jueves, 30 de agosto de 2007

Juan B. Molina, la falsa moral militar argentina

En "El dictador", biografía de Jorge Rafael Videla (ex dictador argentino), los autores cuentan que hacia 1935, es decir durante el periodo conocido como "Década Infame" de la historia argentina, el coronel Juan Bautista Molina, superior y amigo del padre de Videla, urgía a "la disolución de los tres poderes de gobierno, la abolición de los partidos políticos, el establecimiento de una dictadura militar, la censura de prensa y campañas para arrancar de raíz la inmoralidad: la prostitución, la usura y la especulación, los vestidos provocativos en las mujeres y el lunfardo".
Sin embargo, Molina está envuelto en por lo menos un hecho que resulta más que bochornoso, siendo indulgente. En 1934 una familia acomodada intentó venderle al Estado un predio de 23 hectáreas en la localidad bonaerense de El Palomar, que podía interesar al Ministerio de Guerra para ampliar las instalaciones del Colegio Militar de la Nación, que se halla, aún hoy, en esa localidad. La operación no se concretó porque esta familia pretendía cobrar por cada metro cuadrado de terreno un valor que superaba cinco veces el valor fiscal. Se lo comunicaron a Molina y, por su intercesión, el gobierno pagó "solamente" dos veces más.
Para conocer más sobre los negociados de la Década Infame, aquí.
Fuente: El dictador. La historia secreta y pública de Jorge Rafael Videla. Seoane, M. Muleiro, V. Ed. Sudamericana, Buenos Aires, 2001.

Un tramo de la Gran Muralla a punto de desaparecer



Aparecida en el diario Perfil el 30 de agosto

Un sector de la Gran Muralla en el noroeste chino está a punto de desaparecer debido a las tormentas de arena que azotan la zona, advirtió un arqueólogo citado por la agencia estatal Xinhua.

La sección, que tenía unos 60 kilómetros en 1980, fue construida básicamente con barro, en vez de ladrillos y piedras, lo que la hace más vulnerable a la erosión, explicó Zhou Shengrui, antiguo director del museo del distrito de Minqin, donde se encuentra el tramo amenazado.

Más de 40 kilómetros ya han sido devorados por la arena y, a menos que la vegetación local se recupere y las tormentas sean contenidas, el resto sucumbirá pronto, informó la edición digital del diario El Mundo.

La Gran Muralla, recientemente nombrada una de las nuevas siete maravillas del mundo, fue erigida por el emperador Qin con la intención de unir los diferentes puntos de defensa de China y crear una barrera efectiva contra la invasión mongola.

Se construyó entre el siglo V a.C. y el año 1368. Tiene una longitud de 6.700 kilómetros y abarca siete provincias.

Imagen: Diario Perfil
Ir a la noticia original en
perfil.com

martes, 28 de agosto de 2007

Theophraste Renaudot: la periodización de las noticias


En una entrada anterior nos referimos a los antecesores de los proto periodistas, antes de La Gazette de Renaudot, cuestión de la que nos vamos a ocupar hoy.
En enero de 1631 un librero parisino de apellido Vendosme publica las Nouvelles ordinaires de divers endroit. Pero será Theophraste Renaudot con La Gazette -una hoja semanal creada a fin de mayo de 1631- quien luego de una ardua disputa con Vendosme, en la que contó con el apoyo del cardenal Richelieu (quien también lo apoyó en otros órdenes - ver biografía en Wikipedia) los derechos exclusivos para imprimir y vender por cualquier medio que fuera las gacetas noticias y relatos de todo lo que pasara en el reino francés y fuera de él.
Según F. Balle, una vez más nuestra fuente para estos asuntos, el periódico contaba con ocho páginas, estaba muy bien impreso y su tirada alcanzaba los mil doscientos ejemplares semanales. Incluía, además, algunos suplementos mensuales.
Durante muchos años La Gazette fue un "órgano oficioso de gobierno", llegando el propio Luis XIII a redactar y corregir muchas de las noticias que allí aparecían, sobre todo aquellas de orden militar o referidas a acontecimientos palaciegos.
Por otra parte, para financiar el periódico, Renaudot debió incluir avisos publicitarios, aunque para no comprometer su libertad editorial a alguno de sus financiadores, solo publicaba avisos de pequeño tamaño. Aún hoy hay muchos periodistas que temen al "peso" de la publicidad a la hora de tomar decisiones de carácter editortial.
Por otra parte, La Gazette va a figurar en la historia de los periódicos como un modelo: dos siglos después de la aparición de las imprentas, las noticias se imprimían y difundían con regularidad.
Asimismo, sólo dos años después de la primera aparición de La Gazette, Renaudot invitará a sus lectores a participar en la confección del periódico enviándole sus noticias, hecho que el retribuiría con el envío de las suyas propias.
Por lo tanto, en lo que respecta a la historia del periodismo y su desarrollo, fuera de este comportamiento proto-marketing, el gran aporte de Renaudot será la periodización de las publicaciones.

Imagen: www.mrugala.net Le Grand Siècle (en francés)

