domingo, 10 de octubre de 2010

Cultura de la Ciénaga




Hacia el año 900 antes de Cristo aproximadamente, comenzaron a poblarse los valles del Oeste de Catamarca, principalmente el de Hualfín en el departamento Belén, y el Valle de Santa María, donde las posibilidades climáticas ofrecían muy buenas perspectivas para el asentamiento de grandes conglomerados humanos, que poco a poco dejaron de ser nómades para comenzar una nueva etapa en su evolución, la que se caracteriza por la iniciación de la domesticación de plantas, animales y la aparición de los trabajos de piedra pulida y cerámica.

El valle de Hualfín fue escenario del desarrollo cultural precolombino más espectacular de la República Argentina, con técnicas de gran nivel, que posibilitaron plasmar en la cerámica y en la escultura toda una cosmovisión espiritual del hombre americano. 

Las diversas campañas arqueológicas llevadas a cabo en Catamarca, por centros de investigaciones antropológicas provenientes de la Universidad de La Plata, Buenos Aires y el Litoral; determinaron la publicación de numerosos trabajos que posibilitaron el conocimiento y la consagración de las culturas arqueológicas de Catamarca, como las más adelantadas y extraordinarias del país.

El período Agroalfarero Temprano, que se desarrolló desde el año 500 A.C. al 600 de la era cristiana, se caracterizó fundamentalmente por la aparición de la arquitectura, la domesticación de animales (camélidos -llama, alpaca-), plantas (maíz, zapallo, porotos, quinua, amaranto, ají), desarrollo de la industria lítica de la piedra pulida y de la alfarería y metalúrgica.  Las culturas arqueológicas que representan el Período Temprano son Cóndor Huasi, Ciénaga, Alamito y Saujil. 

Prácticamente en forma contemporánea al momento de Cóndor Huasi Clásico, se desarrolló en el valle de Hualfín, la cultura de La Ciénaga. Esta tenía la misma actividad económica, es decir la agricultura, recolección y domesticación de plantas. Este momento precolombino se produjo entre los años 100 al 400 de la era cristiana. 

Por lo general se trataba de un pueblo que también tuvo gran dominio de las técnicas alfareras y escultóricas; en efecto, la cerámica de La Ciénaga presenta una gran variedad de tipos grises, donde se destacan nítidamente los vasos y las jarras, con decoración incisa geometrizante; o bien con motivos figurativos realistas, como la presencia de la llama, felinos, aves, figuras humanas o la síntesis combinadas.

Tuvo varios momentos en su evolución. La primera facie, se denomina "La Manga", y corresponde a una cerámica rojiza pintada con motivos geométricos. Subsisten pequeñas urnas y vasos. Des pués se suceden otras etapas, que han sido denominadas Ciénagas I, II, III, etcétera, en donde abundan las formas geométricas, figurativas y abstractas dentro de los motivos decorativos.

La Ciénaga, desde el Valle de Hualfín, se expandió por casi todo el Oeste y el Valle Central, llegando hasta La Rioja donde sobreviven numerosos sitios de importancia.

Los representantes de esta cultura trabajaron en forma brillante los metales y la piedra. Son notables en la Cultura Ciénaga algunos objetos en piedra granítica, como ser grandes morteros o conadas decoradas con figuras esculpidas, grandes vasos o figuras de animales, como un ejemplar de chinchillón que se exhibe en el Museo Arqueológico Adán Quiroga; pulseras, vinchas, pinzas depilatorias, pectorales y colgantes, son otros de los tantos objetos trabajados en oro, cobre y plata que conforman los bienes culturales de este poblado aborigen. 

Tanto Ciénaga como Cóndor Huasi tuvieron sus raíces en las culturas andinas que se desarrollaron en Perú.

 Imagen obtenida de NAYA. Información de Catamarca Guía.

4 comentarios:

El Gaucho Santillán dijo...

He visto, algunos restos hallados de las culturas precolombinas, y siempre pienso lo mismo. Que injustamente olvidados, son los descubrimientos arquielògicos latinamericanos!!!

Nos falta un "Hawass" con sombrero de "Indiana jones", que nos defienda.

Un abrazo.

Bocha... el sociólogo dijo...

¿Por qué no un gaucho? es más autóctono!!!

Juan Manuel Lere dijo...

En estos días me encuentro releyendo "Argentina indígena (vísperas de la conquista) de Alberto Rex González y José Pérez", este libro lo conocí hace unos años en el Profesoradoy tiempo después tuve la oportunidad de conocer a Rex González personalmente cuando en mi ciudad y su ciudad, Pergamino se le rindió homenaje.
Esto viene a cuento porque a pesar que me siempre me interesé por la historia siempre me volcaba mas hacia el SXX y el movimiento obrero y luego de Conocer a Rex, ver las obras en cerámica que imitaban a las de Aguada que los miembros de un taller taller hiciero para el evento y además una representación de Expresión Corporal que hicieron un par de profes de esa disciplina imitando y/o basándose en el guerrero, la serpiente y demás, me conmovieron tanto, que desde entonces busco darle el mayor tiempo posible en mis clases, porque si bien hoy los diseños curriculares instan a trabajar sobre los Antiguos, los manuales están muy teñidos de eurocentrismo.
Recién llego al blog, con los días iré conociéndolo mejor, pero por lo que veo está muy bueno.
Desde ya que estás invitado a conocer el mio y todos quienes lean esto también.
Chau!!!

Tomás dijo...

Buenos días a todos y muchas gracias por compartir tanto sobre cultura. Para los que estamos dando los primeros pasos, este tipo de recursos nos ayuda mucho a aprender y mejorar. Les comento que hace un tiempo hice un curso y empecé a producir mis propios diseños. Estaría bárbaro que nos recomienden también otros sitios en donde salir a vender el diseño que producimos. Gracias y saludos desde Temperley, Buenos Aires!