lunes, 18 de abril de 2011

Reconstruyen la ruta de los esclavos en la época colonial


Con la ayuda financiera de la Unesco y merced a la tarea del Archivo General de la Nación (AGN), acaba de despertar de un sueño de siglos buena parte de la historia menos contada del país: la de los esclavos negros en el Río de La Plata.

Gracias a los 25.000 dólares aportados por el organismo internacional, los especialistas del archivo pusieron en marcha el proyecto La Ruta de la Esclavitud: desempolvaron viejos libros y, con paciencia de investigador, seleccionaron y están digitalizando 500 documentos, de un total de 5000 que la institución conserva sobre el tema.

"En dos meses, todo el material estará en Internet- www.archivo.gov. ar - para consulta de cualquier interesado", promete Miguel Unamuno, director del organismo, en diálogo con LA NACION.

De inmediato, ordena traer varios de los documentos originales: antiguos biblioratos de hojas que el tiempo volvió amarillentas y una caligrafía digna de receta farmacéutica, que apenas deja adivinar una fecha o una palabra.

"Contienen una historia poco contada, la de la esclavitud, que fue tan determinante en la vida de las colonias", agrega Unamuno.

Claro... no existe prácticamente registro en los libros de historia de los miles de almas -más de un millón, se estima- arrancadas del continente negro entre los siglos XVII y XVIII. Pero en estos libros sí hay algo. Son los registros judiciales de la época, en los que los esclavos aparecen mencionados. Son piezas, retazos, apenas evidencias, si se quiere, de la existencia de personas que no quedaron registradas en ningún otro lugar. Y hay mucho.

Denuncias por malos tratos

"Aquí, los esclavos aparecen como mercadería, como objeto de disputas judiciales, como testigos de ilícitos", dice Unamuno. E incluso -para sorpresa de la mayoría de los lectores- aparecen a veces denunciando a sus amos por malos tratos.

¿Podía un esclavo denunciar a su amo por malos tratos? "Sí, podía -explica Fabián Alonso, miembro del AGN que seleccionó y clasificó cada documento-. No es que ocurriera con muchísima frecuencia, pero ellos tenían un defensor de pobres que los patrocinaba. Sin embargo, es de esperar que no fueran tan maltratados como muchas veces se cree, ya que eran muy valiosos. Si una vaca costaba cinco pesos, un esclavo podía costar 400."

Así, pasando las viejas páginas de los documentos aparecen los temas: "Se acuerda la prohibición a los negros esclavos de vender vino", se titula un documento. "Se acuerda otorgar un negro al convento de Santo Domingo en reemplazo del ajusticiado por asesinato", reza otro.

Van más: "Petición de los dueños de negros pulperos contradiciendo el bando que prohíbe que estos atiendan pulperías", "Expediente de demanda contra Antonio Pérez, realizada por Juan Fernández de León, por el hurto de una esclava (es mulata)"... La lista es larguísima y permite disputarles al olvido aquellas historias y aclarar algunas cosas.

Sumergirse en el mundo de los esclavos del Río de la Plata es descubrir, por ejemplo, que la pintoresca mazamorrera que los chicos representan en los actos escolares del 25 de Mayo era -horror- una esclava que trabajaba probablemente para una señora viuda. Y que en cuanto bajó del barco fue marcada a hierro caliente -como el ganado- y separada de los suyos.

Más sorpresas: un esclavo podía acordar un precio con su amo para comprar su libertad. Y cada transacción con esclavos era registrada legalmente, como quien compra hoy un automóvil o una propiedad. Además, eran pocos los esclavos desembarcados en estas tierras que se quedaban en la ciudad. "Por nuestras costas entraron millones de esclavos que, en general, eran inmediatamente derivados hacia el Alto Perú o la campiña bonaerense para tareas agrícolas", dice Alonso.

¿De qué región de Africa vendrían? "Es muy difícil saberlo -continúa-. En los registros que tenemos se mencionan el Congo, Benguela (Angola) y Guinea. Los negros podían ser cazados en otras regiones, por otras tribus que los esclavizaban y luego los vendían a los holandeses, ingleses y portugueses, que los traían hasta aquí."