Fuente: Balle, F. Comunicación y Sociedad. Evolución y análisis comparativo de los medios. Tercer Mundo Editores, Bogotá. (1º Reimp. 1994)

jueves, 23 de agosto de 2007

El dictador y las hormigas


Seguramente todos conocen Las venas abiertas de América Latina de Eduardo Galeano, pero hay una "postal" que vale la pena rescatar, por curiosa y para no olvidar cómo expresan su deprecio y crueldad algunos hombres. Cuando se desató la "Crisis del '30", en América Latina tomaron el poder diversas dictaduras. Entre estos países contamos a El Salvador, de cuyo dictador Maximiliano Hernández Martínez se ocupa la presente entrada. "También en El Salvador estallaron las tensiones como consecuencia de la crisis. Casi la mitad de los obreros bananeros de Honduras eran salvadoreños y muchos fueron obligados a retornar a su país, donde no había trabajo para nadie. En la región de Izalco se produjo un gran levantamiento campesino en 1932, que se propagó rápidamente a todo el occidente del país. El dictador Martínez envió a los soldados, con equipos modernos, a combatir contra 'los bolcheviques'. Los indios pelearon a machete contra las ametralladoras y el episodio se cerró con diez mil muertos. Martínez, un brujo vegetariano y teósofo, sostenía que 'es un crimen más grande matar a una hormiga que a un hombre, porque el hombre al morir reencarna, mientras que la hormiga muere definitivamente'. Decía que él estaba protegido por 'legiones invisibles' que le daban cuenta de todas las conspiraciones y mantenía comunicación telepática directa con el Presidente de los Estados Unidos. Un reloj de péndulo le indicaba, sobre el plato, si la comida estaba envenenada; sobre un mapa, le señalaba los lugares donde se escondían enemigos políticos y tesoros de piratas. Solía enviar notas de condolencia a los padres de sus víctimas y en el patio de su palacio pastaban los ciervos. Gobernó hasta 1944".

Leer una biografía de Eduardo Galeano
Imagen: Maximiliano Hernández Martínez, tomado de Casa Presidencial de El Salvador
Leer una biografía de Maximiliano Hernández Martínez

miércoles, 22 de agosto de 2007

¿Qué es la historia? Ensayo



Con una parte del texto de Carr “¿Qué es la Historia?”, se nos propuso una reflexión acerca de algunas cuestiones centrales en la tarea del historiador. Hecha la presentación del caso, comparto con ustedes estas ideas surgidas de la lectura. Al comienzo encontramos críticas a las corrientes positivistas, que pretendían estudiar la Historia, en tanto ciencia, a través del mismo modelo científico de las ciencias naturales. Tal visión contiene un error grave desde el punto de vista de que lo que pretende el positivismo con esta línea de trabajo, es anular la relación entre sujeto y objeto. Lo que se pretende es, entonces, separar el hecho de la interpretación que alguien puede hacer sobre éste. Tal operación es posible en las ciencias naturales debido a las características de los objetos de estudio. Mas las ciencias sociales, como la Historia, y aún más desde la visión y compresión actual que tenemos de la Historia, requieren una interacción entre sujeto y objeto que conduce a la interpretación, y esta entendida como la mirada propia y honesta de un sujeto frente a un objeto. Los Siglos XVIII y XIX presentan una gran contribución en el campo científico. La entrada en el periodo moderno implica, entre otras cuestiones, un desplazamiento de la figura de Dios como el gran ordenador que provee armonía universal y respuestas a cada interrogante. El hombre debe salir al mundo, afrontarlo y encontrar en él las respuestas a las preguntas que en mayor o menor medida lo han seguido a través del tiempo. Es por ello que en este periodo aparecen ciencias tales como la arqueología, la epigrafía, la numismática, la cronología y otras que significan un aporte para la tarea del historiador. Carr se pregunta, asimismo ¿qué es un hecho histórico?, y afirma que, según el punto de vista del sentido común, existen hechos básicos que son los mismos para todos los historiadores y que constituyen la espina dorsal de la historia. Dice, además, que el historiador debe ser preciso al brindar datos tales como fechas, lugares y nombres, y que para ello puede ayudarse con las ciencias auxiliares de la historia. Sin embargo, para este autor, la necesidad de fijar estos datos no responde a ninguna cualidad particular de los hechos, sino a una decisión del historiador. Los hechos no hablan por sí mismos. Lo hacen sólo cuando el historiador apela a ellos. Es el historiador quien decide que un hecho pertenece a la Historia. Lo que existe, y en todo caso queda destacada, es una decisión subjetiva. El historiador se halla a sí mismo frente a un pasado (que por otra parte elige) para descifrarlo. Es ese pasado la cosa en sí, a la que no podemos llegar, pero que dialoga con nuestro presente, a través nuestro, y serán nuestras decisiones las que lleven a ese pasado a “decir” algo acerca de sí. Frente al pasado, entonces, al decidir qué es un hecho perteneciente a la Historia y qué no, el historiador debe decidir entre recordar y olvidar, siendo honesto a la hora de decidir. A lo largo de la Historia, muchos grupos han luchado, y luchan aún hoy, para que se recuerde su versión, para que no se olviden ciertos hechos puntuales. La honestidad del historiador reside entonces, según mi parecer, en dos cuestiones: Una, no caer en cuestiones políticas acomodaticias. En segundo lugar, pero no por eso menos importante, ser lo suficientemente íntegro e inteligente para permitirse en algún momento (si las circunstancias lo requieren) cambiar su mirada. Siempre es importante documentar el trabajo del historiador, estar apoyadas las afirmaciones sobre la base de testimonios sólidos, de fuentes verificadas, de investigaciones serias que conduzcan, en último término, a que estos hechos que el historiador analiza entren en la categoría de Historia, de acuerdo con los puntos de vista académicos. Es este diálogo, esta relación de la que venía hablando, aquello que Carr rescata, y que le faltaba al positivismo. Le faltaba, dice, una “filosofía de la historia”. “La filosofía de la Historia no se ocupa ‘del pasado en sí’ (dice Carr parafraseando a Collingwood) ni ‘de la opinión que de él en sí se forma el historiador’, sino ‘de ambas cosas relacionadas entre sí’”. Esta afirmación se contrapone radicalmente al nivel sacro asignado al hecho desde el punto de vista positivista, porque es justamente una “manera de pensar o de ver las cosas” (Según el diccionario on-line www.rae.es) lo que el positivismo no acepta.
De hecho, afirma Carr que para algunos historiadores de esta corriente, lo principal es la acumulación de documentos que reflejen los hechos, y deja entrever que pareciera en algunos casos no contarse con suficiente cantidad de documentación fidedigna que permitiera una escritura de la Historia.
Estas corrientes, que cuestionan la visión “objetiva” de la Historia, llegarán hacia finales del S. XIX desde Alemania primero e Italia después. Es el italiano Croce quien afirma que toda historia es contemporánea, que el pasado debe observarse que los ojos del presente y a la luz de los problemas de ahora. El historiador debe valorar más que recoger datos porque, si no valora ¿cómo sabe qué es lo que amerita ser recogido?. Los ejemplos, tanto en el texto de Carr como en otros textos académicos, sobre el uso político de la Historia abundan. Cita, por caso, la construcción hecha en Atenas en el S. V A.C., y se pregunta qué pensaban quienes estaban fuera de este círculo de poder que delimitó la Historia de su época y con ella nuestra propia manera de percibir aquel tiempo. Ejemplifica con la imagen profundamente cristiana del hombre de la Edad Media, un “mito” que –afirma- no ha podido ser destruido; y establece la diferencia cuando afirma que la Revolución Rusa de 1917 terminó con la imagen del campesino profundamente devoto. Sin embargo, Carr advierte que “no puede deducirse, el hecho de que una montaña parezca cobrar formas distintas desde diferentes ángulos, que carece de forma objetiva o que tiene objetivamente infinitas formas. (No puede deducirse...) que todas las interpretaciones sean igualmente válidas y que en principio los hechos de la Historia no sean susceptibles de interpretación objetiva”. Los dice frente a lo que el llama “el escepticismo más total” por parte de Collingwood, quien según su editor afirmó en una nota -conocida después de su muerte- que “San Agustín vio la historia desde el punto de vista de un cristiano primitivo; Tillamont, desde el de un francés del S. XVII; Gibbon, desde el de un inglés del XVIII; Mommsen desde el de un alemán del XIX; a nada conduce preguntarse cuál era el punto de vista adecuado. Cada uno de ellos era el único posible para quien lo adoptó”. Si bien, por lo que hemos visto hasta acá, el historiador no tiene más remedio que elegir sobre qué ha de contar, en qué términos y con qué palabras, esta también es una puerta abierta.

