jueves 24 de septiembre de 2009
Muchas noticias, para todos los gustos
miércoles 23 de septiembre de 2009
Hallan una pareja de troyanos del 1200 AC
martes 22 de septiembre de 2009
Descubren cámara mortuoria intacta en el palacio real de Qatna en Siria
viernes 18 de septiembre de 2009
Encuentran en Grecia restos del periodo Arcáico
martes 8 de septiembre de 2009
Huellas del pasado en Buenos Aires
La topografía de las ciudades condensa capas superpuestas de memorias del pasado. Aunque no siempre visibles por el tránsito acelerado de la vida urbana, edificios, esquinas, baldosas, nombres de plazas y de calles cumplen su condición al mismo tiempo que señalan vacíos o buscan transmitir mensajes. La ciudad como espacio donde confluyen lo múltiple y lo heterogéneo muestra en sus calles historias individuales, proyectos colectivos, tragedias privadas y públicas.
Los espacios de memoria o los monumentos pueden tener no sólo la cualidad de constituirse en homenaje y reconocimiento a la dignidad de las víctimas, sino también la capacidad potencial de actuar como soporte o como propagadores de memoria colectiva.
El libro se propone reconocer en Buenos Aires las huellas que quedaron del terrorismo de Estado. Algunas marcas son visibles y otras requieren una lectura capaz de descifrarlas. La principal plaza política registra las rondas con que las Madres de Plaza de Mayo resistieron a la dictadura –representadas en los pañuelos pintados sobre el piso que rodean a la Pirámide de Mayo–. En otras zonas de la ciudad nos podemos encontrar con vestigios que la violencia represiva dejó en decenas de edificios donde los detenidos desaparecidos fueron mantenidos en cautiverio. Y al caminar por cualquier barrio quizá nos topemos con baldosas que nos informan que allí fue secuestrado, que allí vivió o que en ese sitio trabajaba o tenía actividad política un ciudadano, luego detenido desaparecido.
Esas señales en la calle, en espacios o edificios en los que ocurrió algún evento, son habitualmente puestos en relevancia por militantes y organizaciones de derechos humanos, que buscan luego el apoyo del Estado para asegurar su permanencia y mantenimiento o para formalizar ese signo en el espacio público.
Hay también en la ciudad otras formas de homenaje a las víctimas del terrorismo de Estado que fueron creadas en reconocimiento a la lucha de grupos y personas. Se trata de lugares y marcas que no guardan un vínculo material directo con los hechos históricos, sino que son el resultado de la iniciativa y el trabajo de instituciones y grupos, también de legisladores o autoridades de la ciudad, que los propusieron para su nominación, con mayor frecuencia en los últimos diez años. Los motivos de quienes emprenden la tarea –sobrevivientes, compañeros de militancia política, familiares, organizaciones de la sociedad civil– coinciden en un propósito: colocar en la esfera pública y de manera destacada un dispositivo que permita evocar a las personas desaparecidas o asesinadas más allá del tiempo en que ellos –los promotores del homenaje– puedan ejercitar o asegurar ese recuerdo.
Sin embargo, la sola apertura de un lugar no garantiza el cumplimiento de los objetivos de transmitir con eficacia lo que allí ocurrió a quienes no saben o no forman parte de las audiencias habituales de las organizaciones de derechos humanos. El sentido dependerá tanto de la capacidad de acoger las memorias múltiples que sobre el lugar ofrezcan sobrevivientes e investigadores como de las representaciones eficaces que se construyan en forma colectiva y fundada. El público que lo visite hará el resto intentando incorporar esa experiencia en su propia historia.
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Centro Clandestino Automotores Orletti. En Venancio Flores 3519, Floresta. Funcionó entre mayo y noviembre de 1976. En 2006, la Legislatura declaró el sitio de “utilidad pública” y “sujeto a la expropiación” para garantizar su preservación. En 2008, un juez dispuso la expropiación. Su ejecución está aún en trámite. La foto muestra inscripciones encontradas en las paredes del lugar.
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Villa Soldati. Calle Julio Troxler, en memoria del militante peronista asesinado por la Triple A. El homenaje fue aprobado en 1997 por una ordenanza del entonces Concejo Deliberante de la ciudad de Buenos Aires. Troxler fue uno de los sobrevivientes de los fusilamientos de José León Suárez, en 1956, y fue secuestrado y asesinado en 1974.

El aplauso. Escultura homenaje a los actores desaparecidos. En French 3617, sede del Departamento de Artes Dramáticas Antonio Cunill Cabanellas. Fue realizada por la artista Mariana Garbor y colocada en 2003, junto con placas con los nombres de diecisiete actores desaparecidos.

