lunes, 17 de noviembre de 2008

Acerca de los comentarios, el respeto y -lamentablemente- la moderación

Si hay algo de lo que me enorgullezco abiertamente es de ser, y haber sido siempre, respetuoso con los demás. Pueden existir diferencias más o menos importantes, puede ser que alguien no me agrade o que yo no le agrade a alguien, pero la descalificación no tiene cabida. Tal vez porque me enseñaron así desde chico, tal vez porque pocas cosas hacen que uno se sienta mejor que cuando es respetado sinceramente.

En este blog he publicado todo tipo de artículos: propios, ajenos (siempre citando la fuente original), buenos, mediocres, malos, originales, trillados, festejados, ignorados, pero todos y cada uno de ellos han ido contribuyendo a la formación de la imagen de este espacio y su crecimiento.

Lo mismo, prácticamente, ocurrió con los comentarios. He recibido comentarios halagadores, otros que me señalaban algún error que, después de verificar, he corregido, los hubo de aquellos que me llevaron a ampliar alguna entrada, y también hubo comentarios de tipo descalificador. Frente a esos, que además son anónimos (una casualidad, eh), me he permitido ser irónico en algún caso, aunque intentando no ser ofensivo, sino buscando marcar la paradoja de agredir sin poner la cara.

Hoy encontré mi límite. De vez en cuando, cuando dispongo de algo de tiempo, me gusta revisar la administración de entradas en busca de algún comentario nuevo que no haya visto antes y que, como ha ocurrido en alguna ocasión, dispara una entrada nueva, o sirve para darle una mano a alguien que busca un libro, que necesita ampliar la información de la entrada, etc. Les decía, entonces, que estaba en eso cuando encontré un comentario de lo más soez en la entrada de marzo sobre colonización griega, está el enlace, pero el comentario lo tuve que suprimir.

No es que unas malas palabras espanten mi moral, la verdad es que nunca pasé por eso, no es que alguien puede enseñarme alguna guarrada que no sepa o haya escuchado antes; es que no hay un mínimo de delicadeza, de respeto por mí y por los demás lectores, que son tan importantes como todos los demás, los que comentan y los que no, los que les gusta lo que se escribe en este espacio y los que no. Eso fue lo que faltó: un mínimo de consideración por el otro.

Habida cuenta de esto, como no es la primera vez y ya lo había pensado antes, y como Blogger ofrece varias posibilidades antes de llegar a la supresión de comentarios, o de directamente impedir que se realicen, a partir de hoy, se aplicará la modalidad de moderación. Me pesa, porque sé que entre los lectores de este espacio que hacen comentarios anónimos hay gente seria, buena, que aporta desde la convicción de construir algo lindo y positivo; pero me pesa más porque siempre quise que se percibiera este proyecto como uno puede expresar en total ibertad lo que piensa.

Espero me entiendan; nada va a cambiar en el blog, excepto este detalle, aunque no es menor. Les dejo a tod@s mis mejores saludos.

5 comentarios:

Prof. Oscar dijo...

Carlos me parece que a medida que se crece en grandeza y profundidad, por los temas tratados, hay que ir aplicando y anexando aquellos elementos de los cuales se disponen para que "el estudiante" siga siendo una página de y con calidad y calidez.

¿Por qué meto la naríz en esto? primero por que uno de los comentarios fue mio (cleruquías) y no sé si eso motivó al comentario de alguien más; segundo, por lo bien que uno se siente participando y aportando lo que uno sabe desde lo que se leyó por placer u obligación; y tercero por que desde la diferencia de opinión que las he tenido contigo Carlos y que las he expresado en total libertad, y se me respeto, me ha unido al "estudiante" y me obliga a apoyar tu decisión.

Te dejo mi saludo ritual como un apretón de manos o un "Ave María Purísima"... Firme y Digno, Prof. Oscar Sala.

P.D: Efectivamente el virus que me dejó varios días fuera de sistema es un nuevo troyano que ataca directamente a los programas de inicio de la PC... pero he vuelto más firme y digno que antes ja.

historiainfinita dijo...

Hay mucha gente malintencionada y envidiosa, deseosa de hacer mal.

Ánimo y fuerza

Carlos dijo...

Oscar: La verdad es que no creo que haya tenido que ver con tu comentario, ni con nada en particular. Era alguien con nada que hacer, llegó hasta esa entrada y publicó una estupidez mayúscula. Me alegra que hayas resuelto el tema de la máquina, y no sól, sino que hayas salido fortalecido del desafío, jajaja. Un abrazo.

Historiainfinita: Bueno, puede ser que vaya por ese lado, aunque lo dudo. De todas formas, gracias por el aliento. Un abrazo.

Camilo Andrés Ramírez López dijo...

Cordial saludo.

Deseo expresarle mis más sinceras felicitaciones por la iniciativa de generar este tipo de propuestas, que como bien lo ha expresado, no pretende ser del agrado ni interés de todos.
Por lo pronto le hago extensiva la invitación a participar de un blog que en parte se convierte es una experiencia similar a la tuya, de manera tal que podamos intercambiar propuestas, comentarios, aportes y demás elementos que poco a poco nos den la posibilidad de generar comunidades de aprendizaje.

Nuevamente felicitaciones, ánimo con su propuesta y espero que continuemos comunicándonos.

Esta es la dirección del blog:
http://historiayepistemologiadelapedagogia.blogspot.com/ ella, se modifica cada semana de acuerdo a las temáticas tratadas en cada encuentro semanal.

Carlos dijo...

Hola Camilo. Muchas gracias por la inivitación. Sin dudas me paso a ver en qué podemos ayudarnos.

Cordiales saludos.