miércoles, 17 de febrero de 2010

Revelación: Tutankamón era hijo de hermanos


El faraón más famoso sigue dando que hablar, amig@s. Y si bien la noticia se parece más a las del corazón que a las que habitualmente nos ocupan, me pareció interesante compartirla porque me disparó curiosidad: en la realidad, la vida de los egipcios se parecería más al mito de Osiris de lo que habitualmente consideramos, ¿no?.

Según el científico alemán Albert Zink, esa relación incestuosa podría haber sido la causa de las varias malformaciones detectadas en el estudio de su momia y le habrían provocado la muerte.

Zink, miembro de la Accademia Europea di Bolzano (EURAC) y especialista en momias, investigó junto a otros científicos italianos y alemanes 16 momias de los miembros de la familia real, y con ayuda de exámenes genéticos concluyeron que el padre de Tutankamón fue Akenatón.

El especialista señaló, en diálogo con la agencia DPA, que también hallaron a la madre de Tutankamón, pero su identidad no se ha podido establecer.

Los abuelos del "niño faraón" -llegó al trono a los 8 años y reinó hasta los 19, cuando murió- fueron, según los investigadores, Tiye y el farón Amenhotep III.

Ayer, la revista egipcia Jama publicó una investigación a partir del ADN de Tutankamón, quien al parecer sufría una enfermedad ósea relacionada con la malaria que pudo haber causado su muerte.

Noticia publicada por la agencia Télam.

viernes, 12 de febrero de 2010

Hallan la calle principal de Jerusalén de la época bizantina

"No lo dudamos ni un minuto. Apenas llegamos al lugar, tuvimos claro: estábamos frente a una calle clave de Jerusalén en la época bizantina. Estuvimos seguros al respecto de inmediato". El Dr. Ofer Sion, el arqueólogo israelí que encabezó las excavaciones en cuyo marco fue hallada la calle en cuestión, habla con firmeza y claridad, pero no oculta su emoción. Es la primera vez que se excava en la zona por la cual se le dio a él la responsabilidad y siente que tuvo un privilegio poco común. 

"Es algo sin precedentes, estamos muy emocionados", dice a lanacion.com . "No es que el hallazgo nos haya revolucionado los conocimientos que teníamos sobre Jerusalén, sino que constituye una prueba concreta, en el terreno, que confirma lo que sabíamos por otras fuentes, escritos y mapas antiguos".

La referencia más clara al respecto es el conocido mapa de Mabada, un antiguo mosaico de 8 metros x 16, que data del siglo VI - VII , hallado en una iglesia en Jordania. El mapa mosaico presentaba la tierra de Israel en el período bizantino, en forma esquemática, poniendo énfasis en construcciones cristianas. Allí se ve que la entrada a Jerusalén desde el oeste era por un gran portón que conducía a una calle central en esa parte de la ciudad.

Excavación. La mayoría de los edificios importantes que aparecen en el mapa de Madaba existen hasta el día de hoy, como por ejemplo el Santo Sepulcro. Sin embargo, hasta ahora, ano se había descubierto la calle más movida de la ciudad en el período en que la ciudadestaba bajo el dominio cristiano de Bizancio.

La Autoridad de Antigüedades de Israel explicó que, en gran medida, la razón por la que no se había excavado en esa zona, era "la incomodidad que se habría causado al detener el tráfico en un punto central tan movido". Quien visitó Jerusalén y pasó por la siempre concurrida zona de la puerta de Jaffa, lo comprenderá.

Sin embargo, dado que ahora era imperioso ocuparse del mantenimiento de la infraestructura en la zona, la Autoridad para el Desarrollo de Jerusalén inició una serie de trabajos especiales. Estos requerían, como paso previo una "excavación de salvación". El declarado objetivo de este tipo de emprendimientos, es garantizar que en el curso de los trabajos, tanto en la ampliación de una ruta como en la construcción de grandes proyectos, no se destruyan importantes tesoros arqueológicos.

Fue en este tipo de excavaciones hechas por las dudas, en otros sitios, que se halló, entre otras cosas, una casa de oración del comienzo mismo del cristianismo en la zona (al excavar antes de ampliar la cárcel de Meguido), o-hace muy poco- una casa particular que servía de vivienda a algún contemporáneo de Jesús, en Nazaret.