Parque de la Memoria. Costanera y Ciudad Universitaria. El monumento a las víctimas del terrorismo de Estado se inauguró el 7 de noviembre de 2007. El proceso de creación de ese espacio lo habían iniciado diez años antes diversos organismos de derechos humanos. Simboliza una herida entre la costa y el río y está conformado por cuatro paredes con 30 mil placas de pórfido patagónico.

Mural en homenaje al padre Carlos Mugica en la Villa 31, Retiro, donde funciona la capilla Cristo Obrero. Mugica fue asesinado por la Triple A el 11 de mayo de 1974. En la entrada de la capilla distintas placas recuerdan al “cura villero”, la más antigua es de 1976. En 1999 se creó la murga Los Guardianes de Mugica. Un colegio secundario de retiro y una calle en la zona llevan su nombre.

Estación Uruguay de la línea B del subterráneo. Una escena de la historieta El Eternauta, de Héctor Oesterheld, se reprodujo en esa estación en 1991. Es un mural cerámico de cinco metros por uno y medio. Oesterheld fue secuestrado el 27 de abril de 1977. También están desaparecidas sus cuatro hijas.

A lo largo de más de veinte cuadras de la avenida San Juan (del 1800 al 2700) hay 78 árboles que recuerdan a los desaparecidos del barrio de San Cristóbal. La iniciativa surgió de una agrupación de vecinos, que la llevó a la práctica en 2004. Pocos días después de la plantación, 32 árboles aparecieron talados. Algunos monolitos con los nombres de los desaparecidos que estaban al pie de los árboles fueron destrozados. Se volvieron a plantar los árboles y se arreglaron los monolitos. Los vecinos decidieron reponerlos las veces que sea necesario.
Noticia publicada por Página/12.
domingo 6 de septiembre de 2009
Alfonso el Sabio y la economía dirigida - Última Parte

La trashumancia era quizás tan antigua en España como la oveja. Le dieron origen sin duda las agudas diferencias climáticas que separan las diversas regiones peninsulares.
Las leyes visigodas atestiguan ya su gran desarrollo. La invasión musulmana y la reconquista cristiana debieron interrumpirla (a la trashumancia) o dificultarla mucho durante siglos.
El uso de la oveja como moneda de cuenta en los pagos públicos y privados del reino asturleonés acredita ya el medro, en él, del pastoreo durante el siglo X. El avance de la frontera hasta el valle del Tajo debió ofrecer a los ganaderos de la fría meseta castellano leonesa las esperanza de hallar pastizales de invierno en las tierras templadas del sur de la Sierra.
La conquista y repoblación de La Mancha, Andalucía y Extremadura brindó en el siglo XIII a la codicia de los rabadanes del norte enormes extensiones sin cultivo que poder aprovechar con sus ovejas, y a tal fin comenzaron a practicar la trashumancia en gran escala.
Para conseguir el aprovechamiento de las muchas tierras yermas de sus reinos y a la par favorecer la producción de lana en sus estados y para promover en ellos la fabricación de nuevos tejidos, en 1273 reunió a todos los pastores de Castilla y León en una asociación de ámbito nacional: la Mesta , y les dio carta de privilegio.
A partir de esa fecha, la industria ganadera se desenvolvió como industria, más que protegida, mimada por los reyes. Aumentó el número de ovejas, mejoró la clase de las mismas (inserción de la oveja de los benimerines, cruza y obtención de la merino) y por ende mejoró también la calidad de las lanas de ellas obtenidas. La ganadería llegó a constituir uno de los pilares de la economía nacional durante siglos. E influyó decisivamente en la organización económica de España.
Ya muy avanzado su reinado, el Rey Sabio volvió a legislar sobre el comercio exterior. En 1281 los mercaderes le entregaron la suma de cien mil maravedís como indemnización por los daños sufridos por el erario real, y Alfonso X dispuso que, pagados los diezmos de las mercaderías que trajesen al país, pudiesen andar salvos y seguros sin ser inquietados. Condonó multas, les liberó del pago por los objetos de uso personal o destinados a regalos personales que trajesen al reino y les autorizó a comprar y exportar las mercaderías nacionales cuya saca no estuviera prohibida.
Quizás procuró además alentar la consagración de sus súbditos a las empresas comerciales, protegiendo sus exportaciones.
