jueves, 26 de mayo de 2011

Gracias a los satélites, logran identificar 17 nuevas pirámides


Nada más alejado de esa idea que rodea a la arqueología tradicional. En este caso, no hubo hombres vestidos de explorador, ni espátulas, ni pinceles, ni peligros de cine. Hubo satélites, especialistas, financiamiento de la NASA y computadoras sofisticadas. Así, mediante imágenes tomadas desde el espacio con rayos inflarrojos, fueron identificadas en Egipto 17 pirámides de diferente tamaño, más de 1.000 tumbas y 3.000 asentamientos antiguos subterráneos.

Quizás la segunda etapa, el tiempo de la excavación propiamente dicha, sí se parezca a las aventuras de Indiana Jones. Pero por ahora, para los investigadores estadounidenses continúa el tiempo de las sorpresas. “Excavar una pirámide es el sueño de todo arqueólogo”, dijo Sarah Parcak, líder del estudio. “Pero para eso habrá que esperar un poco”, remató. “Estuvimos realizando esta investigación de manera intensa durante mucho tiempo, por eso, ahora que tenemos la confirmación, no hay que apresurarse. Me sorprendí cuando fui capaz de ver desde afuera todo lo que habíamos encontrado. No podía creerlo”, aseguró.

Durante un año, el equipo analizó las imágenes de los satélites en órbita que se encuentran a 700 kilómetros por encima del planeta, equipados con cámaras muy poderosas, capaces de identificar objetos de menos de un metro de diámetro sobre la superficie de la tierra.

Los antiguos egipcios construyeron sus casas y estructuras utilizando ladrillos de barro, un material mucho más denso que el suelo arenoso que lo rodea, por lo que fue posible identificar las formas de las casas, templos y tumbas aunque se encuentren debajo de la superficie. Pero Parcak cree que Egipto puede seguir deparando sorpresas. “Estos son sólo lugares cercanos a la superficie. Hay otros miles de sitios que el Nilo ha cubierto con sedimentos. Este es sólo el comienzo de este tipo de trabajos”, aseguró.

El hallazgo se produjo en una zona desértica, ubicada al norte de El Cairo, llamada San El Hagar. Hasta ahora, lo único que se excavó en el lugar –para confirmar las tomas satelitales– fue una casa construida hace 3.000 años. Y las imágenes de satélite coincidieron a la perfección con lo descubierto. Desde entonces, ese sitio, que en un primer momento no parecía interesar a las autoridades locales, se convirtió en uno de los más custodiados de Egipto. Otra de las imágenes captadas, por ejemplo, muestra calles y casas enterradas en la antigua ciudad de Tanis.

El gobierno egipcio pretende ahora utilizar la misma tecnología para proteger futuros hallazgos. “A través de las imágenes se puede saber si una tumba fue saqueada y alertar a la Interpol para que esté atenta a las antigüedades que pueden ser ofrecidas a la venta”, explicó Parcak, con plena conciencia de lo que suyo no es convencional. “La tecnología hizo la diferencia –dijo–. Nos permitió ser más selectivos pues en un lugar enorme es difícil saber por dónde empezar”. Y, medio en chiste medio en serio, remató: “Indiana Jones representa la vieja escuela. Ya estamos muy lejos de ti, Indy, lo siento Harrison Ford”.

Publicada por el diario Clarín.

Tumbas abiertas al público

Lejos de parecer una postal petrificada del pasado, la antigüedad egipcia parece estar en movimiento.

El lunes pasado, seis tumbas de más de 3.000 años, entre las que se encuentra la del tesorero de Tutankamón y la del jefe de las fuerzas armadas del faraón egipcio, Horemheb, se empezaron a exponer al público en Saqara, a 25 kilómetros de la ciudad de El Cairo, por primera vez desde su hallazgo.

Las tumbas fueron restauradas por especialistas en reliquias de la antiguedad de una manera meticulosa y se pusieron vidrios en algunas partes para preservar mejor la integridad de los frescos, indicó el viceministro a cargo de las Antigüedades, Zahi Hawas, quien presentó las tumbas a la prensa vestido con uniforme caqui de explorador.

Horemheb dirigía las fuerzas armadas de Tutankamón, antes de pasar a ocupar el trono, convirtiéndose en el último faraón de la XVIII dinastía. En su tumba, fue enterrada su esposa, ya que este general, tras llegar al poder, ordenó la construcción de un mausoleo en el que fue enterrado.

Maya, ‘tesorero y ministro de Finanzas’ de Tutankamón, fue uno de los hombres más poderosos de su época.

Publicada por el diario Clarín.

lunes, 16 de mayo de 2011

Presentan el relato más antiguo de la batalla de la Vuelta de Obligado


"Ese dia amaneció con una neblina mui cerrada que no se podia distinguir y la Escuadra aliada se arrimó todo lo que pudo”.

Con esa descripción, escrita con clarísima y hermosa caligrafía, el teniente coronel Nicanor Lescano comenzó a relatar, hace unos 140 años, la crónica de la batalla de la Vuelta de Obligado, en la cual participó. Conservado por sus descendientes junto con otros escritos, el documento sería la primera narración del combate naval.