La historia es mucho más jugosa, y se nutre de disputas, contrabando, traiciones e intrigas. Incluso nos legaron palabras y costumbres los africanos en el país -cuando uno piensa en palabras como "mondongo" o en el hábito de mezclar la papa y el zapallo en un puré- antes de ser diezmados por la fiebre amarilla y aniquilados en las sucesivas guerras, en las que formaron el grueso de los ejércitos.

Publicada por el diario La Nación.

viernes, 15 de abril de 2011

El lenguaje humano se originó en África

Los alrededor de 6.000 idiomas modernos que se hablan actualmente en el mundo pueden haber descendido todos de una única lengua ancestral hablada por los primeros habitantes de África hace 50.000 o 70.000 años, sugiere una nueva investigación.

El hallazgo, publicado el jueves en la publicación Science, podría ayudar a explicar cómo emergió el primer lenguaje oral, cómo se extendió y cómo contribuyó al proceso de evolución de la especie humana.

Quentin Atkinson, un psicólogo evolutivo de la universidad de Auckland en Nueva Zelanda y autor del estudio, halló que los primeros grupos que emigraron de África sentaron las bases para todas las culturas del mundo llevando su lenguaje con ellas, la madre de todas las lenguas.

Solamente los humanos tienen la capacidad biológica de comunicarse con un lenguaje rico basado en símbolos y reglas, lo que nos permite pasar ideas a las futuras generaciones. Sin el lenguaje, la cultura como la conocemos no existiría, por lo que los científicos están ansiosos por determinar dónde apareció.

Las conclusiones de Atkinson son coherentes con la impresión prevaleciente respecto al origen de los humanos modernos. Fortalecido por reciente evidencia genética, Atkinson sostiene que los humanos modernos aparecieron solamente en África, hace alrededor de 200.000 años. Luego, hace alrededor de 50.000 o 70.000 años, una pequeña cantidad de ellos emigraron y colonizaron el resto del mundo, transformándose en los antepasados de todas las poblaciones no africanas del planeta.

El origen de las primeras lenguas es más confuso. Los lenguajes verdaderamente antiguos no dejaron evidencia empírica que los científicos puedan estudiar. Y muchos lingüistas creen que es difícil decir nada definitivo sobre los lenguajes de hace más de 8.000 años, ya que se deben haber mezclado entre ellos a lo largo de milenios.

Pero el reciente estudio de Science «y nuestras propias observaciones sugieren que es posible detectar una cronología» subyacente a los primeros lenguajes humanos hablados hace más de 8.000 años, asegura Murray Gell-Mann, del Instituto Santa Fe en Nuevo México, que leyó el trabajo de Science y lo respalda. La «cronología» se basa en la noción de que es posible utilizar datos de los lenguajes modernos para rastrear sus orígenes 10.000 años atrás o incluso más. Gell- Mann, un premio Nobel de física con un gran interés en la historia de las lenguas, es cofundador del proyecto llamado Evolución de los Lenguajes Humanos.

Hace alrededor de 50.000 años se produjo un súbito y marcado cambio en la forma en que se comportaban los humanos modernos. Comenzaron a crear arte rupestre y artefactos de hueso y desarrollaron herramientas de caza más sofisticadas. Muchos expertos argumentan que este inusual brote de actividad creativa fue probablemente causado por una innovación clave: el lenguaje complejo, que permitió el pensamiento abstracto.

La investigación de Atkinston tiende a respaldar esta idea. Sus investigaciones están basadas en fonemas, unidades distintas de sonido como las vocales, las consonantes y los tonos, y una idea tomada de la genética conocida como «el efecto fundador». Ese principio sostiene que cuando una cantidad muy pequeña de individuos se separa de una población más grande, se produce una pérdida gradual de variedad genética y de complejidad en ese grupo que se aparta.

Atkinson supone que si pudiera determinar un efecto similar en los fonemas, respaldaría la idea de que la comunicación verbal moderna se originó en África y después se expandió a otros lugares.

En un análisis de 504 idiomas del mundo, Atkinson encontró que, en promedio, los dialectos con más cantidad de fonemas se hablan en África, mientras que los que tienen menos se utilizan en América del Sur y en las islas tropicales del Pacífico.

