viernes, 28 de junio de 2013

Más cerca de entender el desconocido imperio Wari de Perú



Un equipo de arqueólogos en Perú anunció el hallazgo de una tumba real con tesoros y cuerpos momificados de decenas de mujeres de hace unos 1.200 años, pertenecientes a la cultura wari.




 Los científicos aseguran que el descubrimiento de este complejo funerario ayudará a descubrir algunos secretos del desconocido Imperio Wari, que dominaba los Andes antes de la llegada de la civilización inca, como por ejemplo, su influencia sobre las grandes civilizaciones como la Mochica y otras de la costa norte de Perú.

Los wari gobernaron la mayor parte de la sierra y la costa de Perú entre los años 600 y 1.100 después de Cristo.

El descubrimiento fue hecho por un equipo de arqueólogos polacos y peruanos en El Castillo de Huarmey, a unos 300 kilómetros al norte de Lima.

La importancia de las mujeres wari

En la tumba se encontraron más de 60 esqueletos, incluidos los de tres reinas waris que fueron enterradas con joyas de oro y plata y piezas de cerámica pintadas.

El ajuar de las mujeres -compuesto por orejeras de oro, plata y otras aleaciones metálicas, botellas de cerámica, ollas, cántaros, cuencos, usos, agujas, ovillos de colores, cuchillos ceremoniales y otros ornamentos- contiene alrededor de 1.200 piezas.

Los investigadores creen que la mayoría de los cuerpos hallados en la cámara mortuoria eran de mujeres. Muchas de ellas fueron encontradas en posición vertical, que indica realeza y esto sugiere, que las mujeres tenían una importancia en la cultura wari mucho mayor de la que se pensaba.

Los esqueletos que se encontraron por encima de la cámara funeraria parecen haber sido personas sacrificadas en alguna clase de rito para sellar la tumba.



"Por primera vez en la historia de la arqueología de Perú encontramos una tumba imperial que pertenece a la cultura wari", dijo Milosz Giersz, quien lideró el equipo de arqueólogos.

Publicada por BBC Mundo.

jueves, 20 de junio de 2013

Con tecnología láser, hallaron en Camboya una ciudad perdida



Con ayuda de la tecnología láser, un grupo de investigadores descubrió una red de avenidas y canales que ilustran una bulliciosa ciudad antigua enlazada con el famoso complejo de templos de Ankor Wat, en Camboya. El descubrimiento fue anunciado el lunes por la noche en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.


El escaneo con láser aéreo muestra un paisaje urbano formalmente planificado que no estaba documentado y que integra templos que datan de hace 1.200 años.

El conjunto de templos de Angkor, el principal destino turístico de Camboya y uno de los monumentos más famosos de Asia, fue construido en el siglo XII durante el imperio Jemer.

Angkor Wat es motivo de orgullo para los camboyanos, aparece en la bandera nacional y fue nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. 

Los arqueólogos sospechaban desde hace tiempo que la ciudad de Mahendraparvata se encontraba oculta bajo la densa vegetación en la cúspide de la montaña Phnom Kulen en la provincia de Siem Reap.

El láser aerotransportado produjo el primer mapa detallado de un vasto paisaje urbano, incluyendo carreteras y templos anteriormente desconocidos.

“Nadie había trazado la ciudad con detalle antes, por lo que fue una verdadera revelación verla con tal claridad”, dijo el arqueólogo de la Universidad de Sydney Damian Evans, autor principal del estudio. “Es realmente sorprendente ver estas huellas de la actividad humana inscritas en el suelo del bosque, muchos, muchos siglos después de que la ciudad dejó de funcionar”.

La tecnología láser, conocida como lidar, funciona disparando pulsos de láser desde una aeronave hacia el suelo y midiendo la distancia para crear un mapa detallado y tridimensional de la zona. 

Es una herramienta útil para los arqueólogos debido a que los láseres son capaces de penetrar la espesa vegetación y cubrir, además, extensiones de tierra mucho más rápido de lo que podrían ser analizadas a pie.

Publicada por el diario Clarín. En la foto, el templo de Angkor. También de Clarín.

miércoles, 19 de junio de 2013

Hallan en México una antigua ciudad maya



Una antigua urbe maya bautizada como Chactún fue hallada en el estado sureño de Campeche, según informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

 
La metrópolis fue encontrada hace dos semanas al norte de la Reserva de la Biosfera de Calakmul. En la expedición participaron arqueólogos mexicanos y extranjeros.