Nacido en Buenos Aires el 9 de enero de 1816, Lescano sirvió al Ejército durante 54 años, 10 meses y 4 días. Puso el cuerpo en varios hechos definitorios de la historia argentina. Combatió en la batalla de Pavón, estuvo en el bloqueo a Montevideo, participó en la batalla de Caseros, intervino en la de Cepeda, y actuó en la Campaña al Desierto. Los años que pasó asentado en el norte de la provincia de Buenos Aires lo acercaron a doña Felisa Acosta, con quien se casó en San Pedro el 27 de abril de 1869. Tenía 50 años, y su esposa, 28.

Ya estaba achacoso y pensando en el retiro cuando comenzó a redactar sus memorias. A lo largo de 16 cuadernos registró, con prolijidad infrecuente, detalles y anécdotas de los hechos en los que había participado; y también de otros de los que había recibido información por testigos, compañeros y camaradas de armas.

Los cuadernos fueron atesorados por sus descendientes, de generación en generación, hasta llegar a las manos del doctor Sebastián Olmedo Barrios, tataranieto por parte de madre de Nicanor Lescano.

Barrios, quien vive en La Plata, había tomado conocimiento de la recuperación histórica encarada desde el Museo de Sitio “Batalla de Obligado” por el Grupo Conservacionista de Fósiles (GCF), entidad de la ciudad de San Pedro dedicada a la puesta en valor de temáticas culturales. Decidió entonces poner a su consideración el análisis de los cuadernos. Los relatos de Lescano fueron leídos cuidadosamente, hasta que en el cuaderno 11 se encontró una detallada narración de la batalla de Obligado, que tuvo lugar el 20 de noviembre de 1845. Los documentos serán presentados públicamente hoy en San Pedro, por el director de Cultura del municipio, José Luis Aguilar, quien también integra el GCF.

Lescano, entonces capitán, era unitario; cuando lo nombra, habla siempre de “el tirano Rosas”. Sin embargo, reivindica su decisión de intentar frenar el avance de “la Escuadra aliada”, como llama a la flota de barcos ingleses y franceses que, con la excusa de derrocar a Rosas, pretendían convertir al Paraná en un río de libre navegación con fines comerciales, e independizar y fundar la “República de la Mesopotamia”.

Encomendó esa misión a su cuñado, el general Lucio N. Mansilla –al que Lescano registra como Mancilla, como él mismo firmaba–, quien mandó tender de orilla a orilla tres gruesas cadenas en el punto más estrecho del río. El primer emplazamiento fue el Paso del Tonelero, pero una tormenta desarmó la instalación, y se volvió a montarla en el paraje Vuelta de Obligado.

El cuaderno 11 de Lescano revela que, gracias al espionaje, la Escuadra aliada estaba al tanto de las cadenas: “Sabiéndo los Almirantes de las Escuadras aliadas, que el Paraná estaba obstruido por éste aparato, hicieron un esperimento en Montevideo, para ver cual de las dos naciones cortaria primero las 3 ó 4 cadenas”.

“Se hizo este esperimento en el muelle el 31 de Octubre d 1.845; se tiró á la suerte quien debia ir primero á cortar las cadenas.” “Por la suerte le tocó al Inglés y las cortó en 7 minutos; en seguida fué el francés y las cortó en 5 minutos; así fue que al francés le cupo la gloria de ser el primero en ir á cortar las cadenas.” “Tuvo de tirarse á la suerte porque estas dos naciones cada una queria ser la primera en cortar las cadenas.” Lescano enumera buque por buque la formación de la flota enemiga, y confirma los tres intentos para liberar el cauce del río. Detalla las serias averías que les produce la artillería de Mansilla; pero no oculta las bajas propias, causadas por un armamento mucho más poderoso, que describe como “un terrible y espantoso fuego en descargas de bala raza, bombas, granadas y metralla”. Caían “como gotas de agua –relata–".

"Quedó el monte arrasado completamente”. La crónica también incluye otros episodios de la llamada Guerra del Paraná, en la que la escuadra invasora terminó retirándose, por los daños sufridos.

El capitán elogia con emoción a las tropas argentinas: “Ese dia se portaron los soldados argentinos como verdaderos leones; éstos bravos soldados probaron ese dia que eran hijos de titanes y se portaron a la altura de sus ante-pasados sosteniéndo ese dia un combate tan desigual”.

El pesado costo para la población

Pesados impuestos y confiscaciones fueron impuestos a la población para afrontar la defensa de la Confederación Argentina. Ni siquiera el teniente coronel Lescano quedó a salvo: “Yó tambien fui desgraciado en éste comboy, perdí 400 patacones que tenia de mis ahorros y que los habia juntado con tanto trabajo.” “Se los habia dado al comerciante D. Tomás Risso y éste perdió dos buques en ésta empresa, uno en Costa Brava y otro en las baterias de “San Lorenzo”.

“Risso hizo un llamado de acreedores y nos abonó el 12 por ciento que nos contentamos con ésto por no perderlo todo”.

Publicada por el diario Clarín.

domingo, 1 de mayo de 2011

Feliz Día del Trabajador


Con este mural de Ricardo Carpani, le quiero desear a todos los trabajadores/as que tengan un muy feliz día. Es mi deseo que podamos seguir construyendo, cada uno desde su lugar, una sociedad más justa, un país mas digno, un mundo más equitativo.

Les dejo un caluroso abrazo, y el profundo deseo de que tengamos todos la fuerza necesaria para seguir luchando cada día.