lunes, 19 de agosto de 2013

Una interesante mirada sobre San Martín



El título original de la nota en Infobae es mucho más marketinero: "Lo que se ocultó sobre San Martín". El tono polémico de ese título preferí obviarlo, porque el texto es en sí polémico, pero mucho más jugoso y profundo que ese título que anticipa algún escandalete de TV de la tarde, en lugar de cuestiones serias y profundas de la historia política argentina.
Disfruté mucho la lectura, espero que Uds. también!



"Estas tres figuras, morenas, velludas, de aspecto dominante, sobre todo la de San Martín, tan gallarda que hace pensar en Dugommier y en Kléber [generales franceses], formaban violento contraste con el tinte lechoso, lustroso, lamido de los fashionables belgas e ingleses". Este párrafo pertenece a un artículo titulado Los exiliados de Bruselas, publicado en 1829 en la Revue de Paris [reproducido por José Luis Busaniche en su libro San Martín vivo] y es parte del relato de un columnista sobre un encuentro en la capital belga con "el Libertador del Perú, San Martín", en un baile, en el cual éste se hallaba en compañía de otros dos amigos. El autor de la nota agrega: "San Martín es, sin duda alguna, uno de los hombres más completos que puedan encontrarse: militar excelente, espíritu elevado, carácter firme, buen padre a la manera burguesa, hombre de fácil acceso y de un atractivo personal irresistible. Resulta inexplicable el reposo a que se ha condenado en pleno vigor de su edad y de su genio".

Esta cita muestra dos cosas: primero, que San Martín era una celebridad internacional en vida, ya que nos encontramos en el año 1829 y el Libertador vivió hasta 1850. Y segundo, que ya entonces, resultaba difícil de entender el retiro de un hombre como él del escenario de las hazañas que le habían valido la gloria. 

La historia oficial presenta sin embargo tanto el "renunciamiento" de San Martín (su retirada del Perú luego de la célebre y misteriosa Entrevista de Guayaquil con Simón Bolívar, en 1822), como su "ostracismo" (su partida hacia Europa en 1823) como sucesos naturales, encomiables, casi felices. "Abdicó conscientemente al mando supremo en medio de la plenitud de su gloria, si no de su poder, sin debilidad, sin cansancio y sin enojo, cuando comprendió que su tarea había terminado y que otros podían continuarla con más provecho para la América. Se condenó deliberadamente al ostracismo y al silencio, no por egoísmo ni cobardía, sino en homenaje a sus principios morales y en holocausto a su causa".

Este alambicado párrafo de Bartolomé Mitre –en su Historia de San Martín, considerada como fundacional- deja demasiado sin explicar. Pasa por alto el choque de personalidades con Simón Bolívar, los posteriores juicios –críticos- de San Martín sobre el venezolano-, o la falta de apoyo de Buenos Aires a la campaña al Perú –varias veces solicitado y varias veces negado.

Ni silencio ni ostracismo

Tampoco es cierto lo del "silencio" al cual se habría condenado San Martín. Desde Europa mantuvo correspondencia con muchos amigos, intentó regresar a Buenos Aires en 1829, ofreció nuevamente sus servicios cuando el Río de la Plata fue víctima del bloqueo anglo-francés, intervino ante las autoridades de Francia en la misma ocasión para abogar por la independencia de las Provincias Unidas. 

Por otra parte, todos los sudamericanos que viajaban a Europa iban a verlo, tenía una activa vida social, tanto en la colonia de exiliados americanos como en la sociedad europea y hasta fue recibido con honores en la Corte de París. Y en una ocasión, estando en Europa, se cruzó con Rivadavia y quiso batirse a duelo con él y sólo desistió por el insistente ruego de sus amigos.

De modo que eso del ostracismo voluntario, el silencio y la ausencia de enojo forma parte del "relato" de Bartolomé Mitre y tiene por finalidad borrar ciertos episodios de la vida de San Martín, no para cuidar la imagen del prócer –como sostienen algunos- sino para no dañar -todavía más- la de sus adversarios, enemigos y detractores  de la época

Con este fin, se nos legó un San Martín sin conflictos ni enemigos y atento sólo a las batallas. Un hombre con motivaciones de orden más místico que político. Esta "operación" la inició, como vimos, Mitre, con gran éxito, ya que casi todos los historiadores que vinieron luego siguieron esa línea. 