Mini biografía de Edward Carr

viernes, 17 de agosto de 2007

San Martín y el espíritu espartano


A propósito de un nuevo aniversario de la muerte de San Martín, recuerdo que hace unos meses, en el diario Perfil tuvo lugar una polémica acerca de la condición de rico, según una postura, o pobre, según la otra, que ostentaba José de San Martín al morir. Esta discusión tuvo inicio en una entrevista que el diario realizó a Guillermo Vitelli, especialista en historia económica. En ella Vitelli decía que San Martín no murió pobre.
La respuesta llegó por intermedio de Jorge Garayoa, quien argumenta en contra de esta idea. El debate se cierra con una nueva intervención de Vitelli.

Al margen de la polémica, de la que se pueden rescatar buenas ideas y razonamientos, voy a quedarme con esta anécdota –si se puede llamar así a esta declaración- que pinta de cuerpo entero a este militar como ya no quedan.

De Ricardo Rojas en El Santo de la Espada

A mi regreso a Buenos Aires encontré que la generosidad había puesto a mi disposición una vajilla de plata. No estamos en tiempo de tanto lujo: el Estado se halla en necesidad y es necesario que todos contribuyamos a remediarlas. Por lo tanto, con esta fecha, doy orden para que se ponga a disposición de V.E. dicha vajilla, como asimismo el sueldo que se me tiene señalado por el Estado…” (Carta de 1817 al comisario del Ejército de Chile renunciando a obsequios y dinero)

El Estado de Chile le obsequia con una vajilla de plata y le fija un sueldo de $ 6.000 anuales: San Martín devuelve la vajilla y renuncia al sueldo. El gobierno insiste en la resolución y San Martín insiste en su renuncia. El gobierno dice que es “orden suprema” y que debe someterse a ella “por sus necesidades personales y por el decoro de su empleo”, pues “su frugalidad parecerá a los extranjeros, no virtud de Esparta, sino pobreza criticable”.

Imagen: daguerrotipo de wikipedia.org

miércoles, 15 de agosto de 2007

Historia de la radio en Argentina - 3

En la última entrada de esta serie nos dedicamos a los géneros artísticos surgidos en la radio en los albores de, justamente, el arte radiofónico.

Los géneros

En 1924, Radio Cultura transmitía, en una jornada normal, a las 13.00 un boletín informativo suministrado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería, a las 21.00 un concierto de un autor clásico y a las 22.00 el cierre de la transmisión con la hora oficial, extraída de un cronómetro Election del Trust Joyero Relojero, según anunciaba el locutor.

En poco tiempo esta situación cambiaría, abriéndose una amplia gama de géneros inéditos hasta entonces para la radio. La música popular pasa a un primer plano.

Las audiciones musicales eran protagonizadas por artistas que actuaban específicamente para la radio.

Radio Argentina llevaba su micrófono al espectáculo, Radio Brusa, Sudamérica y Cultura traían el espectáculo a la radio.

En esas primeras audiciones predominaba un estilo “serio”, y lo popular no aparecía, excepto por algún tango.

En 1924 se produce un giro y aparecen tangos, ahora con más fuerza, valses criollos, zambas, que van relegando a los géneros clásicos.

Las orquestas típicas comienzan a desplazar a los cantantes líricos.

Estas orquestas trabajaban en clubes, teatros, cabarets, cines (cuando este era mudo) y en otros lugares de corte popular.

Asl típicas no solo tocaban tangos, sino también foxtrots, shimmies, etc. Eso sucedía porque no había muchos conjuntos de jazz, así que, si no fuera por las típicas, no había quién tocara esos repertorios.

  • Entre 1920 y 1922 la radio se nutre de los espectáculos teatrales.

  • Desde 1923 se destaca que las nuevas estaciones abundan en presentaciones musicales clásicas.

  • En 1924 se mantiene lo musical, pero varía el género, volcándose hacia lo popular.

