domingo, 14 de noviembre de 2010

Subastan un manuscrito del siglo XIV sobre el rey Arturo



Las imágenes con que se abre esta página son parte del manuscrito iluminado de tres volúmenes conocido como el Grial de Rochefoulcauld que la casa de subastas Sotheby’s de Londres rematará el mes que viene. Esperan conseguir dos millones de libras esterlinas.

Los libros, con 107 ilustraciones, se fabricaron probablemente en Flandes a principios del siglo XIV para el barón de Rochefoucauld. Reúnen a las diversas leyendas y episodios del mito artúrico: la búsqueda del Santo Grial, los amores adúlteros de la Reina Ginebra con el caballero Lancelot, la mesa redonda, los caballeros, la Dama del Lago, la espada Excalibur y los poderes del mago Merlín. Todo lo que se ha contado primero, lo que ha sido leído a partir del siglo XII, y ha inspirado a cientos de escritores desde entonces y fue llevado al cine muchas veces los últimos cien años. Desde Mark Twain, Tennyson y William Morris, hasta Indiana Jones y los Monty Python. Todo está en los tres volúmenes de este manuscrito.

“Es la cosa más extraordinaria, un manuscrito de calidad real, en una escala estupenda: me rompí la espalda dos veces transportando los tres volúmenes”, contó al diario inglés The Guardian el Dr. Timothy Bolton, especialista en manuscritos de Sotheby’s en Londres. “Habrán usado las pieles de 200 vacas para hacer el pergamino. Y las iluminaciones son raras y muy caras, con extraños minerales, y están hechas contra gruesos laminados de oro. Se vende muy barato si lo comparamos con lo que habrá costado en el S XIV”.

Las imágenes que abren esta entrada muestran por lo menos dos fenómenos. En principio, algunos de los elementos fundamentales del mito artúrico, que pone en escena la figura del rey como primero entre pares -la monarquía aun no estaba consolidada-; y muestran el traslado del centro de la fe desde Oriente (que se parece a la palabra “origen” porque significa lo mismo) a Occidente; y también al entonces emergente amor cortés.

Las imágenes muestran, también, que los libros eran más lindos antes de la imprenta. Y más caros. Con el cambio de tecnología, algo se ganó -cantidad de lectores- y algo se perdió -belleza-. Tal vez sirvan para pensar el próximo cambio de la historia del libro: el paso de lo impreso a lo digital.

Fuente: diario Clarín.

2 comentarios:

El Gaucho Santillán dijo...

Que interesante.

Debe ser algo grandioso.

De esta saga, siempre me molestò Ginebra, y los cuernos que le puso Arturo.

Un abrazo.

Carlos dijo...

No solo es molesto. Con ese comportamiento disipado, a más de uno Ginebra le quitó la inocencia, me parece.

Saludos, don Santillán.