Esa libertad otorgada a los mercaderes nacionales de sacar del reino sin pagar aduanas de salida, productos del país por el valor de las que por mas hubiesen traído debía ser ya remota para ser considerada “uso y costumbre”, como decían los comerciantes, en 1351. Ni en las cortes de Jerez de 1286 ni en sus derechos burgaleses de 1281 Alfonso X, al legislar para los mercaderes nacionales y extranjeros aludió a tales exenciones.
La intervención de Alfonso el Sabio en la economía de Castilla fracasó. No pudo ser frenada el alza del costo de vida, provocado por la devaluación de la moneda, resultado a su vez: de la huida del reino de gran cantidad de metales nobles en pagos de la ambiciosa política internacional del soberano y de enorme volumen alcanzado por las importaciones. El remedio no podía lograrse con leyes suntuarias y de tasas, ni con la prohibición de sacar del reino oro, plata, productos alimenticios diversos o mercancías de valor militar. Habría sido precisa una poda total en los gastos del Estado, con renuncia a los sueños imperiales de Alfonso y una gran penitencia en las importaciones. Ninguna de las dos políticas se llevó a cabo. No se quiso o no se pudo renunciar a los paños extranjeros ni a las saneadas rentas de aduana que su ingreso en el país procuraban al erario. Tampoco se quiso o se pudo entrar en razón por lo que hacía a los gastos improductivos y sin rendimiento inmediato. Y no era posible frenar los que implicaban la extensión o aseguramiento de las fronteras contra el moro, únicos legítimos y urgentes.
La inflación continuó dificultando la vida en Castilla, porque era fácil burlar las disposiciones sobre precios máximos y las leyes suntuarias.
A la muerte de Alfonso X quedaban en pie y agudizados todos los problemas económicos que él intentó pero no pudo resolver .
Fuente: España, un enigma histórico. T II, Cap. III. Alfonso el sabio y la economía dirigida. Claudio Sánchez Albornoz.
Imagen: Paisaje de Extremadura. De Extremadura 24 Horas.
viernes 4 de septiembre de 2009
Alfonso el Sabio y la economía dirigida - 3 parte

No cabe parangonar estas incipientes artesanías locales con los movimientos industriales o mercantiles contemporáneos de occidente. Esos grupos de menestrales, tenderos y merchantes conocieron pronto, sin embargo, las costumbres gremiales ultrapirenaicas y comenzaron a asociarse.
Se asociaban con fines religiosos, de asistencia social o de saneamiento del oficio. Los menestrales lo hacían para fijar el precio de sus menesteres, para conseguir que solo pudieran trabajar en su oficio quienes ellos recibían en sus “compañías”; y los mercaderes lo hacían para determinar a cuánto habían de vender la vara de paño y cada unidad de las otras mercaderías.
A la par, otros merchantes se lanzaron al acaparamiento y a la reventa, incluso de productos alimenticios y de materiales para la construcción. Y naturalmente los menestrales y merchantes al “cotearse” (acordarse) para elevar el monto de los jornales y de los precios de las mercancías, contribuían a aumentar el precio de la vida. Al cerrar sus cuadros a los extraños y negarse a difundir el conocimiento y la práctica de su arte, impedían el desarrollo industrial y comercial de Castilla.
En fecha imprecisa Alfonso VIII (1159 – 1214) había iniciado una política económica proteccionista, prohibiendo la saca del reino de algunos productos esenciales para su aprovisionamiento y riqueza. Fernando III, en 1250, había procurado poner coto al desarrollo gremial que favorecía el alza del costo de vida. Pero fue Alfonso X quien intentó remontar la pendiente de crisis con una serie de medidas que se escalonan a lo largo de su reinado. Se entremezclan las disposiciones proteccionistas e intervencionistas.
Pero esa serie de sabias medidas, muy llenas de modernidad, si frenaron la carestía temporalmente, no provocaron el trueque de la silueta económica del reino y llegaron en cambio a perpetuar algunas de sus tradicionales formas de vida.
Para poner un dique a la carestía: Alfonso X estabilizó la moneda luego de devaluarla, fijó y unificó en lo posible las pesas y medidas y dictó en las Cortes de Jerez de 1286 una severa ley de tasas, de tal pormenor que raya la minucia.
En ella se fijaba el precio de los productos de la agricultura, de la ganadería y de la minería; el de las mercaderías nacionales y extranjeras, obras de las más variadas y diversas industrias; y el de jornales y trabajos de los oficios más distintos .
Como no fue suficiente, el Rey Sabio completó la ley con una serie de preceptos muy dispares.
