sábado, 27 de abril de 2013

miércoles, 24 de abril de 2013

Francia desentierra la aldea de Astérix y Obélix



Si bien el diario elige un título "marketinero", y el primer interés remite a la tira cómica, la noticia me pareció interesante. Espero que la disfruten, saludos.

Un equipo arqueológico halló las tumbas de los guerreros galos que causaron pánico en la Roma antigua. El Gobierno financiaría la investigación en pos de la historia de Europa. 

La necrópolis descubierta contenía restos de la famosa cultura de La Téne y dataría a los siglos IV-III antes de Cristo. Está ubicada cerca de la ciudad francesa Buchéres. 


Hasta el momento, los arqueólogos han encontrado 14 tumbas, cinco de las cuales pertenecen a los guerreros galos. Cada uno estaba armado con una lanza y una espada de unos 70 centímetros de largo.

La jefa de excavaciones Emilie Millet informó que sólo dos de ellos portan un escudo hecho de madera y cuero, adornado con una moldura de metal. En los ajuares de las mujeres, se hallaron collares y pulseras de bronce.

Lo llamativo es que no había niños enterrados, como en la mayoría de las necrópolis protohistóricas. Los historiadores calculan que estos “bárbaros”, como fueron calificados por el emperador romano Julio César, no prestaban mucha atención a los pequeños, teniendo en cuenta que la tasa de mortalidad infantil era muy alta.

“Se trata de una evidencia arqueológica excepcional”, señalan los investigadores del Instituto Nacional de Arqueología Preventiva de Francia al afirmar que los descubrimientos de monumentos funerarios de este período no son muy frecuentes.

La aldea gala, que recuerda a la popular historieta creada por René Goscinny y Albert Uderzo, ya contó con la visita de la ministra de Cultura y Comunicación de Francia, Aurélie Filippetti. 

Fillippetti agradeció a los arqueólogos por su trabajo y afirmó que este descubrimiento ayudará a entender más el pasado de los franceses.

La cultura de La Téne incorporaba numerosas tribus celtas: los galos, los británicos, los íberos, los ligures, los ilirios y los tracios. Se la reconoce como una de las culturas maternas de la Europa moderna.

Noticia publicada por el diario Infobae.

jueves, 18 de abril de 2013

China descubre la tumba de su emperador más odiado


Fue un hallazgo fortuito. Unos albañiles en el este de China rescataron del olvido la tumba del emperador Yang Guang, a quien los chinos consideran uno de los peores gobernantes de su historia.

Aunque el mausoleo se encuentra en mal estado, porque fue profanado por ladrones de tumbas y ya se construyó sobre él con anterioridad, las inscripciones en la lápida y la presencia de algunos objetos en ella que sólo podían ser usados por emperadores prueban que se trata del lugar donde Yang Guang estaba enterrado.


El hallazgo también ha puesto al descubierto que un mausoleo turístico que en la misma ciudad aseguraba ser la tumba de Yang, "el peor tirano de la historia de China", era falso, después de haber atraído a miles de turistas durante años.

Para el director del Departamento de Arqueología de la ciudad, Shu Jiaping, no hay duda de que la tumba encontrada fortuitamente el fin de semana es la auténtica: así lo prueban los hallazgos de un cinturón de oro y jade y unos llamadores de puerta con forma de león, objetos todos ellos destinados al emperador Sui.

Otra tumba descubierta al lado parece ser la de la emperatriz Xiao, una de las seis esposas que se sabe tuvo el emperador, aunque faltan por ahora restos o ataúdes en ambos enterramientos, posiblemente profanados en épocas pasadas.

Los descubrimientos sorprendieron a los habitantes de la zona contigua a la tumba, quienes celebraron "haber sido vecinos de un emperador, aunque fuera uno malvado", según declaró uno de los residentes al diario oficial China Daily.

Yang Guang, segundo y último emperador de la efímera dinastía Sui, gobernó China entre 604 y 618, y en los registros históricos del país es siempre retratado como un gobernante despilfarrador, que cometió muchos errores militares y llevó a la muerte a millones de sus súbditos con sus delirios de grandeza.

Sus fracasadas campañas contra el reino de Koguryo (que ocupaba gran parte de la península coreana y zonas del actual noreste de China), en las que millones de campesinos fueron reclutados a la fuerza, desataron unas revueltas que le obligaron a huir a Yangzhou, donde murió estrangulado por uno de sus generales, Yuwen Huaji.

Algunos historiadores han suavizado en años recientes la tradicional visión crítica del reinado de Yang, recordando que algunas de sus campañas militares sí fueron exitosas, como las que conquistaron parte del reino Champa, al sur del imperio y en la actual Vietnam.

También realizó un ambicioso programa de obras públicas, que incluyó rutas, la finalización de las obras del Gran Canal que durante siglos fue la principal vía de transporte entre el sur y el norte del país, o la reconstrucción de la Muralla China que defendía el imperio de los invasores nómadas del norte.