El estudio también encontró que el patrón de uso de los fonemas a nivel mundial es igual al de la diversidad genética, que también declinó a medida que los humanos modernos instalaban colonias en otras partes. Hoy, en zonas como el África Sub-sahariana, que ha albergado vida humana desde hace milenios, todavía se utilizan muchos más fonemas que en regiones que fueron habitadas más tarde.

«Es una hermosa contribución y otra pieza del mosaico» que respalda la hipótesis del origen africano, señala Ekkehard Wolff, profesor emérito de lenguajes africanos y Lingüística en la Universidad de Leipzig en Alemania.

El enfoque de Atkinson tiene sus límites. Los genes se modifican lentamente, a lo largo de muchas generaciones, mientras que la diversidad de fonemas en una población puede cambiar rápidamente a medida que el lenguaje evoluciona. Mientras que la distancia desde África puede explicar hasta 85% de la diversidad genética de las poblaciones, una distancia similar puede explicar solamente 19% de la variación de fonemas. Atkinson asegura que ese porcentaje sigue siendo estadísticamente significativo.

Noticia publicada por El Castellano.

martes, 12 de abril de 2011

San Martín, el revolucionario


Esta vez, una entrada livianita y con tinte personal. Hace poquito tuve la oportunidad de visitar la ciudad bonaerense de Chascomús, cargada de historia, y que cuenta en su plaza central con el monumento a José de San Martín que ven en la foto, tomada por un servidor.

De Chascomús ya hablaremos, hoy me tomo la licencia y el permiso de recomendarles la película Revolución, el cruce de los Andes, estrenada la semana pasada.

Con algunas licencias históricas, algo de imaginación, según el propio protagonista ha dicho, la película ilustra bastante bien, de cualquier manera, la empresa que San Martín y sus hombres llevaron adelante. el relato llega hasta Chacabuco, y a mí me dejó con ganas de más.

No sé si se trata de una gran película histórica. Sí les puedo decir que a pesar de tratarse de una ópera prima, es cine del bueno, con buen vestuario, buenos actores bien dirigidos, un buen guión, etc.

Les comparto el trailer.

sábado, 9 de abril de 2011

Anécdotas históricas y etimología de la cerveza


Documentos sumerios datados cuatro mil años antes de Cristo muestran referencias a esta bebida fermentada hecha con granos de cereales en Mesopotamia. En Babilonia, el consumo de cerveza llegó a ser tan grande que obligó al rey Hamurabí a reglamentarlo. El código de Hamurabí tendía a proteger a los bebedores contra las maniobras de los taberneros deshonestos, lo que lo convirtió en la primera ley de defensa del consumidor de la Historia. Entre los caldeos, la cerveza era ofrecida en tributo a los dioses.
 
Según narraciones de algunos cronistas de la Antigüedad, cuando Nabucodonosor se aburría de sus concubinas, solía matarlas ahogándolas en cerveza. Ya en el Imperio Romano, Plinio relata que los galos llamaban cervesia a la bebida y brasce, al grano usado para fabricarla. Brasce dio origen en francés a brasseur, (fabricante de cerveza) y a brasserie (cervecería).
 
Durante la Edad Media, los monjes fabricaban las mejores cervezas, conocidas en bajo latín como cerevisiae monacorum (cerveza de los monjes) que se elaboran hasta hoy en algunos países europeos bajo el nombre de «cervezas de abadía». La cervesia de los galos se derivaba del céltico korma y se derivó posteriormente a cervoise, nombre por el que fue conocida esta bebida durante varios siglos en francés antiguo, por lo menos desde el siglo XII. Las primeras referencias en español datan de los siglos XV, como cervesa y XVI, ya con la forma actual.
 
