como silla de comedor en medio del prado. Tropa. Máuseres. Lámparas cuya luz castiga la obscuridad. Un rectángulo. Parece un ring. El ring de la muerte. Un oficial.
<<...de acuerdo a las disposiciones... por violación del bando... ley número...>>
El oficial bajo la pantalla enlozada. Frente a él, una cabeza. Un rostro que parece embadurnado en aceite rojo. Unos ojos terribles y fijos, barnizados de fiebre. Negro círculo de cabezas.
Es Severino Di Giovanni. Mandíbula prominente. Frente huída hacia las sienes como la de las panteras. Labios finos y extraordinariamente rojos. Frente roja. Mejillas rojas. Ojos renegridos por el efecto de luz. Grueso cuello desnudo. Pecho ribeteado por las solapas azules de la blusa. Los labios parecen llagas pulimentadas. Se entreabren lentamente y la lengua, más roja que un pimiento, lame los labios, los humedece. Ese cuerpo arde en temperatura. Paladea la muerte.
<<...artículo número...ley de estado de sitio... superior tribunal... visto... pásese al superior tribunal... de guerra, tropa y suboficiales...>>
Di Giovanni mira el rostro del oficial. Proyecta sobre ese rostro la fuerza tremenda de su mirada y de la voluntad que lo mantiene sereno.
<<...estamos probando... apercíbase al teniente... Rizzo Patrón, vocales... tenientes coroneles... bando... dése copia... fija número...>>
Di giovanni se humedece los labios con la lengua. Escucha con atención, parece que analizara las cláusulas de un contrato cuyas estipulaciones son importantísimas. Mueve la cabeza con asentimiento, frente a la propiedad de los términos con que está redactada la sentencia.
<<...Dése vista al ministro de Guerra... sea fusilado... firmado, secretario...>>

Habla el Reo.

-Quisiera pedirle perdón al teniente defensor...
Una voz: -No puede hablar. Llévenlo.
El condenado camina como un pato. Los pies aherrojados con una barra de hierro a las esposas que amarran las manos. Atraviesa la franja de adoquinado rústico. Algunos espectadores se ríen. ¿Zoncera? ¿Nerviosidad? ¡Quien sabe!.
El reo se sienta reposadamente en el banquillo. Apoya la espalda y saca pecho. Mira arriba. Luego se inclina y parece, con las manos abandonadas entre las rodillas abiertas, un hombre que cuida el fuego mientras se calienta agua para tomar el mate.
Permanece así cuatro segundos. Un suboficial le cruza una soga al pecho, para que cuando los proyectiles lo maten no ruede por tierra. Di Giovanni gira la cabeza de derecha a izquierda y se deja amarrar.
Ha formado el blanco pelotón de fusilero. El suboficial quiere vendar al condenado. Éste grita:
-Venda no.

Mira tiesamente a los ejecutores. Emana voluntad. Si sufre o no, es un secreto. Pero permanece así, tieso, orgulloso.
Surge una dificultad. El temor al rebote de las balas hace que se ordena a la tropa, perpendicular al pelotón fusilero, retirarse unos pasos.
Di Giovanni permanece recto, apoyada la espalda en el respaldar. Sobre su cabeza, en una franja de muralla gris, se mueven piernas de soldados. Saca pecho. ¿Será para recibir las balas?
-Pelotón, firme. Apunten.
La voz del reo estalla metálica, vibrante:
-¡Viva la anarquía!
-¡Fuego!

Resplandor subitáneo. Un cuerpo recio se ha convertido en una doblada lámina de papel. Las balas rompen la soga. El cuerpo cae de cabeza y queda en el pasto verde con las manos tocando las rodillas.
Fogonazo del tiro de gracia.

Muerto.

