lunes, 28 de julio de 2008

Una etimología de la palabra Faraón



Era el nombre de los monarcas egipcios entre los años 3050 y 30 a. de C. Según la egiptóloga Wallis Budges, proviene de un antiguo vocablo egipcio pera-a, que significaba ‘casa grande’, formado por per ‘casa’ y aa ‘grande’. Inicialmente, éste era el nombre del palacio real, más tarde per-aa designaba la residencia real y luego a la autoridad misma. Entre los egipcios era una palabra empleada por el pueblo y no por las autoridades, y sólo surgió bajo el reinado de Amenhotep III, en la primera mitad del siglo XIV a. de C.

El término fue tomado por los hebreos con la forma paroh y por el griego como paraoh, hasta llegar al latín pharaon, -onis (también paraoh). Al español llegó como faraón, al inglés como pharaoh, al francés como pharaon, al alemán como Pharao, al portugués como faraó y al italiano como faraone.

La fuente de esta entrada es el servicio La Palabra del Día, de la página El Castellano. Me permito recomendarles este mailing a todos los interesados en la etimología de las palabras.

La imagen es de Ramses II en Kadesh, de Wikimedia.

1 comentario:

L. de Guereñu Polán dijo...

Es una lástima que no apuntase la fuente donde leí que los egipcios nunca llamaron faraón a sus reyes, aunque dicha palabra sea de origen egipcio sin duda. Lo cierto es que no designa a una persona, sino a un edificio. En todo caso la palabra faraón aparece en textos bíblicos, muy posteriores a la civilización egipcia, y el vocablo empleado en dichos textos no podría venir de los jeroglíficos porque estos no se descifraron, como es sabido, hasta el siglo XIX.