Como datos para rescatar, se puede indicar que: a) La radio era considerada un vehículo de cultura. El avance de lo popular significa, para muchos, el avance de lo inculto. Y b), muchos talentosos no llegaron a insertarse en la radio porque los géneros populares eran preferidos por la audiencia, según las primitivas mediciones de entonces. Ello porque la radio-empresa, aquella con publicidad incorporada y como método de subsistencia, se inclinó hacia lo popular.

Ya desde entonces, artistas mediocres patrocinados por marcas obtenían importantes espacios. Hubo, en aquel momento, una importante polémica entre el diario La Nación y Radio Cultura por el rol educador de la radio.


Recitados, monólogos y humor

Al comienzo, la palabra hablada estaba limitada a la publicidad, las presentaciones y las noticias.

Para variar la primacía del género musical (cualquiera que fuera éste), nacen y comienzan a introducirse muy tímidamente nuevos géneros.

Monólogo: se trata de un soliloquio protagonizado por un actor, que efectuaba narraciones de diversa índole, en general con un libreto propio.

Uno de los precursores fue Tomás Simari. Los primeros monologuistas provenían del teatro y eran actores, pero no traían un currículum teatral importante.

Antes de que aparecieran las audiciones humorísticas propiamente dichas, aparecieron los números cómicos cuyos protagonistas eran los propios monologuistas.

Muy pocos de ellos tenían un perfil definido. Muchas veces interpretaban un rol serio y luego una escena humorística.

Dos vertientes nutren lo que después fueron las audiciones cómicas:

  1. Los monologuistas volcados a ese género

  2. Los grupos de parodias, que comenzaron haciendo sus números con música de por medio y luego se volcaron al diálogo.

Diálogos y teatro: El monólogo genera el diálogo, y luego de inclinarse hacia el humor da paso a los programas pluripersonales.

En el diálogo conviven personajes de ambos sexos, sin que uno seduzca al otro y se basaba, esencialmente, en la lectura de fragmentos de obras teatrales. El diálogo alcanza poca relevancia, porque enseguida las emisoras contaron con elencos propios que reproducían obras enteras.

El lanzamiento de obras completas puede situarse a mediados de 1926, cuando se organiza la Agrupación Dramática Radio Nacional.

Desde 1927, el género se expande a otras radios y se afianza. Los actores con buena trayectoria teatral pierden el prejuicio y se mejoran los elencos

Tres etapas de la actividad teatral en radio:

  1. En primera instancia, el micrófono iba al escenario

  2. Luego, las estaciones de radio conforman sus propios elencos, presentando las obras sin adaptación previa, o con algún pequeño arreglo.

  3. Por último, aparecen obras adaptadas específicamente para la radio, aunque con predominio de obras mediocres.

Finalizando la década de 1920, en un claro antecedente del radioteatro, aparece en el teatro radial un participante de vital importancia: el relator.

Su misión era poner en clima al oyente, introducirlo en la trama y traducir en palabras todo lo que el oyente no podía ver.

Esta aparición tuvo reacciones dispares. Mientras unos elencos lo convertían en la columna vertebral del relato, otros lo rechazaban con énfasis. Sin embargo, poco después el relator para a ser una figura clave.

El radioteatro: El teatro radial de entonces, con o sin adaptaciones, buen o mal guión, etc., tenñia una carcaterística fundamental: el relato se completaba en una jornada.

A partir de allí el radioteatro elabora su diferenciación: es episódico. Se transmite diariamente y la trama se prolonga en el tiempo. Las historias llegaban a durar un mes, aproximadamente.

Lo único que se necesitaba era un actor con la habilidad suficiente para dejar al público en suspenso hasta el próximo episodio.



lunes, 13 de agosto de 2007

Historia de la radio en Argentina - 2

De acuerdo con los antecedentes técnicos que vimos en la parte anterior, puede decirse que –como en la invención de las tecnologías del cine y la televisión- en el caso de la radio tampoco hay un inventor definido. El mérito argentino consiste en haber organizado los servicios de radiotransmisión antes que otros países.
Al mismo tiempo que emiten el concierto de Parsifal, Susini y sus socios fundan la Sociedad de Radio Argentina (SRA). Otras emisoras de la época fueron el Radioclub Argentino y la Compañía Telefónica.
¿Por qué la gente se volcó a comprar equipos receptores de radio luego de la primera transmisión? Por tres factores principales: Novedad, regularidad y gratuidad. Aunque al principio (antes de la primera transmisión) existía un descreimiento general, el éxito obtenido por los locos de la azotea fue rotundo. A este éxito contribuyó la continuidad y regularidad de las transmisiones. La gratuidad llegó por añadidura: una vez que se compraba el receptor, el oyente ya no debía volver a gastar dinero para escuchar las transmisiones. Como la gente compraba cada vez más equipos, los importadores y vendedores estaban más que satisfechos, pero como buenos comerciantes que eran, querían vender más. Por ello decidieron afrontar el costo de la instalación de un equipo transmisor de 50 vatios de potencia. Ese transmisor, instalado en 1922, significó un alcance mucho mayor en las transmisiones. Además, le dieron a la SRA 600 pesos por mes para que las transmisiones fueran más prolongadas.
La SRA intensifica sus emisiones, pero surge otra inquietud: la de fundar otra emisora. Se argumentó la necesidad de ofrecer variedad, pero la idea de fondo era activar (más) el mercado de productos radiofónicos.
Las firmas más importantes de este negocio se dedican a crear una competidora de la SRA, pero no para quitarle audiencia, sino para aumentarla globalmente (cuanta más gente tenga radio, mayor sería la audiencia para las emisoras que estuvieran en el aire).
Es así como en tres días, entre el 6 y el 8 de diciembre de 1922, salen al aire tres emisoras: Radio Cultura, Radio Sudamérica y Radio Brusa.