Los especialistas creen que, por su gran extensión y características, pudo ser un centro urbano de gran influencia hace unos 1.400 años.

Un equipo de expertos encabezado por el arqueólogo esloveno Ivan Prajc puso el nombre de Chactún, que significa "Piedra Roja" o "Piedra Grande", a este lugar.


"Es uno de los sitios más grandes de las Tierras Bajas Centrales, comparable por su extensión y la magnitud de sus edificios con Becán, Nadzcaan y El Palmar, en Campeche", afirmó Prajc, de la Academia Eslovena de Ciencias y Artes.

Las ruinas hacen pensar que la ciudad se extendía a lo largo de más de 22 hectáreas cuadradas y hasta ahora han sido encontrados una decena de monumentos. La misión exploratoria en el lugar es avalada por el INAH y financiada por la sociedad National Geographic y las empresas Villas, de Austria, y Ars longa, de Eslovenia.


La milenaria metrópoli es uno de los cerca de 80 sitios detectados por el Proyecto de Reconocimiento Arqueológico en el sureste de Campeche, iniciado en 1996 gracias a métodos de basados en fotografía aérea a gran escala. 

Publicada por el diario Infobae.

miércoles, 12 de junio de 2013

Ecuador: las piedras enfermas de un templo inca



Visitado por miles de turistas cada año, Ingapirca no es solo conocido por la belleza de su templo principal y por ser un reflejo de lo que fue el extremo norte del imperio incaico, sino también porque sus piedras están enfermas.

A esta enfermedad han contribuido factores naturales, como la cristalización del agua y la humedad en su interior debido a los cambios de temperatura abruptos en la sierra ecuatoriana y diversas acciones realizadas por el hombre.

En décadas pasadas las piedras fueron limpiadas con cepillos metálicos que las despojaron de la cobertura natural que las protegía y diversas intervenciones para apuntalar las paredes del templo principal también dejaron su huella.

Pero como nos informa en este video Matías Zibell, de BBC Mundo en Ecuador, este año podría finalmente llegar un diagnóstico que permita enfrentar el problema.

Publicada por BBC Mundo.

martes, 11 de junio de 2013

Bajo el suelo del centro de Buenos Aires, vestigios de la ciudad del siglo XVII

¿Cómo era la vida doméstica porteña en los siglos XVII, XVIII y XIX? Dos importantes excavaciones arqueológicas en los barrios de San Telmo y San Nicolás permiten reconstruir ese pasado gracias a los que ya son los hallazgos más antiguos que hayan tenido lugar en la ciudad.

Una de las excavaciones se está realizando en el estacionamiento lindero al ex convento de Santa Catalina de Siena, en la esquina de la calle Reconquista y la avenida Córdoba, en el barrio de San Nicolás. La otra, en Bolívar al 300, terminó el año pasado y dejó varios objetos hallados que aún se encuentran en proceso de análisis. Entre ellos, fragmentos de lo que podrían ser cacerolas, ollas y platos de finales del siglo XVII. La importancia de los hallazgos es tal, que en esa zona ya comenzó la construcción del que será el primer hotel de temática arqueológica de la Argentina.



Patricia Frazzi, licenciada en conservación y restauración de bienes arqueológicos, se encuentra a cargo del análisis de las piezas encontradas en San Telmo. Entrevistada por LA NACION contó: "El material es cerámica del siglo XVII, de origen guaraní. Estimamos que es de color negro porque se usaba para cocinar. El color obedece al uso, ya que estuvo expuesta al fuego. Se la considera de origen hispano-indígena, y su utilización es previa a la loza industrial y a la mayólica producida por los españoles".

La excavación es una de las más importantes en la historia reciente de la ciudad y dejó a los especialistas ante una serie de dudas que aún no saben cómo responder. Por ejemplo, se preguntan cómo llegó cerámica guaraní a la zona que actualmente ocupa el barrio de San Telmo.

Para Flavia Zozzi, la arqueóloga a cargo de la última etapa de excavación en esa zona, "hay dos posibilidades. Una es que hayan sido traídas de los alrededores del Delta, vía por la que se comercializaba con Brasil; la otra es que fueran producto de reducciones indígenas locales".

Sin embargo, los especialistas coinciden en que no hay registros de fabricación de cerámica en la época colonial de Buenos Aires.

"El material comenzó a aparecer en los contrapisos y llegamos a tener pozos de hasta siete metros de profundidad -contó Zozzi-. Lo más profundo es lo que corresponde a los aljibes y pozos de basura." En el mismo sitio se encontraron objetos de los siglos XVIII y XIX, como cerámicas y lozas.