Unos tendían a poner freno a los dispendios de los poderosos, con drásticas prohibiciones de orden suntuario; gran penitencia en el boato de los ricos y, naturalmente, con más celo aún, en el de los judíos y los moros.
Se llegó a prohibir los regalos de bodas, con excepción de las arras y se limitó el número de los convidados a ellas y el número de días que debían durar.
Ni la ley de tasas ni las prohibiciones suntuarias eran sin embargo suficientes para remediar los males económicos del reino. Por eso se acudió a intervenir el mismo comercio internacional en las fronteras.
Alfonso el Sabio prohibió la exportación de oro, plata, mercurio, caballos, ganado vivo o muerto, cueros, lanas listas para hilar, sedas, trigo, vino y todo género de mantenimientos. Pero como se necesitaban divisas y cierto tipo de mercaderías, no alejó del reino a los mercaderes extranjeros; pero limitó y reglamentó las actividades de los mismos, en salvaguarda de los intereses de la comunidad, y les autorizó a comprar y exportar aquellas cosas que menos podían perjudicar al abastecimiento y la riqueza nacionales. Sin embargo, a fin de no dañar ésta, con un rígido criterio de defensa de la misma, como los productos importados eran objetos de lujo y manufacturas, todos caros, y las cosas que podían adquirirse en Castilla eran materias primas, de precio mucho más reducido, se decretó que los mercaderes no pudieran exportar mercaderías sino por el valor del monto de las que hubieran traído al reino de Castilla.
Se señalaron los puertos por donde debía realizarse el tráfico exterior y se obligó a los maestres de las naves que traían y llevaban productos y mercaderías –en su gran mayoría extranjeros- a dar fiadores locales que garantizaran la operación.
A fin de salir al paso de las maniobras de menestrales y mercaderes (para aumentar el precio de las mercaderías y los jornales, para cerrar sus cuadros e impedir la difusión de su arte y para acaparar y revender materias primas) Alfonso X prohibió, bajo penas de prisión y confiscación, las cofradías y los “cotos”; dictó normas para proteger el libre tráfico interior y autorizó la celebración de ferias en diversas ciudades: Sevilla, Badajoz, Alcaraz.
Alfonso el Sabio favoreció, además, la creación de una marina nacional. Al otorgar fuero a Sevilla había concedido extraordinarias libertades y privilegios a los marinos que se hicieran a la mar en servicio del rey.
Alfonso X estableció en Sevilla unas atarazanas (establecimiento militar o particular en que se construyen, reparan y conservan las embarcaciones, y se guardan los pertrechos y géneros necesarios para equiparlas) para la construcción de navíos e incitó a los moradores en las costas a armar sus barcos otorgándoles diversas exenciones y mercedes.
Imagen: Alfonso X el Sabio. De Harper's Magazine.
jueves 3 de septiembre de 2009
El 70 aniversario de la II Guerra fue marcado por antiguas polémicas
Mientras los líderes de Rusia y Alemania conmemoraron -el 1º de septiembre último- en Polonia el 70 aniversario del inicio de la Segunda Guerra Mundial, Moscú insistió con sus tesis revisionistas, al divulgar un informe que culpa parcialmente del conflicto al gobierno polaco de la época. Esto se sumó a un artículo publicado la víspera por el premier Vladimir Putin, en el que condenó como "innoble" el pacto nazi-soviético de 1939, pero a la vez lo consideró "casi inevitable" por culpa de la conducta previa de las naciones occidentales, que el año anterior habían firmado con Hitler el acuerdo de Munich. Así, a siete décadas de iniciada la peor guerra de la Historia, las partes siguen enfrentadas sobre las causas que generaron el terrible conflicto, que costó entre 50 y 60 millones de vidas humanas.
En Gdansk. En la ciudad polaca de Gdansk se dieron cita ayer la canciller alemana, Angela Merkel, y el premier ruso Putin, junto a otros 20 jefes de Estado y gobierno del resto de Europa. La ciudad fue el objetivo inicial de la ofensiva nazi lanzada el 1º de septiembre de 1939, que dio comienzo a la Segunda Guerra Mundial. Bajo el empuje de las fuerzas alemanas y sin apoyo aliado, Polonia sucumbió en pocas semanas. Merkel consideró que si bien "las cicatrices de la guerra estarán siempre allí", hay que forjar un futuro sin olvido: "ésa es nuestra misión. Hoy hace 70 años, con la invasión de Alemania a Polonia, comenzó el capítulo más trágico en la historia de Europa", señaló Merkel. "Recuerdo a los 60 millones de personas que perdieron la vida en esta guerra desencadenada por Alemania. No hay palabras que puedan describir siquiera aproximadamente el sufrimiento de esta guerra y del Holocausto. Me inclino ante las víctimas", añadió.