Las Licencias
En noviembre de 1923, el Ministerio de la Marina interviene debido a una serie de incumplimientos por parte de las radios.
El más grave era que las radios no se comunicaban cada 15 minutos con los buques de la fuerza para preguntar si necesitaban cualquier tipo de ayuda y, para identificarlas, les asignó una sigla a cada una:
  • LOR – Radio Argentina
  • LOZ Radio Sudamérica
  • LOX – Radio Cultura
  • LOV – Radio Brusa
  • LOW – Radio Grand Splendid Theatre
Esta última había comenzado a transmitir el 23/05/1923.



La pelea Dempsey – Firpo
Las transmisión de la pelea fue en realidad una retransmisión. Desde Nueva York (EE. UU.) se transmitió a Transradio International, de la ciudad de La Plata, de allí a Radio Sudamérica, y de allí a Radio Cultura.
La corta duración de la pelea significó una decepción (Firpo perdió por K.O. en el 2º round), pero para la radio fue un envión importante.
Hasta ese momento, una noticia del exterior podía tardar semanas en llegar; desde ese momento la gente se da cuenta de que mediante la radio las noticias podían llegar mucho más rápido.
La causa: el relato directo y simultáneo es una de las esencias de la radio.



La publicidad en radio
La publicidad dividió las aguas entre los pioneros de la radiodifusión. La primera forma publicitaria no fue el pago por un espacio cronometrado, si no la del canje, iniciada por el conductor Pablo O. Valle.
Al final, las radios tenían importantes espacios donde almacenaban las cosas que sus anunciantes les daban como pago. Cosas que luego eran vendidas, o regaladas a los oyentes que participaban en concursos y otras intervenciones.
Al principio, el estilo publicitario en radio era gritado, reiterativo, burdo y anárquico; pero en 1929 se coloca un tope de 100 palabras a los mensajes.

viernes, 10 de agosto de 2007

Historia de la radio en la Argentina - 1

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Con esta entrada, se inicia una serie en la que la intención es compartir algunos apuntes tomados de La Radio, ese mundo tan sonoro, de Ricardo Gallo (Ed. Corregidor) y de j Días de radio, de Carlos Ulanovsky (Ed. Espasa Calpe) que utilicé en la cátedra de Historia General de los Medios de Comunicación Social.
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La primera transmisión de radio en la Argentina tuvo lugar el 27 de agosto de 1920. Desde la azotea del Teatro Coliseo de Buenos Aires, con un equipo precario y una débil señal de 5 kw., se transmitió desde allí la ópera Parsifal, de Wagner, ejecutada en vivo por la orquesta del Teatro Constanzi, de Roma, con dirección de Félix Von Weingarten.

La historia de las transmisiones radiales en nuestro país se remonta, sin embargo, a varios años antes.

Enrique Telémaco Susini era un médico otorrinolaringólogo que se ocupaba, entre otros proyectos de carácter profesional y artístico, de instalar un laboratorio en el que se estudiara las reacciones del cuerpo humano según las corrientes eléctricas y acústicas que lo atravesaban.

Para orientarnos, diremos que, cronológicamente, los hechos ocurrieron así:

  • 1896: el ingeniero italiano Guillermo Marconi presenta y patenta su invento de radiotelegrafía sin hilos.

  • 1903: aparece en el diario inglés “The Times” lo que se considera el primer despacho radiotelegráfico escrito al otro lado del Océano.

  • 1912: Se hunde el Titanic. 1700 personas mueren en esa catástrofe. Ello obliga a tomar la determinación de que los buques deberán tener, de ahora en más, dos radio operadores en lugar de uno.

  • 1914: Al iniciarse la Primera Guerra Mundial, deja de llegar información a nuestro país sobre los avances en este campo. Sin embargo, la guerra y las necesidades que esta genera, hicieron que la radiotelefonía continuara avanzando.

  • 1917: Existe un vacío legal en Argentina respecto de esta nueva tecnología. Una denuncia de 1914 había obligado a un radioaficionado a bajar una antena del techo de su casa. El entonces presidente, el radical Hipólito Irigoyen, dispuso que todos los radioaficionados se registraran en los ministerios del Interior y de la Marina.

  • 1918: Al finalizar la Primera Guerra Mundial, la Armada Argentina encomendó a Susini la tarea de investigar en los todavía humeantes frentes de batalla, el efecto que causaban los gases venenosos (paralizantes y asfixiantes) utilizados durante la contienda sobre las vías respiratorias humanas. Susini llevó adelante la labor encomendada por la Armada, pero también consiguió algunos equipos de radio casi abandonados que habían pertenecido al ejército francés, con transmisores de 5 kw. de potencia y casi sin uso. También consiguió válvulas y lámparas. Trajo todo ese material escondido entre la ropa

  • 1920: El 27 de agosto, se realiza la primera transmisión de radio, comandada por Enrique Susini y sus amigos y colegas Miguel Mujica, César Guerrico y Luis Romero Carranza, quienes luego serían bautizados como “los locos de la azotea” , debido a que la antena de la transmisión estaba instalada entre la azotea del teatro y la cúpula de la casa de Cerrito y Charcas. Esta primera transmisión fue seguida desde unos cincuenta aparatos receptores de radio ubicados en la ciudad de Buenos Aires, aparatos que otros tantos pudientes y curiosos habían adquirido para “ver” funcionar este nuevo invento.

    • Las radios entonces disponibles captaban la frecuencia gracias a una pequeña piedra de galena, material derivado del sulfuro de plomo, de un color azul grisáceo, que tiene como propiedades físicas ser un buen conductor del calor, de la electricidad y, especialmente, del sonido. El aparato receptor de radio no poseía altoparlantes, por lo que para oír la transmisión era necesario colocarse unos auriculares. La radio contaba con una antena exterior que finalizaba en un cable a tierra que permitía sintonizar mejor la frecuencia lo que, sin embargo, era harto difícil.