Por eso es sorprendente que aún hoy haya quienes crean que su biografía es una apología de San Martín. Habrá que pensar que no la leyeron con suficiente atención, porque en realidad en ella se escinde en dos al Libertador: se exalta la obra militar y se desprecia, critica o bien omite la obra política. ¿Cómo explicar si no el siguiente párrafo?: "Estos dos hombres [San Martín y Belgrano], que tan mal comprendían las necesidades de su época y tan mal representaban moralmente la opinión dominante del pueblo en cuanto a la forma de gobierno [por ser monárquicos], fueron, empero, las dos robustas columnas en que se apoyó el Congreso de Tucumán, los verdaderos fundadores de la independencia argentina...".

Perseguido y vigilado

Esta cita expone la contradicción de la operación que hace Mitre: como no tiene más remedio que reconocer la gesta y el aporte de San Martín a la emancipación de las Provincias Unidas, Chile y Perú, pero no puede admitir que lo hizo sin el apoyo y en algunos casos contra la opinión de su prócer favorito que es el porteñista Bernardino Rivadavia, un hombre que prefería gastar los fondos de la aduana en embellecer las plazas de Buenos Aires antes que enviar refuerzos al Libertador al Perú o a Martín Güemes en el norte, entonces el historiador opta por presentarnos la imagen de un San Martín soldado brillante pero político mediocre. 

Esta tendencia la continuaron con ahínco sus seguidores. Al punto que las cartas que San Martín escribió a algunos de sus amigos, como Tomás Guido y Bernardo O'Higgins, en las cuales se quejaba amargamente de Rivadavia, responsabilizándolo por la persecución y vigilancia de que fue objeto a su regreso del Perú, o señalándolo como uno de los autores intelectuales del asesinato de Dorrego, fueron prolijamente censuradas en la edición de los Documentos de San Martín, realizada por el Museo Mitre. Los censores no tuvieron ni siquiera la delicadeza de poner líneas de puntos para indicar la ausencia de ciertos párrafos. 

Y es imposible saber hasta dónde llegó el escamoteo, considerando que, contra la voluntad de San Martín, que quería legar su archivo personal a Tomás Guido, éste le fue entregado a Mitre...

Todos los acontecimientos políticos que hoy valoramos como cruciales en la lucha por la independencia, tuvieron a San Martín como artífice: la revolución de 1812 contra un gobierno –el primer Triunvirato- que había olvidado que su misión era consolidar la independencia y fundar una nueva Nación; la gobernación de Cuyo, decisiva para direccionar los esfuerzos hacia el cruce de los Andes y la campaña a Chile; el Congreso de Tucumán, donde un puñado de patriotas, en un contexto continental y mundial adverso, quemó las naves declarando la Independencia. 

Esto vuelve más absurdo aún el subterfugio de elogiarlo como soldado y negarlo como político; un sinsentido, ya que no existe hazaña militar como la de San Martín sin una concepción política superior que la sustente.

El traslado de la capital

No sin ironía, un polemista del siglo pasado decía que estos historiadores habían querido convertir a San Martín en "el tonto de la espada". Es que, en la versión mitrista, San Martín hacía las campañas militares mientras la elite porteña construía la Nación. Para sostener esta falacia, había que borrar en la biografía del prócer las polémicas, los conflictos y, sobre todo, las calumnias y la persecución de que fue objeto por parte de los rivadavianos. 

Como reacción a esta historia oficial, cierto revisionismo intentó construir un San Martín federal, alineado con Artigas y los demás caudillos provinciales. Esto tampoco se ajusta a la verdad. Es imposible encuadrar a San Martín en la dicotomía unitarios versus federales, porque no estaba apegado dogmáticamente a una forma de gobierno determinada. Su objetivo era la independencia, pero también la unidad. Por eso propició gobiernos fuertes, en lo posible unipersonales, que creía eran los más adecuados para la situación de dispersión y anarquía de las colonias hispanas en aquellos años. En ese sentido no tuvo prurito en proponer una monarquía –constitucional por supuesto- si ello permitía poner fin a la guerra civil y asegurar la soberanía de las incipientes naciones. 

Pero aunque no fue proclive al federalismo, tampoco participó en la guerra contra los caudillos, cultivó la amistad de varios de ellos –Güemes, Bustos- y hasta propuso trasladar la capital de las Provincias Unidas al interior. 

