sábado, 22 de mayo de 2010

Exhiben por primera vez el acta del Cabildo de 1810


Estuvieron perdidos durante años. Pero reaparecieron en el momento indicado. Ayer, en el comienzo de los festejos del Bicentenario, se mostró por primera vez el acta de convocatoria al Cabildo Abierto de 1810 y los petitorios populares que exigían la formación de una nueva junta de Gobierno.

Los documentos forman parte de la muestra Huellas de la Revolución, que desde hoy se puede ver en el Museo Histórico Nacional. Permanecieron ocultos en los pasillos de la burocracia hasta que fueron encontrados en el propio Museo. Expertos en conservación los recuperaron para que puedan ser exhibidos. Ahora integran una sala acondicionada especialmente. En cada hoja, aparecen firmas célebres: Cornelio Saavedra, Domingo French y Juan José Castelli aparecen entre otros vecinos

Quizás el documento más importante es el petitorio popular que 409 vecinos de Buenos Aires entregaron en el Cabildo -por entonces el máximo órgano político-- exigiendo la formación de una nueva Junta de Gobierno. Mientras tanto, afuera del edificio, ocurría la famosa postal de mayo: una multitud apoyaba el petitorio. Fue por la presión de estos vecinos que el Cabildo terminó aceptando las condiciones y así se formó la Primera Junta. Otra de las piezas que se exhiben es la cigarrera de Mariano Moreno, secretario -junto a Juan José Paso-- de aquella Primera Junta.

También puede verse una de las 450 invitaciones que se cursaron para participar del Cabildo Abierto y los documentos que exigen el alejamiento del Virrey Cisneros.

La muestra, inaugurada ayer por el secretario de Cultura de la Nación, Jorge Coscia, también incluye la bandera de Macha. Se trata de la bandera mas antigua que se conserva y que, se supone, perteneció al Ejército Auxiliar del Alto Perú que comandaba Manuel Belgrano.

Noticia publicada por el diario Clarín.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Hallan la tumba más antigua de México y América Central

Arqueólogos descubrieron en un valle del sur de México una tumba que podría tener hasta 2,700 años y sería la prueba más antigua en México y Centroamérica del uso de pirámides como recintos funerarios.

Dentro de una pirámide que debió tener unos siete metros de altura fue encontrada en la zona arqueológica de Chiapa de Corzo, en el estado de Chiapas, la tumba de cuatro personas: un hombre y una mujer que al parecer tuvieron un alto rango dentro de la sociedad zoque u olmeca, un niño y un joven.

Hasta antes del hallazgo, los entierros más antiguos dentro de una pirámide en la región habían sido descubiertos en la zona maya y datan de entre los años 200 y 700 d.C.

"Es una de las evidencias más tempranas del uso de templos de estructuras piramidales para enterrar a personajes en su interior", dijo a Reuters Emiliano Gallaga, arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que ha participado en las investigaciones en el área.

"La estamos fechando alrededor del 700 o 500 años antes de Cristo, eso nos podría dar una antigüedad de 2,500 o 2,700 años", agregó.

Dentro de la pirámide -con escaleras de barro y un templo en la parte superior- los restos del hombre tenían un collar y pulseras en los brazos y tobillos fabricados con miles de cuentas de jade, ámbar y perlas de río, además de una pequeña máscara de estuco con restos de obsidiana verde.

En el hallazgo también participaron arqueólogos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad Brigham Young de Estados Unidos (BYU) con la ayuda financiera del Gobierno mexicano y de National Geographic Society.

NUEVAS PISTAS

La mujer tenía un ajuar funerario muy parecido al del hombre, mientras que el niño y el joven habrían sido sacrificados en honor a los adultos.

El jade y la obsidiana en los artículos funerarios revelaron que Chiapa de Corzo tenía contacto con el centro de México y con Guatemala, de donde eran esos materiales.

Chiapa de Corzo fue un antiguo centro ceremonial y administrativo, cuyo origen se remonta a casi 3,500 años, que sirvió como punto estratégico en las rutas de comercio entre el Golfo y el Pacífico. Ahora es una zona arqueológica abierta al público.

El sitio fue habitado por los zoques, una etnia de los estados de Chiapas, Oaxaca y Tabasco, en el sureste del país.

Pero algunas vasijas grabadas halladas en la tumba tienen elementos olmecas parecidos al sitio prehispánico de La Venta, en Tabasco, y considerado la parte nuclear de la zona olmeca, famosa por el hallazgo de grandes cabezas de piedra.

Esto hace pensar a los arqueólogos que ambos sitios habrían sido fundados por los olmecas.

"Los olmecas pudieron haber tanto fundado La Venta como haber llegado a fundar Chiapa de Corzo (...) No es coincidencia que sepan hacer los mismos rituales, acomodar los elementos de la misma forma, tener los mismos materiales al mismo tiempo", dijo Gallaga.

Noticia publicada por Europa Press.