Esta transmisión es señalada por muchos historiadores y especialistas como la primera transmisión radial en el mundo. Ricardo Gallo afirma que se trata de la primera porque con esta transmisión se inauguró la regularidad en las transmisiones radiales, porque fue la primera pensada para ser oída por un público vasto y no sólo por un oyente radioaficionado al otro lado del transmisor.

Con los pocos conocimientos que nosotros mismos dentro de este salón tenemos respecto de la tecnología de radiotransmisiones, podemos afirmar que, en el caso de los radioaficionados, el receptor se transformaba al siguiente momento en emisor, y viceversa. Esto no ocurre en esta transmisión.

Otros historiadores, como Ricardo Horvath, afirman que es falso señalar a esta desde el teatro Coliseo la primera transmisión radial, ya que hubo pioneros estadounidenses y europeos en este campo.

Al margen de ello, el 27 de agosto se transformó en nuestro país en el Día de radiodifusión, y la prestigiosa Enciclopedia Británica indica que la radio es un invento argentino.

Gallo sitúa a los Estados Unidos en el segundo lugar en este aspecto, señalando que la primera transmisión en ese país con las características antes descriptas se da el 2 de noviembre de 1920.

jueves, 9 de agosto de 2007

Ponen en duda la cadena de la evolución humana

Publicado por Agencia de Noticias Télam

Según la revista “Nature”, el “Homo erectus” no desciende del “habilis”. Esta teoría siembra interrogantes sobre la relación evolutiva, ya que si el segundo hubiera surgido del primero no sería razonable la convivencia en el mismo terreno.
En un estudio publicado en ’Nature’ se sostiene una teoría de la evolución humana muy diferente de la que, en la actualidad es la más aceptada. Básicamente, los autores niegan que el homo ’habilis’ proceda del ’erectus’, según la edición digital de “El Mundo”.
El lago Turkana, llamado en tiempos coloniales lago Rodolfo, podría ser conocido por su extensión -6.405 km2-, por sus cocodrilos o por su color. Pero probablemente sea más conocido por sus hallazgos paleontológicos.

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martes, 7 de agosto de 2007

Hitler, un amante de la música judía y rusa


Aparecida en El Mundo.es


MADRID
.- Fue el causante de la muerte de millones de judíos, el ideólogo de una nueva raza superior, el padre del nazismo y, por increíble que parezca, un gran amante de los grandes clásicos de la música judía y rusa. El descubrimiento en junio pasado de, la que parece ser, la colección musical de Adolf Hitler, compuesta por alrededor de 100 discos, ha revelado el gusto del antisemita por las obras de distintos compositores.

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Foto: El Mundo

lunes, 6 de agosto de 2007

Los periódicos antes de La Gazette de Renaudot

Francis Balle indica que la historia de los periódicos debe contentarse, para no ceder a la tentación de las generalizaciones, con distinguir tres planos diferentes para cada periodo estudiado: el de las técnicas propiamente dichas, el de las primeras utilizaciones de éstas –bajo la forma de prototipos o de innovaciones sociales- y el del paso a la comercialización, que requiere la adopción de la novedad por parte de las mayorías.

Desde el Siglo XIII se habían organizado servicios regulares de correspondencia manuscrita en Alemania e Italia. Venecia, gran encrucijada comercial, suponía un centro importantísimo de difusión para estos escritos, que llevaban el nombre italiano de avvisi. De este modo, los ancestros de los periodistas fueron los autores de estas “noticias a mano” a los que la Italia del Renacimiento daba el nombre de menanti. Acosados por los papas Pío V, Gregorio XII y Sixto V, rivalizaban en velocidad, efecto e indiscreción para vender a precio de oro las noticias manuscritas que burlaban la vigilancia de los censores oficiales.

Herederos de los menanti fueron los nouvellistes franceses, encargados también de burlar la censura oficial hasta finales del Siglo XVIII.

El arte de los primeros impresos periódicos, a mediados del Siglo XV, consistía en recoger información utilizando cualquier medio que fuera. Era sobre todo –se decía- un asunto de saber escuchar tras las puertas. Para Voyenne (Cit. en Balle), no era necesario que supieran escribir ni que fueran inteligentes, sólo que supieran estar donde correspondía en el momento indicado.

Entre los que Balle llama “ancestros oficiales” de los periodistas, este autor destaca como última figura la de los gazetiers, surgidos durante el Renacimiento.

Estos relataban los acontecimientos más diversos en cuadernos de cuatro, ocho o dieciséis páginas que se vendían en librerías o puerta a puerta en las grandes ciudades. Desde batallas lejanas, pasando por fiestas populares y funerales principescos, todo –incluso copiar algún avvisi- servía a los gazetiers. A principios del Siglo XVI encontraron nueva fortuna con la aparición de los canards, hojas volantes que parecen poco emparentadas a los periódicos actuales, pero que ejercieron su influencia hasta bien entrado el Siglo XIX.

Nacidos bajo la Reforma, los libelles tuvieron una existencia menos feliz y mucho más corta. Nutrieron, bajo la Contrarreforma, las polémicas religiosas y políticas más ardientes. Las persecuciones contra los editores y difusores de estas hojas se multiplicaron por Europa durante el siglo XVI, bajo la acción conjunta de la censura eclesiástica y de los poderes públicos.

Fuente: Balle, F. Comunicación y Sociedad. Evolución y análisis comparativo de los medios. Tercer Mundo Editores, Bogotá. (1º Reimp. 1994)

domingo, 5 de agosto de 2007

San Cayetano

Más allá de lo anecdótico o las creeencias que cada uno pueda profesar, lo cierto es que en Argentina, San Cayetano despierta con inmensa fuerza la pasión de los fieles.

Aquí, una breve reseña de la vida del santo patrono del trabajo.


Aparecida en Perfil, domingo 5 de agosto.