Su temprano alejamiento del suelo natal, su formación en un medio –el militar- que en la España de entonces estaba a la vanguardia de las ideas y de las novedades, lo pusieron a salvo de los sentimientos localistas y sectarios que tanto pesaron en las guerras civiles posteriores a la Revolución de Mayo. La experiencia vivida en Europa lo llevó a concebir "soluciones" para enfrentar la dispersión geográfica, la disparidad socio-económica y el subdesarrollo político. Las logias fueron la herramienta para hegemonizar la opinión política y unificar el mando. La monarquía, la solución para unir a los pueblos y asegurar la existencia independiente de la Nación. Pero, a diferencia de los unitarios, San Martín respetó a las provincias y no planteó jamás la supremacía porteña.

Una gloria que resiste cualquier revisión

Frente a la presentación de un San Martín lavado y ajeno a todo conflicto, existe también una reacción pretendidamente desmitificadora, consistente en negar o relativizar sus méritos. Una tendencia de moda es la de atribuir el lugar que San Martín ocupa en la historia a una "construcción", un "relato", una "invención" de historiadores. Es algo lógico en un momento como el actual que se caracteriza por un debate político vaciado de valores y de convicciones, hundido en un pragmatismo grosero.

Pero en realidad, además de que la crónica de la época demuestra que San Martín fue reconocido en vida (ver la Necrológica que le dedicaron en Francia) –aunque en su propia Patria el agradecimiento oficial se haya demorado-, si se llenan las lagunas dejadas por la historia oficial, si se revisa la acción política y estatal de San Martín, si se iluminan las polémicas en las que se vio envuelto, el resultado no hará sino engrandecerlo.

Ver la nota publicada por Infobae.

viernes, 16 de agosto de 2013

Descubren cursos nazis para 'la esposa perfecta'

Documentos en el Archivo Federal de Alemania revelaron la creación de escuelas para capacitar a las mujeres que deseaban casarse con funcionarios del Tercer Reich.



Las “escuelas de novias” fueron fundadas por orden del líder de las SS, Heinrich Himmler, en 1936 y encabezadas por Gertrud Scholtz-Klink, la mujer de más alto rango del Tercer Reich, que lideró la NS-Frauenschaft (Liga Nacional Socialista de Mujeres) y fue una ferviente activista nazi y amiga personal de Himmler.

La primera academia se inauguró en la isla de Schwanenwerder, en el lago Wannsee, cerca de Berlín, y defendía que una mujer en los años 30 y 40 debía ser admiradora de Hitler, genéticamente impecable y una profesional en los deberes del hogar para que le permitieran casarse.

Documentos hallados recientemente en el Archivo Federal alemán señalan que durante el régimen nazi las jóvenes debían servir de “pilar de la raza germana”, para lo cual necesitaban cumplir varios requisitos.

Para contraer matrimonio con un miembro de las SS o cualquier otro funcionario nazi, una muchacha estaba obligada a cursar un programa de seis semanas, durante las que se le enseñaba a cocinar, coser, limpiar, planchar, decorar la casa y cuidar y educar a los niños. Luego les proporcionaban nociones sobre cómo comportarse correctamente en eventos sociales y les impartían “conocimientos especiales sobre la genética y la raza”. 

Al terminar de cursar todas las asignaturas, las pretendientes recibían un certificado que les permitía casarse en una ceremonia neopagana, ante un altar decorado con los símbolos nazis, en presencia de los miembros de las Fuerzas Armadas nazis. También fueron hallados ejemplares de esos certificados. 

Esas escuelas gozaron de una gran popularidad, pero la escasez de hombres a causa de la guerra provocó que los nazis tuvieran que replantearse el ideal femenino para promover una mujer trabajadora.

Noticia publicada por Infobae.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Bastardos

Interesante entrada en www.elcastellano.org, espero la disfruten.

