jueves, 17 de julio de 2008

Identificaron los restos de dos hijos del último zar de Rusia

Moscú. — Noventa años después del asesinato del último zar ruso y su familia en manos de los bolcheviques, Rusia anunció oficialmente que los restos encontrados a fines del año pasado corresponden al príncipe Alexis, y a su hermana, la gran duquesa María, dos de los hijos de Nicolás II. Los verdugos bolcheviques fusilaron al zar y a su familia en 1918, en el sótano de la casa de un comerciante en Ekaterinburgo, 1.450 kilómetros al este de Moscú. Después intentaron destruir los cuerpos, que finalmente fueron arrojados a fosas. Ayer, cientos de rusos acudieron al lugar en el que la familia real fue asesinada para conmemorar el 90º aniversario del magnicidio.

Los análisis de ADN realizados en un laboratorio de Estados Unidos permiten concluir en un 90 por ciento que los restos hallados a sólo 70 metros del lugar donde los bolchevisques escondieron los cuerpos de los otros miembros de la familia imperial pertenecen a Alexis, que en el momento de ser asesinado tenía 13 años, y a la gran duquesa María, de 19.

Las osamentas del zar, su esposa y tres de sus hijas fueron identificados en 1998 y sepultados con gran pompa en la fortaleza de San Pedro y San Pablo, lugar donde los miembros de la familia imperial Romanov desean que ahora sean enterrados Alexis y María.

   La Iglesia Ortodoxa Rusa, que todavía no ha reconocido aquellos restos como auténticos y que llamó a no apresurarse a sacar conclusiones sobre las últimas osamentas encontradas, canonizó a Nicolas II, su esposa y sus cinco hijos como mártires en 2000.

Stalin desplazado. La familia Romanov gobernó Rusia durante tres siglos, antes de la Primera Guerra Mundial que ayudó a alimentar la rebelión. Nicolás II abdicó en 1917 en medio de una creciente inestabilidad que desembocó en la Revolución Bolchevique cuando Vladimir Lenin asumió el poder del país. Desde el colapso de la Unión Soviética en 1991, el Estado y los rusos han revisado la historia, de modo que Nicolás II lideraba una encuesta reciente de la televisión estatal sobre grandes rusos en la historia, superando al dictador soviético Josef Stalin.

Noticia publicada en el diario La Capital.

3 comentarios:

zUb dijo...

Hola Carlos, tiempo que no pasaba por aqui.

Es basdtante curioso que Nicolas II sea el mas grande ruso de la historia. Yo creo que es solo por lastima y un tipo de reinvidicacion que le hace la sociedad rusa. En hechos no tuvo comparacion con Stalin por ejemplo. Ademas Stalin era georginano jeje. Nicolas II fue un mal gobernante, condujo a su pais a una situacion de completo desequilibrio. Durante su epoca el poderio ruso se vino abajo, sus ejercitos no fueron capaces ni de suprimir revueltas, fueron aplastados por los japoneses primero (gran humillacion la sufrida en 1905) y por los alemanes despues. Propicio dos grandes revoluciones de las cuales, la tercera, la bolchevique es la que terminó con él.

Stalin, al margen de sus atrocidades, llevó a su pais a una victoria completa, a una reconciliación con la Iglesia Ortodoxa, a recuperar el sitial que perdió tras la PGM, a desarrollar la URSS con sus planes quinquenales, etc.

Por eso esa encuesta me parece curiosa, pero yo lo veo mas como una reinvidicación que como algo cierto.

Saludos.

Hispanus dijo...

Hola

Me parece una buena noticia, pues poco a poco vamos sabiendo más sobre este hecho tan dramático pero intrigante a la vez.


Un saludo

Carlos dijo...

Buenas buenas, mis estimados...

zUb: Es verdad. Si tenemos en cuenta que la encuesta fue realizada por la TV estatal... Bueno, hay que ver qué preguntas hacían, cómo se tabularon las respuestas, el universo de entrevistados, etc. Es muy complejo armar una encuesta, pero no es difícil orientarla para que diga lo que cada uno quiere. No pretendo juzgar a la distancia, pero con este tipo de cosas, a mí, siempre me quedan dudas.

Hispanus: Bienvenido. Primer comentario aquí, ¿verdad? Ojalá lo sigas haciendo. Y sí, totalmente de acuerdo, creo que está muy pero muy bien que haya investigaciones tendientes a ir esclareciendo todos (TODOS) los misterios que la historia nos va dejando. Un cordial saludo.