Pero en esa reconstrucción de la Gran Muralla, como ocurrió siglos antes cuando fue erigida por primera vez, pereció un enorme número de obreros: algunos registros históricos hablan de hasta seis millones de muertos.

Por si esto fuera poco, para cultivar la mala fama del emperador en su país, Yang fue siempre sospechoso de haber matado a su padre, el emperador Wen, para ascender al trono -aunque este hecho nunca pudo ser probado- y conspiró contra sus hermanos para alcanzar el poder.

Su hermano mayor, Yang Yong, primer candidato al trono, fue acusado por Yang Guang de traición, por lo que perdió el favor de su padre, y cuando este último fue coronado, su hermano menor Yang Liang lideró una revuelta contra él. Tras fracasar fue condenado a prisión de por vida.

La impopularidad de Yang queda patente por el hecho de que el nuevo mausoleo hallado no era tan lujoso como el de otros monarcas de la civilización china, y según el jefe de arqueólogos de Yangzhou muchas tumbas de nobles y gente adinerada de esa misma época son más ostentosas que la de este emperador.

Tras el asesinato de Yang, a la dinastía Sui le sucedió la Tang (siglos VII-IX), que para algunos historiadores fue el apogeo cultural de la milenaria civilización china.

El hallazgo muestra que China sigue siendo una veta inacabable de hallazgos arqueológicos: cada año se anuncian decenas de nuevos descubrimientos, y el país todavía no se ha atrevido, por falta de tecnología, a abrir la tumba de su primer emperador, Qin Shihuang, a pocos kilómetros de su famoso Ejército de Terracota.

Noticia publicada por el diario Clarín.

miércoles, 3 de abril de 2013

Nuestros antepasados también tenían redes sociales



Mucho antes del advenimiento de internet y de la invención de Twitter o Facebook, nuestros antepasados ya contaban con redes sociales que les permitían mantener vínculos con personas a cientos de kilómetros de distancia, aseguran antropólogos de la Universidad de Arizona, en Estados Unidos.

Esta conclusión se basa en el análisis de miles de restos de cerámica y obsidiana elaboradas por comunidades prehispánicas de Arizona y Nuevo México, que -según dicen los investigadores- demostraron fuertes conexiones entre sí.

Segán afirman, esto sugiere que, lejos de lo que pensaban muchos arqueólogos, las redes sociales de estas comunidades eran lo suficientemente sofisticadas como para no limitarse a asentamientos cercanos.

Interacción cultural

El equipo, liderado por la antropóloga Barbara Mills, se basó en el análisis de más de 800.000 piezas de cerámica y 4.800 piezas de obsidiana hallados en 700 yacimientos en Arizona y el oeste de Nuevo México.

Los antropólogos descubrieron que existían muchas similitudes en el dibujo de las piezas de cerámica a pesar de encontrarse a unos 200 kilómetros de distancia, lo que sugiere que podían mantener relaciones con comunidades lejanas.

"Fabricaban, usaban y descartaban piezas muy similares en grandes espacios, lo que significa que muchas de sus prácticas diarias eran las mismas", dijo Mills.

"Esto no se da por casualidad; viene de la interacción, el tipo de interacción que no sólo es un simple intercambio, sino una relación entre personas que aprenden cómo usar y descartar distintos tipos de cerámica".

Según expresó Mills, esta idea sorprendió mucho al equipo, ya que estos grupos sólo contaban con sus pies para caminar y conectarse con otras comunidades.

Pero el análisis de las piezas permitió a los investigadores identificar una fuerte dinámica entre nodos sociales (individuos, hogares y asentamientos).

"Estábamos al tanto de los cambios demográficos, dónde vivía la gente y dónde emigraban, pero no sabíamos cómo cambiaban las redes sociales", observó la antropóloga.

Nueva perspectiva arqueológica

Mills afirmó que lo que descubrieron de estas interacciones es que existía una fuerte red social entre las comunidades sureñas de la región bajo estudio, pero que terminó colapsando. Mientras que las comunidades del norte tenían una estructura de vínculos más fragmentada, que se perpetuó en el tiempo.

"Hay ciclos de crecimiento y colapso de las redes sociales cuando las analizamos en el transcurso de los siglos. Los mundos más conectados pueden volverse más fragmentados", observó.

Ronald Breiger, colaborador de Mills y experto en análisis de redes sociales, añadió que el análisis de los vínculos podría tener importantes implicaciones a la hora de entender la vida de nuestros antepasados.

"Bárbara y su grupo son pioneros a la hora de traer la perspectiva de las redes sociales a la arqueología y las sociedades antiguas", explicó Breiger.

"Unir el análisis espacial y de redes sociales al uso de objetos para hablar de su cultura es la dirección a la que, veo, se dirige el análisis de las redes sociales".

El trabajo fue publicado en la revista especializada Proceedings of the National Academy of Sciences.

 Noticia publicada por BBC Mundo.