Las jóvenes que trabajaban en posadas en la Europa medieval solían relacionarse fugazmente con los arrieros que hacían un alto en su camino y, con frecuencia, quedaban embarazadas, tal como la Maritornes del Quijote. Estos hijos de padre desconocido se llamaron bastardos en España, derivado de bastard en francés, al parecer por bart 'albarda', que aludía a ese avío de los arrieros. En efecto, la albarda era una gran almohada que formaba parte del aparejo de los caballos de carga, de modo que la palabra francesa hacía referencia a alguien que había sido concebido sobre una albarda en una relación fugaz.
La palabra se emplea también en italiano y portugués, así como en el inglés bastard.
Esta voz ya estaba en el inglés en tiempos de Shakespeare, que en el II acto de Cimbeline, afirma:
somos todos bastardos
y no sé dónde estaba
cuando yo fui concebido
aquel hombre venerable
a quien llamé mi padre.

We are all bastards;
And that most venerable man which I
Did call my father, was I know not where
When I was stamp'd





La historia nos recuerda que la bastardía ensombreció los primeros años de la vida de Guillermo el Conquistador, rey osado y dominante, hijo de un duque y de la hija de un tintorero. Se enamoró perdidamente de la princesa Matilde de Flandes cuando supo que ella lo rechazaba por ser bastardo.

martes, 13 de agosto de 2013

La filmación clandestina hecha por presos de la II Guerra Mundial

El campo en Austria, cerca de la frontera con Checoslovaquia, fue construido originalmente para tropas que realizaban ejercicios militares.

Ahí, a los confines del Reich, fue a parar un grupo de prisioneros aliados en la II Guerra Mundial tras ser derrotados en la Batalla de Francia. Pero su historia, que fue recordada recientemente en París, es una de ésas que hablan de esfuerzos extrarodinarios.

Había 40 barracas, 20 a cada lado de un pasillo central. El terreno estaba rodeado por dos líneas de alambre de púas y el perímetro, iluminado por focos.

Escapar parecía casi imposible. Casi. Y es increíble que se pudiera ver algo. Pero gracias a un ingenio y astucia excepcionales, los hombres filmaron su esfuerzo.

Este material de archivo es tan profesional que la primera vez que se observa es fácil creer que se trata de una reconstrucción de posguerra.

De hecho, es un documental de 30 minutos llamado "Cladestinamente", que fue filmado en secreto por los propios presos y divulgado por primera vez en 1946.

Arriesgando sus vidas, lo grabaron con una cámara secreta que construyeron a partir de piezas que metieron al campo ocultas en salchichas.

Los prisioneros habían descubierto que los soldados alemanes sólo controlaban la comida al cortarla por la mitad. Así que escondieron las piezas en los extremos.

Después de armarla, guardaron la cámara en un diccionario ahuecado en la biblioteca del campo. Los rollos de 8mm los llevaban ocultos en los tacones de los zapatos.

La filmación da una idea de las condiciones de vida dentro del campo. La poca comida, las búsquedas sin previo aviso. Lo filmaron todo, incluso bajo las narices de los guardias.


 

Túnel tras túnel

El teniente Jean Cuene Grandidier estuvo preso allí y formaba parte del comité de escape. El mes pasado cumplió 100 años.

"Cavamos una serie de túneles desde los refugios donde nos alojábamos", aseguró.

"Era visto como una forma de resistencia –agregó–. Nunca nos castigaban. Los alemanes parecían aceptarlo. La distancia al alambre era demasiado grande. Y, en cualquier caso, los guardias eran inteligentes. Siempre encontraban los túneles que empezábamos, buscaban la tierra que sacábamos".

La película muestra a los prisioneros abriendo uno de los 32 túneles excavados en el campo Oflag 17A.

No había trabajo forzoso, por lo que los presos pasaban gran parte del día estudiando. La enseñanza era impartida por oficiales franceses de alto rango, en su momento algunos de los hombres más intelectuales de ese país. Y tal fue la calidad de lo que enseñaban, que muchas calilficaciones fueron reconocidas tras la guerra por las autoridades civiles.

Pier Vandedrais, cuyo padre también fue un prisionero, nos mostró los planos del túnel que finalmente funcionó.

Los alemanes habían permitido que los oficiales construyeran un teatro, conocido como el Teatro de la Vegetación. Lo decoraron con ramas, ocultando parcialmente la visual de los guardias.

El teatro estaba entre las barracas, los cuarteles y los alambres.

Palas cruciales

La Cruz Roja Internacional se había quejado de que el campo carecía de protección contra ataques aéreos, por lo que los prisioneros recibieron palas para cavar trincheras.