El próximo martes 7 la comunidad católica celebrará a su santo del Pan y el Trabajo, Cayetano, conde de Thiene, cura y abogado, benefactor de los pobres, protector de los enfermos y dispensador de paz, nacido en Vicenza, Italia, en 1480. En la Argentina, Cayetano reúne casi tantos devotos como la Virgen de Luján, patrona del país: cientos de miles de promesantes esperan a la intemperie, en pleno invierno, poder acceder el 7 de agosto a su santuario y pedir o agradecer su gracia. En menor medida la escena se repite los 7 de cada mes, en memoria del día de su muerte, acaecida el 7 de agosto de 1547. Su templo se encuentra en Liniers, en terrenos que María Mercedes Córdova donó en 1830 a las Hermanas del Divino Salvador.


viernes, 3 de agosto de 2007

Italia: descubren un sepulcro de 500 años de antigüedad en la basílica florentina de San Lorenzo

Artículo aparecido el 3 de agosto en la edición digital de Clarín

Los arqueólogos sospechan que puede contener los restos de la esposa del gran duque Francisco I, ambos envenenados con arsénico. El cadáver está en buen estado de conservación. En el mismo lugar se hallan las tumbas de la dinastía de los Médici, diseñadas por Miguel Angel. El hallazgo se produjo cuando estaban haciendo trabajos de refacción.

Continuar leyendo en clarín.com

Copiarse y plagiar en la era digital - 2

Filosofía de la Educación

La segunda y última entrega de este trabajo de Filosofía de la Educación supone una propuesta de inclusión de TICs en el aula, para combatir los comportamientos inadecuados acercando e incorporando los intereses de los alumnos a la cursada. Al final, la bibliografía utilizada en la elaboración del trabajo.

Contrario a algunas posturas oficiales, como la del Ministro de Educación Daniel Filmus, que sostiene que estas tecnologías son “irruptivas” en el proceso de aprendizaje, proponemos que las líneas de acción deberían ser “inclusivas”.

Teniendo en cuenta lo que expresamos anteriormente sobre el desinterés de los alumnos hoy en día, utilizar esos elementos que ellos dominan y conocen en pro del proceso educativo. La prohibición de éstos, sería caer en una suerte de facilismo por parte de los adultos encargados de su formación.

Sin embargo, el uso de la tecnología, sea celular o cualquier otra, debe hacerse dentro de un marco de responsabilidad y solidaridad. No se puede admitir su uso en el aula si no esta pautado de antemano, o si la norma del colegio lo destina a una práctica puntual; pero, quitar elementos que forman parte del interés social de los alumnos, los aleja de la enseñanza y sus ámbitos. Tal vez, el índice de ausentismo no cambie con la prohibición, pero si las motivaciones serán aun menores.

Por otra parte, de acuerdo también con Nicholas Burbules, filósofo de la educación estadounidense, los adultos, en este caso, los docentes, necesitan “amigarse” con esta tecnología, igual que proponía con tanto humor la publicidad de electrodomésticos Hitachi. Para ello, es necesario que estos acepten la necesidad de una capacitación en pos de brindar un servicio educativo a la medida de las necesidades e intereses de los chicos/as.

En un ejemplo radical de utilización de tecnología en las aulas, conocemos a un docente que indica que (al igual que señala Burbules) los alumnos están en una situación de “superioridad” respecto de sus maestros en el uso de estos elementos, quedando en evidencia cierta “ignorancia” frente a los alumnos.

Esta situación, dice nuestro docente amigo, no tiene por qué representar una desventaja. Uno de los ejes de las propuestas educativas de los últimos años es trabajar a partir de los intereses de los chicos. Entonces la propuesta pasa por generar el marco adecuado y “jugar” una inversión de roles en la que los alumnos explican la utilidad de la tecnología a sus mayores.

Por el contrario, el miedo es quedar en desventaja, la desacreditación frente a los chicos, pero consideramos infundados estos temores. Si el marco que se genera para actividades de este tipo se basa en el interés del alumno y en la responsabilidad de enseñar algo las respuestas, creemos, serán positivas

La implementación del uso de este tipo de tecnologías no tiene por que ser masiva, o fijar una obligación para el Estado, la propuesta se basa en adaptar y utilizar los recursos que ya están en poder de los alumnos/as y en el horizonte de interés de ellos.

Coincidiendo con Burbules, quien también se desempeña en la Universidad de Standford, “La paradoja es que la única manera de enseñarle a una persona a ser cuidadoso ante el peligro es enseñarle a lidiar con el peligro, enseñarle acerca de eso y de todas las implicancias que puede llegar a tener. Si la gente joven quiere encontrar pornografía, o cualquier otra cosa, la encontrará, tanto en Internet como fuera de la Red. Es mejor enseñarles sobre esa curiosidad y las maneras legítimas o ilegítimas de expresar esa curiosidad que simplemente decir: “Lo desenchufo y deja de ser un problema”.

Filosofía de la Educación

Bibliografía.

  • Cullen Carlos - Perfiles políticos y éticos de la educación - Paidós, Cap. 7

  • Antelo, Estanislao. El oficio de Educar - Conferencia

  • Antelo E. y Abramowski A. El renegar de la escuela. Desinterés, apatía, aburrimiento, volencia e indisciplina

  • Vasen Juan. Niños padres y maestros hoy. El monitor de la educación, nro. 10, época 5º - 2006/07

  • Kohan W - Filosofía de la educación. Algunas perspectivas actuales. Aula Nro. 8. Universidad de Salamanca, 1996

  • Cullen C. Perfiles ético-políticos de la educación Paidós (Ficha de la Cátedra)

  • Burbules, Nicholas. Los celulares también son una herramienta de aprendizaje. Entrevista en versión impresa diario Perfil. Nro. 175. Mayo 6 de 2007

  • http://www.clarin.com. Buscan prohibir en todo el país el uso del celular en la escuela (http://www.clarin.com/diario/2006/04/21/sociedad/s-03415.htm)


jueves, 2 de agosto de 2007

Con una novedosa técnica, confirman la existencia de una aldea de 2.000 años de antigüedad en Catamarca

Artículo aparecido esta tarde en la versión digital de Clarín

Se trata de la denominada "arqueología física", que permite detectar restos de construcciones enterradas mediante una especie de tomografía que se le hace al suelo. El trabajo se llevó a cabo en la localidad catamarqueña de Palo Blanco y estuvo a cargo por un grupo de científicos de la UBA.