Las balas han escrito la última palabra en el cuerpo del reo. El rostro permanece sereno. Pálido. Los ojos entreabiertos. Un herrero a los pies del cadáver. Quita los remaches del grillete y de la barra de hierro. Un médico lo observa. Certifica que el condenado ha muerto. Un señor, que ha venido de frac y zapatos de baile, se retira con la galera en la coronilla. Parece que saliera del cabaret. Otro dice una mala palabra.
Veo cuatro muchachos pálidos como muertos y desfigurados que se muerden los labios; son: Gauna, de La Razón, Álvarez de Última hora, Enrique Gonzales Tuñón, de Crítica y Gómez, de el Mundo. Yo estoy como borracho. Pienso en los que se reían. Pienso que a la entrada de la penitenciaría debería ponerse un cartel que rezara:
-Está prohibido reírse.
-Está prohibido concurrir con zapatos de baile.

Fuentes:

Wikipedia
Taringa!, de donde se obtuvo el relato de Arlt.
Imagen: Severino Di Giovanni a los 29 años, edad a la que fue ejecutado. De Galeón

NdE: Por si hiciera falta aclararlo, esta entrada no busca resaltar la figura de un hombre que mostró una gran capacidad para la brutalidad y la violencia, ni se busca poner en valor el ideal anarquista. Simplemente, y como en todos los casos, compartir hechos y textos que retratan una partecita de la historia.

martes, 16 de octubre de 2007

El levirato entre los selk'nam


Aunque en muchas otras ocasiones en este espacio se abordaron cuestiones relacionadas con la antropología, la de hoy es una entrada dedicada a un comportamiento social muy particular y, desde mi punto de vista, llamativo.

El levirato es una costumbre ampliamente extendida entre los selk'nam, que histórica y erronéamente han sido denominados "Ona", por la cual una mujer se casa con el hermano de su esposo cuando éste muere.

En "Etnología general y argentina" Claudia Forgione cita a M. Gusinde para explicar que " a un hombre soltero se le impone, al morir su hermano, una verdadera obligación de casarse con la viuda o, al menos, de mantenerla. El mismo deber, por cierto menos severo, alcanza al hombre casado. En uno u otro caso, la viuda queda en libre de casarse con cualquier otro hombre (aunque ...) por decisiópn propia y sin ninguna influencia ajena pueda pasar por alto a su cuñado al contraer nuevas nupcias éste, no obstante, debe hacerse cargo en todo caso de los hijos de los hijos de aquella y, si fuera necesario, albergarlos en su propia choza".

En este caso, entonces, al cuñado depende de la decisión de su cuñada, ya que en caso de haberse casado muy joven y no estar aún integrada al linaje de su marido podría regresar al círculo de su familia de origen. En caso contrario, una viuda muy mayor seguramente elegiría quedarse en el círculo de parentesco del esposo.

En definitiva, era la mujer la que decidía, buscando el camino que le pareciera más adecuado.

Imagen: los selk'nam habitaron la zona de Tierra del Fuego y el sur de la provincia de Santa Cruz, particularmente hacia el Este de la Cordillera de los Andes, zona señalada en el mapa, obtenido de Scielo.

domingo, 14 de octubre de 2007

La mujer espartana



A diferencia de otras sociedades griegas, la mujer espartana disfrutaba de una relativa libertad y automonía, que les permitía ocuparse de actividades comerciales o literarias, entre otras posibilidades.


Desde niñas recibían una educación parecida a la que recibían los varones, entrenándose en gimnasia, música y deportes; se las alimentaba bien para que tuvieran buena salud y se las preparaba para ocupar un lugar central en la sociedad lacedemonia: el de madres de los espartiatas.


Su formación tenía lugar en las thiasas o "asociaciones" femeninas, donde se establecía una relación entre las jóvenes y sus tutoras parecida a la relación entre los varones y sus pedónomos.


Las espartanas (una vez superada la niñez, etapa en que la diferenciación sexual no era fuerte) usaban un atuendo ligero: el peplo dorio, con la falda abierta que dejaba al descubierto buena parte de las piernas y permitía, por tanto, gran movilidad.