En una, junto al teatro, comenzaron el túnel que se extendería bajo el alambre.

"Había matemáticos, geólogos, arquitectos", dijo Vandedrais. "Tenían la experiencia necesaria. Los desnutridos hombres cavaron 90 metros bajo tierra. Lo suficiente como para salir del lado de afuera, a pocos metros del segundo alambre de púa".

Dentro del campamento había una planificación meticulosa. Un equipo debía confeccionar la ropa de civil para usar fuera del campo. Otros falsificaban documentos de identidad para evitar ser capturados. Y esta vez, la tierra quedó oculta en los asientos de su teatro.

El 17 de septiembre de 1943 los hombres estaban listos para partir. Los alemanes habían cancelado la rutina de pasar lista. Un grupo grande se fue la primera noche. La desaparición pasó desapercibida, así que la noche siguiente fue otro grupo.

"La corta longitud del túnel y el número de personas en el interior hacía que tuvierámos que estar en posición fetal", dijo Grandidier.

"Había tan poco aire. Algunos de los hombres se desmayaron. Esperamos casi 10 horas para salir, todo el tiempo imaginando lo peor: un pelotón de fusilamiento alemán esperando al final del túnel".

Una vez que salieron, cada uno recibió la instrucción de no viajar juntos y de hacerlo en diferentes direcciones.

Invitación alemana

Algunos de los presos fueron recapturados incluso antes de que la fuga fuera descubierta. Y 126 en total volvieron al campo en la primera semana. Apenas dos lograron volver a Francia. Y sólo Grandidier está vivo.

Para celebrar su cumpleaños número 100 el mes pasado, fue reconocido por la ciudad de París. Lleva la más alta condecoración de Francia: la Legión de Honor.

En 1943 llegó a Viena, donde trabajó como enfermero en un hospital. Trataba a los soldados alemanes de enfermedades venéreas. Finalmente consiguió alcanzar la capital francesa.

Viajó con oficiales alemanes en tren, y en la plataforma en París uno de ellos ofreció llevarlo a casa...en un auto oficial.

El regreso a casa no fue suficiente. En pocas semanas se unió a la Resistencia.

La de Oflag17A fue la mayor fuga de la Segunda Guerra Mundial, pero con implicaciones para intentos posteriores.

Significó que en 1944, 50 de los 76 aviadores que escaparon de Stalag III en Polonia, conocido como El Gran Escape, fueran ejecutados por orden de Hitler.

Noticia publicada por BBC Mundo.

jueves, 8 de agosto de 2013

Hallan un espectacular friso maya en Guatemala



Un impresionante friso maya decorado con líderes y dioses fue descubierto en una pirámide en el centro arqueológico Holmul, unos 600 kilómetros al norte de la capital de Guatemala.

El friso de estuco, de hace aproximadamente 1.400 años, mide ocho metros de largo y dos metros de ancho y es consierado el "más espectacular visto hasta ahora".

"Este es un hallazgo extraordinario que solo una vez se da en la vida de un arqueólogo", explicó el arqueólogo Franciso Estrada-Belli, uno de sus descubridores.

El friso incluye tres figuras principales, "vistiendo ricos atavíos con plumas de quetzal (ave símbolo nacional) y jade, sentados sobre las cabezas de los monstruos witz (cerro)", señaló Estrada-Belli.

El personaje principal se identifica como Och Chan Yopaat. Desde la boca del monstruo central se desprenden dos serpientes emplumadas de las cuales emergen los ancestros y cerros laterales.

Estrada-Belli, director del centro de Holmul, dijo que es probable que sea una representación de la coronación de un nuevo rey alrededor de 590 d.C., durante el período clásico de la civilización maya.

"Gran obra de arte"

El friso fue hallado en julio en una pirámide maya decorada con imágenes de dioses y gobernantes y una larga inscripción, consigna la agencia de noticias EFE.

Se trata de "una gran obra de arte que también nos proporciona mucha información sobre la función y significado del edificio, lo cual era el enfoque de nuestra investigación", dijo Estrada-Belli en una conferencia de prensa.

Estrada-Belli señaló que la primera investigación en Holmul se realizó en 1909, y él la retomó en el año 2000 pero no continuó por falta de recursos.

Con el apoyo de las fundaciones estadounidenses Alphawood, Maya Archeology Iniciativa, National Geographic Society y el aval académico de la Universidad de Boston, retomó los trabajos el año pasado.