El francés bière, el italiano birra, el inglés beer y el alemán Bier provienen del latín bibere (beber).



sábado, 2 de abril de 2011

La Justicia argentina renonoció el genocidio del pueblo armenio

En un fallo declarativo que ayer presentó en público, el juez federal Norberto Oyarbide afirmó que el Estado de Turquía cometió “delito de genocidio en perjuicio del pueblo armenio”, entre 1915 y 1923. La demanda había sido iniciada por un escribano de origen armenio cuyos familiares fueron parte del millón y medio de víctimas, y fue acompañada por las instituciones de la colectividad, las que expresaron su satisfacción por la resolución.

Se estima que en 1914 había unos dos millones de armenios viviendo en el Imperio Otomano, en especial al este de Anatolia. La tensión entre la mayoría turca –musulmana– y la minoría armenia –cristiana–, que había motivado grandes matanzas de armenios desde el siglo XIX, se agudizó al inicio de la Primera Guerra Mundial, frente a la pretensión de independencia de los armenios (ver Antecedentes históricos ).

En ese contexto, el gobierno de los llamados Jóvenes Turcos inició, el 24 de abril de 1915, el arresto y la ejecución de 250 intelectuales que eran líderes de la comunidad armenia de Estambul. El paso siguiente fue la deportación de más de un millón de armenios, a quienes obligaron a marchar cientos de kilómetros por el desierto de lo que hoy es Siria, sin comida ni agua. Al mismo tiempo, los turcos ejecutaron matanzas en varios puntos del imperio, y violaciones masivas de mujeres. Sus bienes fueron expropiados. Tras un año de calma al término de la guerra, las atrocidades se reanudaron en 1920 y se extendieron hasta 1923.

Hasta el día de hoy, Turquía sigue negando que la muerte de alrededor de un millón y medio de armenios haya sido consecuencia de un plan de exterminio masivo implementado por el Imperio Otomano. Reconocerlo, daría lugar a decenas de miles de demandas, como también a reclamos territoriales. Pero en la actualidad, varios historiadores coinciden en que las condiciones premeditadas de deportación y la situación en los campos de concentración implicaron forzosamente un genocidio.

S ólo 20 países lo han reconocido como tal. Uno de ellos es la Argentina , que en 2006 sancionó la ley 26.199, que instituyó el 24 de abril como “Día de acción por la tolerancia y el respeto entre los pueblos, en conmemoración del genocidio de que fue víctima el pueblo armenio y con el espíritu de que su memoria sea una lección permanente sobre los pasos del presente y las metas de nuestro futuro”.

Oyarbide citó esa ley al redactar su resolución declarativa , en tanto hizo lugar al pedido de la querella de esclarecer los hechos para conocer la verdad histórica.

El juez también se apoyó en jurisprudencia de la Corte Suprema de la Nación, sobre la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad. Y se enmarcó en la convención de la ONU sobre genocidio.

La demanda había sido iniciada en 2000 por el escribano Gregorio Hairabedian, descendiente por líneas materna y paterna de más de 50 víctimas. Tuvo el patrocinio de su hija Luisa y el acompañamiento, como co querellantes, de las instituciones de la colectividad armenia en Buenos Aires. Con casi 120.000 miembros, la argentina es la colectividad armenia más numerosa en países hispanos.

Al morir Luisa Hairabedian, retomó la causa su hijo Federico. El juez libró un exhorto al gobierno turco, para conocer la suerte corrida por los familiares de Gregorio, pero no tuvo respuesta. También envió exhortos a los gobiernos de varios países, que se apoyaron en cuestiones técnicas para no atender a la requisitoria. En cambio, hubo contestación por parte de las Naciones Unidas, Francia, Bélgica y Armenia, cuyos gobiernos enviaron abundante documentación.

Además, Oyarbide escuchó testimonios aterradores de descendientes de sobrevivientes del genocidio. Se sumaron a numerosas pruebas aportadas por la querella, muchas de ellas citadas textualmente en el fallo, de carácter “definitivo”.

El juez aclara que no pretende ser históricamente exhaustivo, pero da por probada la veracidad del genocidio. Ordena que su resolución sea comunicada al Ejecutivo, la Secretaría de Derechos Humanos, la Cancillería y ambas Cámaras. Y la pone a disposición de las organizaciones, con la esperanza de que siente un precedente internacional a los fines reivindicativos del pueblo armenio.

Noticia publicada por el diario Clarín.