martes, 18 de agosto de 2009

John Lynch afirma que "Bolívar le falló a San Martín al negarle soldados"


Por más de medio siglo no ha salido publicada ninguna biografía de San Martín en el mundo académico anglosajón. "San Martín ha sido descripto como el hombre olvidado de la independencia de América del Sur y es verdad que ha quedado a la sombra de Bolívar", reconoce John Lynch, profesor emérito de historia latinoamericana de la Universidad de Londres, donde dirigió el Instituto de Estudios Latinoamericanos.

Sin embargo, Lynch explica a LA NACION que, con la cercanía del bicentenario de buena parte de las independencias latinoamericanas, ha crecido el interés por entender los movimientos de liberación, y la figura de San Martín se beneficia de ello. Una prueba es que la Universidad de Yale le encomendó una nueva biografía de San Martín, que salió publicada este año en Gran Bretaña y Estados Unidos. Lynch realizó para la misma serie una ya célebre biografía de Bolívar, calificada de "impresionante" e "invalorable" por el Times Literary Supplement y de "honesta y balanceada" por figuras y medios de todo el espectro ideológico, desde Alvaro Vargas Llosa en la revista norteamericana New Republic hasta Tariq Ali en la británica New Left Review.

Lynch, "uno de los máximos expertos en los movimientos de liberación del siglo XIX y sus consecuencias", según The New York Review of Books, está convencido de la importancia de la empresa, ya que "estudiar las vidas de los libertadores es descubrir el presente y el pasado: San Martín y Bolívar todavía evocan pasiones y polémicas, y revelan las ambiciones de sus sucesores tanto como las mentalidades de sus contemporáneos".

Una imagen correctiva

En su elogiosa reseña sobre el libro, The Economist, por ejemplo, asegura que San Martin: Argentine Soldier, American Hero será "un valioso correctivo de los más fantasiosos derroches de bolivarismo que se esperan para las conmemoraciones de los bicentenarios", que "hasta ahora han sido obsesivamente promovidos por los petrodólares de Hugo Chávez y la izquierda más pueril".

-¿Por qué se le ha prestado tan poca atención a San Martín?

-El abandono de los estudios de su persona por parte de la historiografía británica quizá pueda explicarse por su personalidad. En contraste con el carisma de Bolívar, San Martín era reservado y reticente. Se concentraba en lo esencial de los deberes políticos y militares, y no era ambicioso.

-¿Y qué buscaba plantear de nuevo con San Martin: Argentine Soldier, American Hero?

-Entre los historiadores académicos últimamente se ha prestado demasiada atención a los conceptos y estructuras, y se han perdido de vista las personalidades detrás de los movimientos de independencia. Sin embargo, en América latina, ésta es incomprensible sin la acción directa de los libertadores. De ellos podemos aprender sobre los modelos de liderazgo, sobre todo respecto de qué era lo que había y qué era lo que era necesario para gobernar.

-En su biografía sobre Bolívar, usted sostiene que la revolución bolivariana de Chávez es una perversión moderna del culto a Bolívar. ¿Algo similar puede pasar con San Martín?

-San Martín no ha sufrido el destino de Bolívar, capturado para regímenes políticos particulares, y los líderes argentinos son demasiado maduros como para intentar lo que Chávez ha hecho con Bolívar: distorsionar su vida y sus logros. A pesar de esto, San Martín no escapa de las polémicas. Historiadores, novelistas y políticos todavía luchan las guerras de la independencia y mantienen vivas las controversias, en especial los tres puntos de inflexión de su vida: su decisión de abandonar España por la Argentina en 1812, su adopción de la estrategia trasandina en 1816 y su abandono del liderazgo en 1822.

-¿La relación entre San Martín y Bolívar tenía algo que ver con la de Chávez con los Kirchner?

-Ambos hombres sentían respeto uno por el otro, pero no eran amigos, ni personales ni políticos. Cualquier comparación Chávez-Kirchner con Bolívar-San Martín no es realista.

-Usted dijo que la clave para entender a Bolívar es su pragmatismo. ¿Cuál es la clave para entender a San Martín?

-Al examinar la vida de San Martín, he enfatizado dos aspectos, ambos descriptos por Mitre: el hombre necesario y el hombre americano. Para ello, he sido enormemente asistido por el trabajo de Patricia Pasquali, una digna sucesora de Mitre. San Martín fue el hombre que rescató la independencia de manos de los políticos de Buenos Aires para darle una dimensión americana, al llevarla a Chile y Perú. Estas eran políticas nuevas y originales.