Estrada-Belli tienen un doctorado en Arqueología por la Universidad de Boston, es afiliado como docente de la Universidad de Tulane y como investigador de la Universidad de Boston y del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York.

Además, escribió libro First Maya Civilization: Ritual and Power before the Classic Period, y explorador oficial de la National Geographic Society.

Publicada por BBC Mundo.

martes, 6 de agosto de 2013

Encuentran en Entre Ríos fósiles de pueblos originarios de hace dos mil años

Científicos del Conicet y un equipo de arqueólogos realizaron un asombros descubrimiento cerca del delta en la provincia de Entre Ríos. Se trata de restos fósiles que serían de pueblos originarios que habitaron la zona hace dos mil años.

Dichos hallazgos arqueológicos fueron confirmados hoy por el ministro provincial de Cultura y Comunicación, Pedro Báez: "Gracias a la memoria oral y a investigaciones históricas se sabía que el lugar podría ser un cerro indio, razón por la cual, preventivamente, intervino personal del Museo Serrano, junto al equipo de arqueología del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano del Conicet y técnicos del Ministerio de Planificación e Infraestructura de la provincia".

Según lo anticipado por Báez, en la escuela número 31 de Islas del Ibicuy, en el delta entrerriano, se encontraron enterratorios aborígenes y otros objetos que los investigadores consideran de gran valor porque su antigüedad podría oscilar entre los 1500 y los 2000 años.

El segundo descubrimiento se produjo en cercanías de la localidad de Larroque, cerca de Gualeguaychú, también en el sur entrerriano, donde se encontraron restos fósiles de un megaterio, un mamífero gigantesco que habitó el territorio provincial hace 10.000 años.

Los relatos locales hablaban de un posible sitio arqueológico, por lo que el Ministerio de Cultura y Comunicación le dio inmediata intervención al Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas Profesor Antonio Serrano, con sede en Paraná.

Investigación y excavaciones

Daniel Loponte, director del equipo del Conicet que investigó el lugar, reveló que los trabajos desarrollados implicaron la excavación de más de 40 metros cuadrados del sector donde se desarrollará la obra de remodelación de la escuela.

"Esas tareas permitieron recuperar tres enterratorios aborígenes ubicados a más de un metro de profundidad, una colección de alfarería indígena con patrones decorativos y ornamentos que son novedosos para la región de Ibicuy, una importante colección faunística, bolas de boleadora, numerosos morteros de piedra y diversos artefactos de hueso", precisó el experto.

El ministro Báez informó que la antigüedad de las ocupaciones aún no se conoce con exactitud, debido a que se esperan los resultados de las dataciones radiocarbónicas, pero anticipó que el contexto arqueológico recuperado permite a los investigadores considerarlo "como un sitio muy antiguo".

En ese sentido, comentó que se toman como referencia los hallazgos realizados recientemente en un sitio arqueológico vecino, donde se obtuvieron dataciones de 2.300 años atrás para las primeras ocupaciones humanas conocidas en esa región de Entre Ríos.

Un mamífero gigantesco

El funcionario precisó que el hallazgo del megaterio en la localidad de Larroque corresponde a un mamífero gigante que habitó el territorio hace unos 10.000 años.

La pieza, que ahora está siendo estudiada en el Museo Serrano, fue encontrada por el pescador, Julio Caballero, quien la entregó a técnicos de la Secretaría de Ambiente de la provincia que en ese momento realizaban tareas de muestreo en el río Gualeguay.

"Estábamos pescando con un amigo en la zona de El Corralito, en el río Gualeguay, cuando enganché sin querer con el anzuelo un objeto que nos llamó la atención porque no sabíamos si se trataba de un hueso o una piedra", contó Caballero.

La pieza hallada corresponde a una hemimandíbula de megaterio, un mamífero gigantesco que se extinguió en esta provincia hace 8.500 años", puntualizó el ministro Báez.

El megaterio era un perezoso gigante y está registrado como uno de los más grandes que existieron. Alcanzaba los 6 metros de altura parado en dos patas y aproximadamente 5 toneladas de peso.

Estos perezosos fueron parte de la megafauna autóctona sudamericana que pobló densamente la región en el transcurso del período pleistoceno.

Noticia publicada por el diario La Nación.