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miércoles, 1 de agosto de 2007

Copiarse y plagiar en la era digital -1

Uno de los primeros trabajos fue el que nos propuso, como reflexión, nuestra profesora de Filosofía de la Educación acerca de las conductas y motivaciones que llevan a los adolescentes a copiarse en la escuela.
El disparador de la reflexión fue un artículo periodístico titulado "El machete digital", a partir del cual trabajamos algunas consignas. En esta primera entrega junto a David, coautor de este trabajo, apuntamos a las que nosotros creemos que son algunas de las razones por las cuales los chicos no encuentran motivaciones suficientes en la escuela.

Muchas de las cuestiones que tienen que ver con la falta de interés de los chicos, la violencia escolar, la apatía y el aburrimiento están relacionados con la escuela de manera troncal, pero la responsabilidad de estas conductas no está ligada sólo a la escuela si no a un contexto mucho más amplio, que resulta ser opresivo, al menos para el adolescente, por tratarse de un momento de la vida en que todo es puesto en cuestión por él/ella, y donde pareciera que ninguna de las opciones que aparecen en el camino de estos chicos fuera satisfactoria para sus necesidades.

Por otra lado, el contexto general del país, si bien han cambiado muchas situaciones de carácter estructural como la posibilidad de los padres de estos chicos de acceder a un empleo con menor dificultad que hace tan solo seis o siete años, no resulta del todo alentador: los jóvenes no pueden dejar de percibir la frustración de los mayores, sea a través del contacto con sus familias y otros referentes adultos, a través de los medios de comunicación social, e incluso a través del contacto e intercambio de experiencias con sus pares.

Estas afirmaciones nuestras vienen a colación, por ejemplo de lo que afirman Antelo y Abramowski cuando hablan de la falta de bienestar. Entre lo que falta, dicen los autores, están los contenidos, el elevar la autoestima, valores, afectividad, interés y motivación.

No es todo lo mismo, por supuesto, pero citando a Antelo en “El oficio de Educar”, como narcoeducador, podemos decir que “aquello que pasamos pareciera darle forma al otro, es como que fabricara al otro”. Entonces la responsabilidad cae en buena parte sobre la tarea del docente.

En el contrato pedagógico que propone Cullen, y de la misma manera al pautar las normas de la convivencia en el aula y la Institución, hay un medio válido para paliar algunas de estas cuestiones. Nosotros consideramos que, por ejemplo, para evitar que un alumno plagie una monografía entera desde Internet, primero tiene que entender dónde está el verdadero valor del esfuerzo, cómo se puede recompensar el esfuerzo personal puesto al servicio de su crecimiento como sujeto social. Y surge la pregunta: ¿Qué puede detener a un adulto que durante toda su educación no hizo más que plagiar y copiar?.

Del mismo modo, se debe mostrar a aquel que no cumple las premisas acordadas previamente cuál es el castigo. No sólo como sanción sin resultado moral, si no como instrumento de superación. La escuela es, creemos un lugar de aprendizaje, pero también es un lugar bastante apropiado para equivocarse y volver a comenzar, con las motivaciones adecuadas, con docentes que, sin salir del lugar que por definición les corresponde, puedan interactuar con los chicos asumiendo que son un referente y que las acciones llevadas a cabo en el aula generarán un reflejo en el futuro.

Cuando los alumnos reciben las consignas de trabajo, estudio o evaluación, suelen quejarse por la dificultad que estas consignas suelen presentarles, y prefieren, en general, un digesto de un tema dado, leerlo y repetirlo sin haberlo “masticado” adecuadamente. Estableciendo parámetros de carácter culinario, podemos decir que prefieren una hamburguesa de MacDonald’s en lugar de una comida preparada por ellos mismos, con el esfuerzo y el premio que ello significa: seguramente la segunda es más sabrosa.

La comparación viene a cuento, por ejemplo, de la falta de paciencia y la cada vez más rápida dispersión de los alumnos en clase. Es necesario, volviendo a Antelo y Abramowski, la motivación que les permita avizorar el valor (tanto áulico cuanto social) de la producción propia, de su propio discernimiento y de la formación de un pensamiento crítico sano, contextual y subjetivo.

En cuanto a los contenidos, recién en los ultimos tres o cuatro años la escuela empieza a ver la necesidad de trabajar con cuestiones que estén dentro de los horizontes de interés de los alumnos/as, hacer de estos intereses parte de los ejes que atraviesen las distintas materias. Esto choca muchas veces con la “teoría de la puerta”, donde el docente entra al aula, cierra la puerta y brinda los contenidos que cree más adecuados, aún cuando el desinterés es manifiesto. En este punto conviene decir que no sólo los alumnos están faltos de motivaciones y de convicciones, muchas veces son los docentes los que eligen un camino fácil de transitar, a sabiendas tal vez de que están causando un daño que, si bien no es irreparable, va a dejar una huella marcada en la formación pedagógica y social y en la personalidad del sujeto.

Por último, y volviendo un poco a lo que decíamos al comienzo acerca del contexto en que los chicos/as viven, las familias actuales, posmodernas, muchas veces no logran brindarles el espacio que necesitan. Por el trabajo, la falta de tiempo, la invasión de la televisión en los ámbitos familiares, entre otros factores, los chicos/as suelen aislarse en mundos virtuales como el chateo, los fotologs y, en muy pocos casos, los blogs de autor. Este aislamiento se refleja en la escuela, y se traduce en la apatía de la que hablaban estos autores.