martes, 17 de noviembre de 2009

Ética del Hombre Nuevo

Finalmente, después de tanto tiempo, he podido volver al blog. No lo tenía completamente abandonado, porque siguieron apareciendo algunos comentarios, pero la verdad es que lo mío estuvo muy pero muy lejos de lo que hubiera querido hacer.


Hace ya como dos meses me comprometí a publicar el ensayo de un amigo en este espacio. Hemos tenido muchas dificultades, algunas de las cuales no hemos podido superar, lamentablemente. La más importante tiene que ver con la imposibilidad de subir archivos PDF a través de Blogger. Como además nos pareció a los dos que no era conveniente cortar el trabajo para hacer entregas parciales, hemos decidido publicarlo de otra manera.


Hoy vamos a compartir el abstract de ese trabajo, y quienes lo deseen pueden enviar un correo al mail que aparece en mi perfil, y gustosamente les será remitido el archivo completo. Las devoluciones y/o polémicas que de allí puedan venir, los esperamos en los comentarios del blog, como siempre.


Hecha la presentación, del caso, los dejo con el trabajo del profesor Oscar Sala.

Entre la derecha del padre y la izquierda del hijo 

La historia siempre ha coronado a sus grandes protagonistas con nombres que quedan perennes en la memoria de los mortales. En una descripción general podríamos decir que ambos fueron líderes sociales, lucharon por sus ideales hasta dejar la vida, ambos hablaron, teorizaron y dejaron por escrito sus pensamientos; pues no será mi intención sacarles su característica distintiva por lo que son reconocidos, en cualquier idioma, cultura y nación, sus motes son: San Pablo Apóstol y Comandante Che Guevara.
 
En una descripción más particular podríamos decir, del primero, que su vida trascendió a la posteridad por sus aportes teológicos, cuyos escritos, con su doctrina, alimentaron a las primeras Iglesias. También murió ejecutado lejos de su patria. Lo que más sorprende de él es su apertura de mente frente al mundo y su gran receptividad de los valores de otras culturas. Fue un hombre claro y directo, jamás lanzó sus exhortaciones morales de forma superficial y despreocupadamente antes y después de "caerse del caballo", no se sabe de él más allá de que los textos bíblicos nos dicen, por que todo esta escrito allí, lo que no se sabe de él es por que él no quiso que se supiera... Y del segundo podríamos decir que ha sido canonizado por la gente, que de él muchos sólo conocen la foto de Korda y algo más, o que ha adquirido la dimensión de héroe clásico o como el mismo Cristo muerto cuando se conocieron las fotos sacadas, después de su ejecución, por el cual los lugareños le pusieran San Ernesto de la Higuera. Utópico o de un realismo increíble, este hombre nos obliga hablar de él, positiva o negativamente, su mito superó al personaje.
 
Saulo alias "Pablo"; Ernesto, alias "Che", el nombre alias el nuevo nombre separa en dos mitades sus vidas en un "antes" y un "después" enfrentando el "entonces" al "ahora", dejando de ser "Hombres Viejos" para ser "Hombres Nuevos".
 
He aquí que Ernesto y Pablo no se excluyen el uno al otro... ¿creías que sí?

2 comentarios:

Basurero Usurero dijo...

No se excluyen, aunque sigo confundido con lo que quiere transmitir este post; dicho abstract está muy abstracto y no he podido entender el tema, a pesar de haberlo leído varias veces y en distintos blogs. Qué sabré yo, sólo soy un simple basurero. Suerte.

Bocha... el sociólogo dijo...

Basurero Usurero en tu nivel de comprensión no está bien conformarse con la fe del carbonero.

¿cómo puedes entender que no se excluyen y estar confundido por ser dicho abstract muy abstracto? Eso es justamente lo que es.

Es una invitación a que leas todo el ensayo completo y verás en qué estos dos teóricos del "Hombre Nuevo" tienen un mismo... "pathos".

Te dejo mi saludo ritual como un apretón de manos o un "Ave María Purísima", Firme y Digno, Bocha... el sociólogo.