El matrimonio, al que todos los espartanos estaban obligados -por su finalidad estrictamente reproductiva-, estaba altamente ritualizado en esta sociedad. La mujer llegaba a este punto contando 24 o 25 años, edad avanzada si tenemos en cuenta los parámetros de otras sociedades de la antigüedad clásica.


Los esponsales se llevaban a cabo mediante el rapto del cónyuge femenino, acción que ha sido interpretada como los restos de una primitiva usanza que pervivía en la isla de Samos, y en un mito en que Zeus raptaba a Hera de Eubea y se unía a ella en una gruta. Con este rito, el hombre demostraba su astucia para cumplir sus cometidos sin ser visto.


Antes de la ceremonia del rapto, la mujer era vestida como un muchacho, se la calzaba con sandalias e incluso se la perfumaba con olor varonil y esperaba a su prometido en una habitación a oscuras. Al parecer esta costumbre obedecía a que los hombres pasaban la mayor parte del tiempo entre sus compañeros, por lo cual al tener la mujer estas características, los hombres no extrañaban la diferencia, siendo además que al poco tiempo volvían a morar entre sus compañeros.


La unión, realizada en secreto al final de la agogé era una prueba, la mujer debía demostrar su capacidad para engendrar hijos y, en caso positivo, al llegar el hombre a los treinta años, la unión se formalizaba. Sin embargo, aunque esta formalización daba inicio a la familia, los cónyuges pasaban poco tiempo juntos, estando el hombre dedicado a sus propias obligaciones en compañía de sus compañeros.


Por otra parte, los espartanos no condenaban el adulterio, de hecho un hombre podía compartir su mujer con otro y quedarse con los hijos de esta relación como propios a fin de asegurarse un heredero para su klerós, por ción de tierra otorgada por el estado a los espartiatas.


Las mujeres espartanas no podían participar de los órganos de gobierno, ni acceder a cargos públicos, ni intervenir en las reuniones de los hombres, ni en el ejército, pero tampoco estaban obligadas a las labores domésticas, para las cuales contaban con esclavas. Tenían, en cambio, la responsabilidad de concebir y preparar a los hijos hasta los siete años, momento en que la educación pasaba a manos del estado.


En determinados casos, eran las administradoras de los bienes familiares, llegando en algunos casos a amasar grandes fortunas. Sólo heredaban en caso de que no hubiera hermanos varones con vida, en cuyo caso podían llegar a obtener la propiedad de grandes porciones de tierra.


En Esparta, y en los casos enunciados, la mujer heredaba por derecho propio, con lo cual no debía casarse con el pariente más cercano para mantener su herencia intacta. Esto posibilitó que algunas mujeres acumularan tales riquezas y cantidad de tierra que les permitió competir con los hombres en influencia y prestigio.


Imagen: Lena Headey, en la piel de la reina Gorgo, para el filme 300

jueves, 11 de octubre de 2007

Mitología indígena: el Payak

Es una especie de genio coordinador de los espíritus del Mal. Para los Tobas y Pilagás no existe la muerte natural, y todos los decesos (a excepción de los que tienen lugar en luchas guerreras) son obra de los payaks.

Este espíritu se deleita absorviendo la sangre de los enfermos, por sí mismo o convocado por un hechicero. En este último caso el espíritu se ausenta del cuerpo del enfermo y se refugia en un árbol (especialmente el yuchán -también Chorisia o Palo Borracho-) hasta que el hechizo abandona el cuerpo.

Cuando muere algún indio hechizado -casi todos- se le quema la ropa y se le entierra al estilo de los matacos, siendo por lo tanto muy común la sepultura aérea. Para estos indígenas cada muerto reencarna en otro ser: tigre, perro, cabra, planta, etc. según haya sido su comportamiento en vida.