Putin insiste. Pero Putin volvió a criticar los pactos de no agresión firmados por diversos países con la Alemania nazi entre 1934 y 1939 y pidió su condena explícita. Recordó que Rusia ya aceptó su culpa y condenó en su Parlamento como "inmoral" el pacto entre Hitler y Stalin firmado el 23 de agosto de 1939 en Moscú (conocido como pacto Ribbentrop-Molotov). "Cabe esperar que los otros países que firmaron acuerdos con los nazis hagan lo mismo", remarcó. Aunque no mencionó ningún país en particular, el mandatario ya había criticado en un artículo de prensa publicado el 31 de agosto a Francia y Reino Unido por firmar el Tratado de Munich en 1938 con Hitler y Mussolini. Este acuerdo, que los mandatarios de entonces vieron como un freno al avance de Hitler, es considerado por los historiadores como el guiño que esperaba el líder nazi para lanzar su expansión por Europa. Claro que el acuerdo firmado en Moscú entre los cancilleres Ribbentrop y Molotov apenas una semana antes de la invasión de Polonia también colaboró, al garantizarle a los nazis que no tendrían oposición de parte rusa. Además, el ejército ruso invadió Polonia pocos días después de que lo hicieran los alemanes, y se apropió de la mitad oriental del país. Esto era parte de la cláusula secreta del pacto. Los soldados comunistas se abrazaron con los nazis al encontrarse en el centro de Polonia, en una imagen que aún hoy es recordada con amargura por los polacos y los otros pueblos europeos que padecieron el nazismo.
Informe en Moscú. Los servicios secretos rusos publicaron en coincidencia con el aniversario de ayer un informe que atribuye a Polonia parte de la responsabilidad del estallido de la guerra, basándose en documentos procedentes del gobierno polaco de la época. Lew Sozkow, general de los servicios secretos rusos, explicó que Polonia apoyó la anexión de Austria al Tercer Reich, durante una visita a Varsovia del enviado de Hitler, Hermann Goering. Según Sozkow, Polonia hizo así imposible la creación de un frente de unidad contra Hitler. "La destrucción de Polonia como Estado soberano por parte de los nazis fue el precio por la falta de visión de los políticos polacos", acusó el general ruso. "Hoy se intenta tergiversar los hechos para que parezca que la Unión Soviética fue tan responsable del comienzo de la guerra como la Alemania fascista" agregó Sozkow, en línea con lo argumentado por Putin.
Antes del acto en Gdansk, hubo un homenaje en el puerto de Westerplatte, para recordar el momento exacto en que un buque de guerra nazi disparó sus primeros proyectiles contra la guarnición, el 1º de septiembre de 1939. La guarnición no se rindió y fue arrasada sólo después de cinco semanas de increíble resistencia.
Noticia publicada por el diario La Capital.
Además, en Clarín, Autocrítica alemana por abrir el capítulo más trágico de la historia.
miércoles 2 de septiembre de 2009
Alfonso el Sabio y la economía dirigida - 2 parte
Era tradición en Castilla y León la devoción por la riqueza mueble: joyas, lujosos paños, ricas monturas y bellas armas: el despliegue vital y cultural en el siglo contribuye a exaltar esa vieja flaqueza nacional (sic).
En las grandes conquistas que siguieron a Las Navas muchos se enriquecieron y muchos obtuvieron cargos y prebendas, y ese enriquecimiento o mejoría de posición provocaron, durante las primeras jornadas de la euforia colectiva, una orgullosa apetencia de ostentación y regalo.
El espíritu de imitación de las costumbres y de los ideales de los nobles, que triunfaba en un país de ciudades que empezaban a ser regidas por una minoría caballeresca, movió a no pocos a intentar emular o acercarse a los magnates, en sus trajes, joyas y vida privada.
Esta aspiración contribuyó a agravar los males económicos del reino, porque se acrecentó la demanda de productos importados y se favoreció, por ende, la huida de metales preciosos. Porque aumentó a la par el consumo de objetos manufacturados del país e incluso de materias primas, en momentos en que era menor el número de los que trabajaban la tierra y generaban riqueza.
Fuente: España, un enigma histórico. T II, Cap. III. Alfonso el sabio y la economía dirigida. Claudio Sánchez Albornoz.










