miércoles, 12 de septiembre de 2012

A 39 años del golpe, confirman en Chile que Allende se suicidó

En el día del 39° aniversario del golpe de Estado de Augusto Pinochet, la justicia chilena cerró ayer definitivamente la investigación sobre la muerte del derrocado presidente socialista Salvador Allende y ratificó que se suicidó en medio del alzamiento militar.

En un fallo unánime, la Corte de Apelaciones de Santiago decretó el término de la investigación judicial abierta hace dos años por el juez Mario Carroza, quien en base a pericias a sus restos exhumados concluyó que Allende no fue asesinado sino que se suicidó el 11 de septiembre de 1973.

Allende se disparó con un fusil que le había regalado su amigo, el entonces presidente cubano Fidel Castro, cuando el palacio de La Moneda ardía en llamas por el bombardeo ordenado por las fuerzas militares golpistas.

Los testigos de su muerte oyeron una ráfaga de metralleta después del grito “¡Allende no se rinde, carajo!”. Sin embargo no había una verdad judicial, que recién quedó establecida tras la exhumación de los restos del ex presidente en junio de 2011 y una investigación llevada a cabo por un equipo multidisciplinario de peritos del Servicio Médico Legal, apoyado por expertos extranjeros. Los forenses concluyeron que Allende apoyó el fusil AK-47 en su mentón y disparó dos veces.

Algunos de los partidarios de Allende sostuvieron por años que pudo haber sido asesinado por militares que ingresaron al palacio, donde permanecía atrincherado junto a una decena de colaboradores, ante su negativa de entregarse a las fuerzas golpistas.

“Se ha sentado una verdad jurídica que nada quita del valor, la integridad y la consecuencia (del ex presidente). Obviamente él llega a esa acción porque no estaba dispuesto a dejarse humillar”, comentó emocionada ayer su hija, la senadora del PS Isabel Allende, junto al monumento en homenaje a su padre, quien llegó a gobernar mil días.

Su muerte fue recordada ayer por varias organizaciones de izquierda, que depositaron ofrendas florales en una antigua puerta del palacio presidencial por la que solía transitar el ex mandatario, y en el monumento que lo recuerda frente a la Casa de Gobierno. 

“Aquí estamos para rendir homenaje al más grande y noble presidente que ha tenido el país”, señaló Lorena Pizarro, presidenta de la agrupación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos. Y reclamó justicia para las más de 3.000 víctimas que dejó la dictadura en Chile. “No se pueden morir los violadores de derechos humanos en la impunidad”, señaló.

La marcha terminó con incidentes aislados en algunas zonas de Santiago, donde encapuchados instalaron barricadas incendiarias que obligaron a cortar el tránsito en varias calles. Como precaución, los colegios, universidades, gran parte del comercio y las oficinas públicas cerraron sus puertas más temprano para anticipar el regreso a casa.

Noticias publicada por el diario Clarín.

1 comentario:

El Gaucho Santillán dijo...

Epa!

Se disparó DOS veces??


Y bueno, así habrá sido.

Un abrazo.