El arqueólogo Ofer Sion, un conocedor en detalle del Mapa de Madaba, suponía que el sitio en el que necesitan ahora cambiar la infraestructura -razón por la cual se realizaba la excavación de salvación- era justamente el lugar por el que, hace 1500 años, pasaba la calle que aparece en el mosaico.

"Y en efecto, cuando quitamos varios estratos arqueológicos, a una profundidad de 4,5 metros por debajo del nivel actual de la calle, descubrimos con gran entusiasmo las grandes piedras que pavimentaban tanto tiempo atrás"-relató.

Este arqueólogo israelí, parecía lograr imaginar el movimiento en la calle bizantina en aquel entonces. "Es maravilloso ver que la calle de David, en la que pulula hoy tanta vida, preservó de hecho la ruta de la ruidosa calle de hace 1500 años".

En el lugar fueron hallados también restos de una enorme cisterna que abastecía de agua a los habitantes del aledaño barrio armenio de la Ciudad Vieja de Jerusalén. Asimismo, se encontró gran cantidad de vasijas y monedas, además de cinco pequeñas pesas de bronce que los comerciantes de las tiendas locales utilizaban para pesar metales preciosos.

Noticia y foto publicadas por La Nación.

jueves, 11 de febrero de 2010

El mapa genético de un antiguo groenlandés revela sorpresas

Los científicos secuenciaron el ADN de cuatro cabellos congelados de un groenlandés que murió hace 4.000 años, en un estudio que afirmaron abre nuevos horizontes en la tecnología genética.

Sorprendentemente, el hombre parece haber sido originario de Siberia y no está relacionado con los groenlandeses modernos, según los hallazgos de Morten Rasmussen y sus colegas de la Universidad de Copenhague.

"Esto aporta pruebas de una migración desde Siberia hacia el Nuevo Mundo hace 5.500 años, independiente de la que vio nacer a los nativos americanos y los Inuit", dijeron los investigadores en la edición del jueves de la publicación Nature.

Los hallazgos no sólo pueden ayudar a transformar el estudio de la arqueología, sino que pueden ayudar a responder preguntas sobre los orígenes de las poblaciones modernas y las enfermedades, dijeron.
"Estos estudios tienen el potencial de reconstruir no sólo nuestros orígenes genéticos y geográficos, sino también qué aspecto tenían nuestros ancestros", dijeron David Lambert y Leon Huynen, de la Griffith University, en Australia.

El ADN ofrece indicios sólidos sobre el hombre, apodado Inuk. "Ojos marrones, piel morena, tenía los dientes frontales con forma de pala", dijo Eske Willerslev, que supervisó el estudio, en una sesión informativa telefónica. Estos dientes son característicos de las poblaciones del este de Asia y de los nativos americanos.

También tenía genes que indicaban una precoz pérdida del cabello. "Debido a que encontramos bastante pelo de este tipo, presumimos que en realidad murió bastante joven", dijo Willerslev.

El hombre vivió entre la comunidad Saqqaq, la primera cultura conocida del sur de Groenlandia que abarcó desde alrededor del 2500 AC hasta el 800 AC.

Los científicos discreparon sobre quiénes formaban parte de ese pueblo: si descendían de poblaciones que cruzaron el Estrecho de Bering hace entre 30.000 y 40.000 años para establecerse en el Nuevo Mundo o si eran inmigrantes más recientes.

El equipo de Willerslev extrajo el ADN de los cabellos hallados en un lugar congelado de Saqqaq y lo secuenció como si fuera el genoma completo de un hombre moderno, buscando mutaciones características.
"Los avances recientes en las tecnologías de secuenciación del ADN dieron comienzo a una era de genómica personal", escribieron los investigadores.

"El proyecto de secuenciación descrito aquí es una prueba directa del grado en el que la genómica antigua puede contribuir al conocimiento sobre las culturas ahora extinguidas", agregaron.

El ADN vincula a Inuk con los residentes actuales de Siberia. No tenía casi ninguna de las mutaciones vistas en los indios del centro y el sur de América.
  
"Tenemos herramientas forenses cada vez más poderosas con las cuales 'reconstruir' a los humanos extinguidos y las demografías de las poblaciones", sostuvieron Lambert y Huynen.

Hace un año, los científicos secuenciaron el genoma de un Neanderthal -los primeros humanos que se extinguieron hace 30.000 años- y otros grupos hicieron lo mismo con el ADN de un pelo de un mamut disecado.

Artíuclo de Reuters publicado por Yahoo! Noticias