viernes, 20 de junio de 2008

Afirman que Karl Marx estaba enfermo de la piel por culpa del cigarrillo


A esa conclusión han llegado los profesores de medicina alemanes Rudolf Happle y Arne König, de la Universidad de Marburg, que basan sus conclusiones en estudios clínicos e informes históricos sobre el autor de El Capital.

La Universidad de Marburg informó este viernes que ambos profesores consideran que "la enfermedad dermatológica del conocido padre de la doctrina comunista es un ejemplo ilustrativo de las graves consecuencias del consumo de tabaco".

Karl Marx sufrió durante años dolorosos abscesos y fístulas en las axilas y las ingles, así como en torno al ano, señalan los expertos germanos en un estudio que publicará el mes próximo el "British Journal of Dermatology" y que ha sido adelantado por su facultad.

A su juicio ese mal tenía su origen en el elevado consumo de tabaco, como lo demuestra un estudio realizado por Happle y König con pacientes que padecen esa enfermedad y de los que el 89 por ciento eran fumadores empedernidos.

De ese estudio, así como de otro similar realizado anteriormente y que ofreció resultados muy parecidos, los profesores de Marburg sacan la conclusión de que fumar es, "con elevada probabilidad, una de las causas fundamentales de la hidradenitis supurativa".

Noticia e imagen obtenidas de Revista Ñ

4 comentarios:

Oscar. dijo...

a pesar de todo, el viejito, tuvo "piel" con las masa... Kristina debería fumar más ¿no?

Carlos dijo...

Jajaja Pero... ¿te parece que eso le garantizará mejor llegada? Mmmm... Yo tengo mis dudas.

Igual, de corazón, espero que a la presidenta le vaya bien, y que a consecuencia de eso nos vaya bien a todos, ¿no? Un abrazo.

Oscar dijo...

Bueno, era solo una sugerencia nada más jajaja.

Carlos, a la presidenta le va muy bien ¿por qué a mí no? (es sólo una pregunta a la medianoche después de un día agotador)

Saludos rituales... Firme y Digno, Oscar.

Carlos dijo...

Uy!!!! Me dejaste buscando respuestas!!! jajaja Pero es verdad, a mí tampoco me va tan bien como a ella. Pero bueno, como decís, firmes y dignos. Un abrazo.