-¿San Martín es un héroe fracasado?

-No fracasó en Perú. Su problema en Perú fue que no contaba con una base de poder peruana. Su única base era el ejército argentino, y éste no era lo suficientemente grande como para afrontar la empresa. Más aún, San Martín no confiaba en sus generales argentinos ni estaba seguro de la habilidad de los soldados para derrotar al ejército español. Por eso no mandó a sus tropas a una batalla campal. Creía que serían derrotadas y que la contrarrevolución triunfaría, así que pidió la asistencia de las tropas de Bolívar en la conferencia de Guayaquil. Cuando éstas le fueron negadas supo que era el fin para él. Hace falta una gran personalidad y poder de liderazgo para retirarse cuando él lo hizo. San Martín no falló. En todo caso, fue Bolívar quien le falló a San Martín al negarle soldados.

Entrevista de Juana Libedinsky para el diario La Nación.

6 comentarios:

niklaüss dijo...

Tremendo dato el último, digno de un culebrón. Muy buena entrevista. Muchas veces, hacen falta mentes extranjeras para poder entender cuestiones que tenemos demasiado arraigadas (y distorcionadas).

Excelente post!

Oscar dijo...

En mi época de estudiante de secundario mi profesor de Historia ya nos hablaba de esta actitud de Bolívar con San Martín y que en el ejército del norte no solamente se combatía en el campo de batalla sino también con información falsa para confundir al enemigo o con el espionaje... también nos desmiticó que San Martín haya sido el que planeo el ataque al Alto Perú por mar, ya un general inglés lo había planificado mucho antes y San Martín pudo obtener esa información y llevarla a cabo. Ojo, no estoy quitándole la hazaña al Padre de la Patria, sino más bien recalcar el lado humano del General, el cual santo o no de la espada, supo cuando levantar la misma y cuando bajarla en beneficio de los oprimidos por fuerzas extranjeras...

Es bueno también escuchar a nuestros profesores e historiadores que se animan a dar un currículum distinto al oficial.

Carlos, dejo mi saludo ritual como un apretón de manos o un "Ave María Purísima"... Firme y Digno, Oscar.

Profeballa dijo...

Hola! Esperamos leer esa biografìa, en este momento leo su biografìa de Bolìvar.

Por cierto, què pregunta tan ridìcula esa que compara Bolìvar y SAn Martin con esos esperpentos de nuestra polìtica actual.

saludos

Jeremias Rodriguez dijo...

¡Excelente post Carlos!

Hace bastante que no pasaba por aquí.

Te dejo un abrazo.

Alejandro Gueimunde dijo...

El hombre inglés al que Oscar se refiere; es en realidad el general escocés Thomas Maitland. El fué quien diseñó allá por el año 1800 el plan que luego San Martín llevase a cabo, modificando eventualmente (y con paciencia estratega de eximio ajedrecista) de acuerdo al apoyo que iba o no recibiendo. Una cosa es DECIR y otra muy diferente es HACER, para lo segundo hace falta el temple de aquel hombre que venciera nada más y nada menos que a uno de los ejercitos revolucionarios de Bonaparte, de quien aprendió y copió mucho desde luego. Por ej. el regimiento de granaderos a caballo fué la traducción criolla de aquellos DRAGONES ROJOS o dragones de la emperatriz de Napoleón. El Sr. Lynch ha escrito una de las biografías más objetivas que he leído sobre el hombre de la Logia de Cadíz (luego Logia Lautaro), Bolívar debió haber auxiliado al General en su pedido, pues estaba en deuda con San Martín quien le había prestado oportunamente muchos de sus hombres a Bolívar para que éste triunfara en Riobamba, Pichincha y Bombona por la libertad de Quito. Pero no todas las personas recuerdan y retribuyen los favores que reciben. San Martín tuvo "LA GRANDEZA" de hacerse a un lado finalmente, en función de beneficiar la completa y total eficacia de aquel gran plan libertador de los países que conformaban la américa del sur.

Anónimo dijo...

Que bueno que john lynch es contemporaneo nuestro! Le voy a escribir porque un famoso historiafdor militar argentino sostiene que la batalla de la vuelta de obligado fue una contienda dentro de una guerra civil (entre la buenos aires de Rosas y corrientes de Ferre) apoyada por intereses economicos extranjeros y no una autentica defensa de la soberania nacional.