Por otra parte, la sepultura aérea consiste en colocar al muerto en las ramas de los árboles y sólo luego se procederá al enterramiento

Fuentes: El cuco, Abarcus Rosario (en cazadores y recolectores, paleoamerindios)

miércoles, 10 de octubre de 2007

Los tejidos andinos


La vestimenta tuvo una importancia primordial para los antiguos peruanos, era -como en otras sociedades antiguas- un signo de riqueza, estaba presente en los intercambios que los gobernantes hacían a modo de regalos mutuos, se empleaba en las ceremonias religiosas y su entrega, quema o sacrificios constituían una ofrenda sagrada.

Su uso señalaba los cambios en los ciclos vitales y era depositada en los enterramientos en grandes cantidades. Convertida en realidad simbólica por una serie de rituales, , la vestimenta tuvo que ver con los motivos religiosos más importantes. Las vestiduras, generalmente tejidas, señalaban el status social y caracterizaban los ritos: determinados vestidos los lleveban determinadas personas para realizar determinados actos.

Pudiéndose contarlos entre los más hábiles del mundo, los tejedores precolombinos del Perú utilizaron gran cantidad de técnicas diversas. El mecanismo más común era el telar con retroceso, consistente en un telar estrecho, en uno de cuyos extremos se enrollaba a la cintura del tejedor y el otro a un árbol o a un poste de la casa.

Probablemente los tejedores hayan comenzado utilizando fibras de cactos, pero para el tercer milenio a.C. ya hay evidencias del uso de algodón, denimonado precerámico, porque aún cuando estas civilizaciones no habían comenzado a desarrollar técnicas de alfarería, ya conocían y sembraban el algodón.

Los vestidos no se confeccionaban. Las túnicas se tejían en dos bandas rectangulares del ancho del telar, y los lados de cosían de arriba abajo dejando espacios para la cabeza y los brazos, forma que se mantuvo con ligeras pero numerosas variantes.

La jerarquía de los tejedores incas está relatada por fuentes temparanas que hablan de mujeres enclaustradas que tejían finos paños para las imágenes de culto, para el gobierno y los rituales de sacrificio.

La cría de camélidos estaba controlada por el gobierno, ya que de esos animales se obtenía la lana. En el periodo tardío (finalizando hacia 1500) la lana de vicuña se empleaba sólo para las vestiduras del soberano.

Imagen: Asociación Central de Artesanas y Artesanos del Sur Andino

martes, 9 de octubre de 2007

El juego de pelota mesoamericano


En principio, se trataba de un juego panmesoamericano, jugado con una pelota grande y sólida de caucho, en un patio construido especialmente, entre dos equipos opuestos.

Las canchas más antiguas se remontan a tiempos de los Olmecas. Eran estructuras simples, en forma de pilón, contenidas entre muros de tierra.

En el Periodo Clásico (300 a.C - 1000 d.C., aprox.) se han encontrado patios de mampostería con superficies inclinadas por toda Mesoamérica, excepto en Teotihuacán, donde los sectores hundidos de la Avenida de los Muertos pudieron desempeñar el mismo papel.


Aunque la pelota no se podía tener en la mano durante el juego y los mejores tiros se hacían con la cadera, es muy poco lo que se sabe sobre las reglas y sobre cómo se ganaban los puntos.


El equipamiento de protección de los jugadores incluía un cinturón ancho y pesado de madera y cuero, protectores en las caderas y rodillas y, en algunas zonas, también cascos. Pese a todo ello, el juego resultaba muy peligroso por la velocidad y peso de la pelota.

El juego de pelota no era una simple competición atlética. La misma cancha era un diagrama cosmológico, y la pelota simbolizaba al sol. El juego estaba profundamente imbuido de la imaginería de la muerte y del sacrificio, y las ceremonias subsiguientes al juego parecen haber incluido el sacrificio de los perdedores.

Imagen: patio de pelota en Chichén Itza, de EFDepoprtes, revista digital, donde además se puede seguir leyendo sobre el juego de pelota mesoamericano.