jueves, 11 de febrero de 2010

El mapa genético de un antiguo groenlandés revela sorpresas

Los científicos secuenciaron el ADN de cuatro cabellos congelados de un groenlandés que murió hace 4.000 años, en un estudio que afirmaron abre nuevos horizontes en la tecnología genética.

Sorprendentemente, el hombre parece haber sido originario de Siberia y no está relacionado con los groenlandeses modernos, según los hallazgos de Morten Rasmussen y sus colegas de la Universidad de Copenhague.

"Esto aporta pruebas de una migración desde Siberia hacia el Nuevo Mundo hace 5.500 años, independiente de la que vio nacer a los nativos americanos y los Inuit", dijeron los investigadores en la edición del jueves de la publicación Nature.

Los hallazgos no sólo pueden ayudar a transformar el estudio de la arqueología, sino que pueden ayudar a responder preguntas sobre los orígenes de las poblaciones modernas y las enfermedades, dijeron.
"Estos estudios tienen el potencial de reconstruir no sólo nuestros orígenes genéticos y geográficos, sino también qué aspecto tenían nuestros ancestros", dijeron David Lambert y Leon Huynen, de la Griffith University, en Australia.

El ADN ofrece indicios sólidos sobre el hombre, apodado Inuk. "Ojos marrones, piel morena, tenía los dientes frontales con forma de pala", dijo Eske Willerslev, que supervisó el estudio, en una sesión informativa telefónica. Estos dientes son característicos de las poblaciones del este de Asia y de los nativos americanos.

También tenía genes que indicaban una precoz pérdida del cabello. "Debido a que encontramos bastante pelo de este tipo, presumimos que en realidad murió bastante joven", dijo Willerslev.

El hombre vivió entre la comunidad Saqqaq, la primera cultura conocida del sur de Groenlandia que abarcó desde alrededor del 2500 AC hasta el 800 AC.

Los científicos discreparon sobre quiénes formaban parte de ese pueblo: si descendían de poblaciones que cruzaron el Estrecho de Bering hace entre 30.000 y 40.000 años para establecerse en el Nuevo Mundo o si eran inmigrantes más recientes.

El equipo de Willerslev extrajo el ADN de los cabellos hallados en un lugar congelado de Saqqaq y lo secuenció como si fuera el genoma completo de un hombre moderno, buscando mutaciones características.
"Los avances recientes en las tecnologías de secuenciación del ADN dieron comienzo a una era de genómica personal", escribieron los investigadores.

"El proyecto de secuenciación descrito aquí es una prueba directa del grado en el que la genómica antigua puede contribuir al conocimiento sobre las culturas ahora extinguidas", agregaron.

El ADN vincula a Inuk con los residentes actuales de Siberia. No tenía casi ninguna de las mutaciones vistas en los indios del centro y el sur de América.
  
"Tenemos herramientas forenses cada vez más poderosas con las cuales 'reconstruir' a los humanos extinguidos y las demografías de las poblaciones", sostuvieron Lambert y Huynen.

Hace un año, los científicos secuenciaron el genoma de un Neanderthal -los primeros humanos que se extinguieron hace 30.000 años- y otros grupos hicieron lo mismo con el ADN de un pelo de un mamut disecado.

Artíuclo de Reuters publicado por Yahoo! Noticias

1 comentario:

El Gaucho Santillán dijo...

Que horizontes cientìficos se alcanzaràn con el estudio del Genoma humano!

El dato es curioso e interesante.

Saludos