Por otra parte, el inmueble tiene una rica historia. Fue construido en el siglo XIX, por la familia Juan de la Peña. Posteriormente, lo compró Martín Gregorio de Álzaga, quien se casó con Felicitas Guerrero, célebre por haber sido considerada "la mujer más bella de la Argentina" a mediados del siglo XIX. La muerte de los hijos del matrimonio habría sido la razón del suicidio de Álzaga. Felicitas murió a los 26 años (muy probablemente, asesinada por un pretendiente despechado), y las propiedades de las dos familias fueron heredadas por los Guerrero, quienes las vendieron a fines del siglo XIX.

En 1900, la galería del edificio albergó la primera filmación de cine local, y ocho años más tarde fue comprada por Max Glucksmann, pionero de este arte en la Argentina. En 2000, el predio fue adquirido por la firma que construye el hotel.

Nuevas excavaciones

En la playa de estacionamiento lindera al ex convento de Santa Catalina, en el barrio de San Nicolás, se están realizando nuevas excavaciones. Aunque el material hallado aún no se analizó, se estima que los objetos también datan del siglo XVII.

Daniel Schavelzon, director del Área de Arqueología Urbana de la Dirección General de Patrimonio de la Ciudad, estuvo a cargo de la excavación que se realizó en el mismo lugar durante 2001. En su opinión, el valor de la arqueología urbana es que "muestra la vida cotidiana, la historia no oficial. Principalmente se trabaja sobre lo que por entonces era la basura, lo que se tiraba". Y agregó: "Lo que tratamos de rescatar es la vida doméstica. Con qué comían, cómo se comía, cómo se cocinaba y ese tipo de cosas. La vida de la casa de un señor cualquiera".

Respecto de los lugares en los que se decide hacer una excavación arqueológica, Schavelzon explicó: "A veces avisan los constructores, antes de hacer una obra. También están los llamados rescates, que ocurren cuando un vecino dice que puede haber algo en determinada zona. En ese caso interviene el gobierno de la ciudad, que analiza lo que hay. En ese caso, allí puede abrirse la puerta para una gran investigación, como pasó en 2001 en el ex convento de Santa Catalina de Siena".

La arqueología urbana es una práctica que en Buenos Aires tiene menos de veinte años de historia. Muchas veces es resistida, ya que se teme que las excavaciones demoren, o incluso detengan, construcciones. En este sentido, Frazzi destacó: "Los arquitectos que avisan de posibles hallazgos son muy pocos. La mayoría de las veces las alertas las dan los vecinos". Para Schavelzon, "está claro que "nadie quiere paralizar el progreso de la ciudad. Los arqueólogos sólo buscamos un acuerdo que permita recuperar el patrimonio".

Publicada por el diario La Nación.

viernes, 7 de junio de 2013

Nazis usaban metanfetaminas para aumentar su resistencia





De acuerdo con el semanario alemán Del Spiegel, los nazis combatieron el agotamiento de sus soldados por los combates de la Segunda Guerra Mundial con sustancias adictivas que incluyen una forma de metanfetamina.

El descubrimiento surge de las cartas enviadas por soldados como Heinrich Boll, un famoso escritor y premio Nobel de Literatura, en las que, por ejemplo, solicitaba a sus padres que le enviaran un medicamento llamado Pervitin para “mantenerse alerta”. Según Der Spiegel, el Pervitin era una forma primitiva de la metanfetamina.

Después de la popularización del fármaco, un oficial habría llevado al frente lo que ofreció como “píldora milagrosa”, que al poco tiempo fue furor entre los soldados.  

Sin embargo, lejos de ser milagrosa, la metanfetamina genera, inicialmente, en sus consumidores, un intenso aumento de energía que con el paso del tiempo es cada vez más difícil de conseguir. En el proceso, la droga causa verdaderos estragos en el cerebro, generando ansiedad, confusión, insomnio, alteraciones del estado de ánimo, conductas violentas, paranoia, alucinaciones visuales y auditivas e incluso delirio.

El mismo semanario alemán, en un informe de 2005, sugiere que hubo oposición por parte de médicos alemanes al suministro de este medicamento y que el ministro de Salud del Reich, Leonardo Conti, trató de restringir el uso de Pervitin, pero sus intentos no tuvieron éxito.

A su vez, el mismo medio asegura que el mismo Adolf Hitler se aplicó diariamente inyecciones de metanfetamina desde 1942 hasta 1945, el año de su muerte.

Noticia publicada por Infobae.